Ha llevado con discreción asuntos que implican a deportistas, aristócratas y grandes empresarios. Leire Ecenarro, socia responsable del Departamento de Familia en Fuster-Fabra Abogados, es una de las juristas más especializadas en divorcios complejos, liquidación de grandes patrimonios y derecho internacional de familia. Codirige, junto a Pilar Vilella Llop, el Máster Executive en Derecho de Familia del Centro de Estudios Garrigues. Ahora publica «Retos actuales del Derecho de Familia», donde junto a otras cinco juristas de «trinchera» radiografía los nuevos conflictos que están llegando a los juzgados. Los derechos del libro se donarán íntegramente a la Asociación Estatal de Acogimiento Familiar (Aseaf).
¿Por qué es importante este libro?
Hemos intentado abordar soluciones prácticas a problemas actuales con los que nos encontramos habitualmente como la protección digital de los menores, las peculiaridades de la separación de bienes que cada vez está más en auge, la desheredación, la incidencia de los procesos penales en los procedimientos de familia…
¿A qué retos se enfrenta ahora el Derecho de Familia?
Las familias han cambiado y los conflictos también como familias reconstituidas, parejas internacionales, reproducción asistida, gestación subrogada o nuevas formas de filiación que obligan a reinterpretar conceptos tradicionales. A todo ello se suma un reto completamente nuevo: la protección digital de los menores y los conflictos derivados de las redes sociales, algo que ya forman parte habitual de los procedimientos. Además, la jurisprudencia evoluciona a gran velocidad para adaptarse a estos cambios sociales.
¿Hay consciencia del impacto de todo lo que se publica de los menores en redes?
En muchos casos, no. Existe una cierta normalización en compartir la vida de los hijos en internet sin reflexionar sobre las consecuencias futuras. La imagen y los datos personales de los menores son especialmente protegidos por nuestro ordenamiento jurídico. Lo que hoy parece una fotografía inocente puede permanecer años en internet, afectar a la privacidad del menor o incluso ser utilizado por terceros de forma indebida. Cada vez más tribunales recuerdan que el interés superior del menor debe prevalecer sobre el deseo de exposición de los progenitores.
¿Qué conflictos digitales están llegando ya a los juzgados de familia?
Conflictos muy variados: desde discusiones sobre quién puede publicar imágenes de los hijos, hasta situaciones de control digital entre exparejas. También se están utilizando mensajes de WhatsApp, publicaciones de Instagram o TikTok como prueba en procedimientos de custodia o para acreditar incumplimientos de medidas parentales.
Además, surgen casos especialmente delicados como las suplantaciones de identidad entre progenitores, el uso de los menores para desacreditar al otro o una exposición excesiva de los hijos en redes que termina generando un conflicto jurídico.
La tecnología ha entrado de lleno en la vida familiar y los juzgados lo están viendo cada día.
¿Cómo afecta un procedimiento penal por violencia de género a las decisiones de familia?
La conexión es hoy mucho más intensa que hace años. La protección de los menores ha adquirido una relevancia central y la existencia de procedimientos penales puede influir directamente en cuestiones como la custodia –no puede otorgarse la compartida–, las visitas –que pueden suspenderse o establecerse en un punto de encuentro familiar–, el uso del domicilio o el ejercicio de la patria potestad que incluso puede suprimirse en determinados supuestos y para determinados ámbitos de actuación. La normativa y la jurisprudencia han evolucionado hacia una mayor coordinación entre jurisdicciones, intentando equilibrar la presunción de inocencia con la necesidad de proteger a las víctimas y a los menores.
Con los precios disparados, ¿qué problemas está generando la vivienda familiar tras una ruptura?
La principal dificultad es que muchas resoluciones fueron concebidas para un mercado inmobiliario muy diferente al actual. Nos encontramos con viviendas imposibles de vender, hipotecas elevadas y progenitores que no pueden acceder a otra vivienda porque, por mucho que vendan la familiar, con los precios actuales no alcanza para adquirir dos viviendas a cambio. Esto genera conflictos sobre el uso de la vivienda familiar, especialmente cuando los hijos alcanzan la mayoría de edad o cuando existen custodias compartidas.
La realidad económica está obligando a los tribunales a buscar soluciones cada vez más flexibles tales como usos rotatorios de la vivienda.
Cada vez existen más familias con vínculos internacionales. ¿Qué retos plantea la globalización en cuestiones como la filiación, la custodia o las pruebas biológicas realizadas en otros países?
La globalización ha convertido el Derecho Internacional de Familia en una materia cotidiana. Hoy es frecuente encontrarse con menores que tienen varias nacionalidades, progenitores que viven en distintos países o pruebas biológicas realizadas en jurisdicciones con requisitos diferentes a los españoles.
Los principales retos son determinar qué tribunal es competente, qué ley resulta aplicable y cómo se reconocen y ejecutan las resoluciones extranjeras.
Son cuestiones técnicamente complejas que requieren alta especialización en el Derecho de Familia.
¿Está cambiando la desheredación cuando no existe relación entre padres e hijos?
Sí, y el cambio viene sobre todo de la jurisprudencia. Aunque el Código Civil no permite una libertad total para decidir a quién se deja la herencia, los tribunales están empezando a mirar cómo es realmente la relación familiar, no solo el vínculo biológico. Cada vez se analiza más si ha habido abandono emocional, una ruptura total de la relación o conductas que demuestran que ese vínculo está roto. Y se debate si esas situaciones deben tener consecuencias jurídicas. Es un cambio profundo: la ley sigue igual, pero la manera de interpretar los lazos familiares está evolucionando.
¿Qué errores cometen con más frecuencia las personas cuando afrontan una separación o un conflicto familiar?
Convertir un conflicto de pareja en un conflicto de parentalidad. A veces las personas pueden tomar decisiones impulsadas por el resentimiento o la frustración, olvidando que los hijos no deben formar parte del conflicto.
También es bastante frecuente utilizar el procedimiento judicial como una prolongación de la ruptura emocional, cuando lo más importante debería ser construir un marco estable con vistas al futuro.
¿Cuál es el problema que más preocupa hoy a los profesionales, pero que todavía pasa desapercibido en gran parte de la sociedad?
La protección digital de los menores. Mientras la sociedad debate cuestiones muy visibles, muchos profesionales observan con preocupación la enorme huella digital que se está generando sobre niños y adolescentes desde edades muy tempranas.
Las consecuencias tanto jurídicas como psicológicas de esta exposición probablemente se harán mucho más evidentes en los próximos años.
Si pudiera impulsar una única reforma legislativa para adaptar el Derecho de Familia a la realidad actual, ¿cuál sería?
Impulsaría una regulación más completa y moderna de la protección digital de los menores así como la creación de una jurisdicción de familia.
¿Cuál es la problemática que ustedes más están encontrándose actualmente en los juzgados?
Seguramente sea el incremento de conflictos relacionados con la coparentalidad tras la ruptura. Ya no se discute únicamente quién tiene la custodia, sino cómo se toman las decisiones realmente importantes sobre educación, salud, residencia o exposición digital de los hijos.
También están aumentando significativamente los litigios internacionales, las controversias derivadas del uso de las numerosas redes sociales y los procedimientos en los que existen simultáneamente cuestiones tanto civiles como penales.
Los juzgados de familia se
enfrentan a conflictos cada vez más complejos porque la realidad familiar es hoy mucho más diversa y global que hace apenas una década.
Ha llevado con discreción asuntos que implican a deportistas, aristócratas y grandes empresarios. Leire Ecenarro, socia responsable del Departamento de Familia en Fuster-Fabra Abogados, es una de las juristas más especializadas en divorcios complejos, liquidación de grandes patrimonios y derecho internacional de familia. Codirige, junto a Pilar Vilella Llop, el Máster Executive en Derecho de Familia del Centro de Estudios Garrigues. Ahora publica «Retos actuales del Derecho de Familia», donde junto a otras cinco juristas de «trinchera» radiografía los nuevos conflictos que están llegando a los juzgados. Los derechos del libro se donarán íntegramente a la Asociación Estatal de Acogimiento Familiar (Aseaf). ¿Por qué es importante este libro? Hemos intentado abordar soluciones prácticas a problemas actuales con los que nos encontramos habitualmente como la protección digital de los menores, las peculiaridades de la separación de bienes que cada vez está más en auge, la desheredación, la incidencia de los procesos penales en los procedimientos de familia… ¿A qué retos se enfrenta ahora el Derecho de Familia? Las familias han cambiado y los conflictos también como familias reconstituidas, parejas internacionales, reproducción asistida, gestación subrogada o nuevas formas de filiación que obligan a reinterpretar conceptos tradicionales. A todo ello se suma un reto completamente nuevo: la protección digital de los menores y los conflictos derivados de las redes sociales, algo que ya forman parte habitual de los procedimientos. Además, la jurisprudencia evoluciona a gran velocidad para adaptarse a estos cambios sociales. ¿Hay consciencia del impacto de todo lo que se publica de los menores en redes? En muchos casos, no. Existe una cierta normalización en compartir la vida de los hijos en internet sin reflexionar sobre las consecuencias futuras. La imagen y los datos personales de los menores son especialmente protegidos por nuestro ordenamiento jurídico. Lo que hoy parece una fotografía inocente puede permanecer años en internet, afectar a la privacidad del menor o incluso ser utilizado por terceros de forma indebida. Cada vez más tribunales recuerdan que el interés superior del menor debe prevalecer sobre el deseo de exposición de los progenitores. ¿Qué conflictos digitales están llegando ya a los juzgados de familia? Conflictos muy variados: desde discusiones sobre quién puede publicar imágenes de los hijos, hasta situaciones de control digital entre exparejas. También se están utilizando mensajes de WhatsApp, publicaciones de Instagram o TikTok como prueba en procedimientos de custodia o para acreditar incumplimientos de medidas parentales. Además, surgen casos especialmente delicados como las suplantaciones de identidad entre progenitores, el uso de los menores para desacreditar al otro o una exposición excesiva de los hijos en redes que termina generando un conflicto jurídico. La tecnología ha entra
Leire Ecenarro es socia de Familia en Fuster-Fabra Abogados publica, junto a cinco juristas de «trinchera», «Retos actuales del Derecho de Familia» (Club Jurista) donde radiografían los nuevos conflictos que están llegando a los juzgados
Ha llevado con discreción asuntos que implican a deportistas, aristócratas y grandes empresarios. Leire Ecenarro, socia responsable del Departamento de Familia en Fuster-Fabra Abogados, es una de las juristas más especializadas en divorcios complejos, liquidación de grandes patrimonios y derecho internacional de familia. Codirige, junto a Pilar Vilella Llop, el Máster Executive en Derecho de Familia del Centro de Estudios Garrigues. Ahora publica «Retos actuales del Derecho de Familia», donde junto a otras cinco juristas de «trinchera» radiografía los nuevos conflictos que están llegando a los juzgados. Los derechos del libro se donarán íntegramente a la Asociación Estatal de Acogimiento Familiar (Aseaf).¿Por qué es importante este libro?Hemos intentado abordar soluciones prácticas a problemas actuales con los que nos encontramos habitualmente como la protección digital de los menores, las peculiaridades de la separación de bienes que cada vez está más en auge, la desheredación, la incidencia de los procesos penales en los procedimientos de familia…¿A qué retos se enfrenta ahora el Derecho de Familia?Las familias han cambiado y los conflictos también como familias reconstituidas, parejas internacionales, reproducción asistida, gestación subrogada o nuevas formas de filiación que obligan a reinterpretar conceptos tradicionales. A todo ello se suma un reto completamente nuevo: la protección digital de los menores y los conflictos derivados de las redes sociales, algo que ya forman parte habitual de los procedimientos. Además, la jurisprudencia evoluciona a gran velocidad para adaptarse a estos cambios sociales.¿Hay consciencia del impacto de todo lo que se publica de los menores en redes?En muchos casos, no. Existe una cierta normalización en compartir la vida de los hijos en internet sin reflexionar sobre las consecuencias futuras. La imagen y los datos personales de los menores son especialmente protegidos por nuestro ordenamiento jurídico. Lo que hoy parece una fotografía inocente puede permanecer años en internet, afectar a la privacidad del menor o incluso ser utilizado por terceros de forma indebida. Cada vez más tribunales recuerdan que el interés superior del menor debe prevalecer sobre el deseo de exposición de los progenitores.¿Qué conflictos digitales están llegando ya a los juzgados de familia?Conflictos muy variados: desde discusiones sobre quién puede publicar imágenes de los hijos, hasta situaciones de control digital entre exparejas. También se están utilizando mensajes de WhatsApp, publicaciones de Instagram o TikTok como prueba en procedimientos de custodia o para acreditar incumplimientos de medidas parentales.Además, surgen casos especialmente delicados como las suplantaciones de identidad entre progenitores, el uso de los menores para desacreditar al otro o una exposición excesiva de los hijos en redes que termina generando un conflicto jurídico.La tecnología ha entrado de llen
