La compañía publica un libro con motivo del centenario de su presencia en España
IBM cumple cien años de presencia en España en 2026. Por ese motivo, la compañía ha publicado un libro en el que recoge la historia recorrida en nuestro país gracias, entre otras cosas, a los recuerdos acumulados por sus trabajadores, tanto actuales como del pasado.La historia de IBM en España arranca con un acto tan cotidiano como la lectura de un periódico. El rey Alfonso XIII leyó una información sobre las máquinas tabuladoras que, según se decía en aquel momento, iban a transformar la industria. Intrigado, envió a Fernando Asúa (que sería el primer presidente de IBM España) a París para conocer de primera mano el funcionamiento de aquellas máquinas. El precedente tecnológico de referencia era el censo de los Estados Unidos, para el que las tabuladoras habían reducido el tiempo de procesamiento de ocho años a seis meses.El primer cliente de IBM en España fue Telefónica, entonces con apenas dos años de vida pero ya con 100.000 líneas activas. La compañía de telecomunicaciones utilizó las máquinas tabuladoras para organizar la información de sus clientes, que hasta ese momento se reunía de forma manual en cartones, lo que le permitió expandirse con mayor rapidez.La segunda etapa de la historia de IBM en España estuvo marcada por la apuesta de la compañía por el «mainframe», una tecnología que a la postre transformó industrias enteras, llevó al hombre a la Luna y, más tarde, también forma parte del programa Artemis 2. El primer cliente de «mainframe» en España fue Renfe, que lo empleó para la gestión de nóminas y contabilidad de una empresa con 80.000 empleados.En la misma época, IBM desarrolló inventos que hoy parecen cotidianos pero que en su momento representaron saltos cualitativos. El código de barras, los cajeros automáticos, los terminales de punto de venta o el primer sistema de reservas de billetes de avión.Elecciones y JJOO La tecnología de IBM estuvo detrás del referéndum de la Constitución española y de las primeras elecciones democráticas, un hecho que los propios empleados de entonces recuerdan con la anécdota de que la noche del referéndum, mientras el rey Juan Carlos I, doña Sofía y el presidente Adolfo Suárez aguardaban los resultados, en la sala contigua había un técnico de IBM supervisando el proceso informático.Los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992 supusieron el mayor proyecto tecnológico del país hasta ese momento. IBM formó a 5.000 personas y desplegó una infraestructura conectada para gestionar clasificaciones y cronometrajes en tiempo real, en una época en que el uso de internet aún no estaba generalizado. En ese mismo año, para la Exposición Universal de Sevilla, la empresa instaló quioscos con pantallas táctiles conectados que permitían hacer reservas de restaurantes en tiempo real. Para los últimos Juegos Olímpicos en los que IBM participó, los de Sídney 2000, la compañía optó por enviar a cientos de trabajadores de IBM Espa?
IBM cumple cien años de presencia en España en 2026. Por ese motivo, la compañía ha publicado un libro en el que recoge la historia recorrida en nuestro país gracias, entre otras cosas, a los recuerdos acumulados por sus trabajadores, tanto actuales como del pasado. La historia de IBM en España arranca con un acto tan cotidiano como la lectura de un periódico. El rey Alfonso XIII leyó una información sobre las máquinas tabuladoras que, según se decía en aquel momento, iban a transformar la industria. Intrigado, envió a Fernando Asúa (que sería el primer presidente de IBM España) a París para conocer de primera mano el funcionamiento de aquellas máquinas. El precedente tecnológico de referencia era el censo de los Estados Unidos, para el que las tabuladoras habían reducido el tiempo de procesamiento de ocho años a seis meses. El primer cliente de IBM en España fue Telefónica, entonces con apenas dos años de vida pero ya con 100.000 líneas activas. La compañía de telecomunicaciones utilizó las máquinas tabuladoras para organizar la información de sus clientes, que hasta ese momento se reunía de forma manual en cartones, lo que le permitió expandirse con mayor rapidez. La segunda etapa de la historia de IBM en España estuvo marcada por la apuesta de la compañía por el «mainframe», una tecnología que a la postre transformó industrias enteras, llevó al hombre a la Luna y, más tarde, también forma parte del programa Artemis 2. El primer cliente de «mainframe» en España fue Renfe, que lo empleó para la gestión de nóminas y contabilidad de una empresa con 80.000 empleados. En la misma época, IBM desarrolló inventos que hoy parecen cotidianos pero que en su momento representaron saltos cualitativos. El código de barras, los cajeros automáticos, los terminales de punto de venta o el primer sistema de reservas de billetes de avión. Elecciones y JJOO La tecnología de IBM estuvo detrás del referéndum de la Constitución española y de las primeras elecciones democráticas, un hecho que los propios empleados de entonces recuerdan con la anécdota de que la noche del referéndum, mientras el rey Juan Carlos I, doña Sofía y el presidente Adolfo Suárez aguardaban los resultados, en la sala contigua había un técnico de IBM supervisando el proceso informático. Los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992 supusieron el mayor proyecto tecnológico del país hasta ese momento. IBM formó a 5.000 personas y desplegó una infraestructura conectada para gestionar clasificaciones y cronometrajes en tiempo real, en una época en que el uso de internet aún no estaba generalizado. En ese mismo año, para la Exposición Universal de Sevilla, la empresa instaló quioscos con pantallas táctiles conectados que permitían hacer reservas de restaurantes en tiempo real. Para los últimos Juegos Olímpicos en los que IBM participó, los de Sídney 2000, la compañía optó por enviar a cientos de trabajadores de IBM España,
