La Mutualidad General de Funcionarios Civiles del Estado (Muface) atraviesa uno de los momentos más delicados de su historia reciente. La ausencia de presupuestos y la falta de previsión del Gobierno han obligado a la entidad a recurrir de manera masiva a su remanente económico, hasta el punto de dejarlo prácticamente en números rojos. Así lo ha denunciado este miércoles CSIF, el sindicato más representativo en las administraciones públicas, que exige explicaciones urgentes y garantías para el futuro del mutualismo administrativo.
Según los datos expuestos en el Consejo General de Muface, el remanente ascendía a 282,2 millones de euros a 31 de diciembre de 2024. Sin embargo, para financiar el concierto sanitario y cubrir las obligaciones presupuestarias, la mutualidad ha tenido que utilizar 349 millones de euros, una cifra que supera ampliamente la disponibilidad real y que evidencia un desequilibrio financiero grave. CSIF alerta de que esta situación compromete la sostenibilidad del sistema y puede afectar directamente a la calidad de la asistencia que reciben los funcionarios.
El deterioro económico coincide con un fenómeno preocupante: la fuga de mutualistas hacia la sanidad pública. En apenas un año, 14.000 personas han abandonado el concierto sanitario de Muface. Solo en 2025 se registraron 7.664 bajas, a las que se suman 4.281 en enero de 2026 y 2.051 en junio. El sindicato subraya que esta tendencia supone un incremento de seis puntos desde la entrada en vigor del nuevo concierto y refleja la pérdida de confianza en el modelo.
Descenso de la actividad asistencial
Pero el problema no es únicamente financiero. El balance del primer año del concierto revela un descenso significativo de la actividad asistencial en todas las áreas. En Atención Primaria se han registrado 230.941 consultas menos respecto al mismo periodo del año anterior. La caída es especialmente acusada en Pediatría, que pasa de 184.259 consultas en el segundo semestre de 2024 a 159.549 en 2025, una variación del -13%. En Atención Especializada también se observa un desplome de 150.000 consultas, con Traumatología (-7%), Oftalmología (-9%) y Obstetricia y Ginecología (-10%) como las especialidades más afectadas.
La actividad diagnóstica tampoco escapa al retroceso. Radiología simple cae un 13%, las ecografías y estudios Doppler un 15% y la tomografía axial computarizada un 21%. Para CSIF, estos descensos podrían deberse a la desestimación de pruebas por parte de las compañías y de las comisiones mixtas de Muface, una práctica que, de confirmarse, supondría un grave perjuicio para los mutualistas.
Retomar las movilizaciones
El sindicato ha advertido al Gobierno de que permanecerá vigilante y que, si no se ofrece información transparente y garantías sobre la prestación asistencial y la estabilidad económica de la mutualidad, retomará las movilizaciones. CSIF denuncia que la disminución de pruebas e intervenciones está afectando a miles de funcionarios y que la falta de presupuestos está obligando a Muface a operar sin colchón financiero, en un contexto de creciente presión asistencial.
Además, la organización ha elevado una queja por la reforma del Estatuto de Muface, que, según denuncia, resta capacidad de control a los sindicatos presentes en el Consejo. En paralelo, participa en el grupo de trabajo sobre mutualismo administrativo y clases pasivas dentro del Acuerdo Marco para la Mejora del Empleo Público y el Servicio a la Ciudadanía, firmado en noviembre. Entre sus reivindicaciones figuran la mejora de los estándares de calidad de la asistencia, la eliminación de cualquier discriminación respecto al Régimen General de la Seguridad Social y la implantación de un copago farmacéutico común, con gratuidad para pensionistas y pacientes crónicos.
La Mutualidad General de Funcionarios Civiles del Estado (Muface) atraviesa uno de los momentos más delicados de su historia reciente. La ausencia de presupuestos y la falta de previsión del Gobierno han obligado a la entidad a recurrir de manera masiva a su remanente económico, hasta el punto de dejarlo prácticamente en números rojos. Así lo ha denunciado este miércoles CSIF, el sindicato más representativo en las administraciones públicas, que exige explicaciones urgentes y garantías para el futuro del mutualismo administrativo. Según los datos expuestos en el Consejo General de Muface, el remanente ascendía a 282,2 millones de euros a 31 de diciembre de 2024. Sin embargo, para financiar el concierto sanitario y cubrir las obligaciones presupuestarias, la mutualidad ha tenido que utilizar 349 millones de euros, una cifra que supera ampliamente la disponibilidad real y que evidencia un desequilibrio financiero grave. CSIF alerta de que esta situación compromete la sostenibilidad del sistema y puede afectar directamente a la calidad de la asistencia que reciben los funcionarios. El deterioro económico coincide con un fenómeno preocupante: la fuga de mutualistas hacia la sanidad pública. En apenas un año, 14.000 personas han abandonado el concierto sanitario de Muface. Solo en 2025 se registraron 7.664 bajas, a las que se suman 4.281 en enero de 2026 y 2.051 en junio. El sindicato subraya que esta tendencia supone un incremento de seis puntos desde la entrada en vigor del nuevo concierto y refleja la pérdida de confianza en el modelo. Descenso de la actividad asistencial Pero el problema no es únicamente financiero. El balance del primer año del concierto revela un descenso significativo de la actividad asistencial en todas las áreas. En Atención Primaria se han registrado 230.941 consultas menos respecto al mismo periodo del año anterior. La caída es especialmente acusada en Pediatría, que pasa de 184.259 consultas en el segundo semestre de 2024 a 159.549 en 2025, una variación del -13%. En Atención Especializada también se observa un desplome de 150.000 consultas, con Traumatología (-7%), Oftalmología (-9%) y Obstetricia y Ginecología (-10%) como las especialidades más afectadas. La actividad diagnóstica tampoco escapa al retroceso. Radiología simple cae un 13%, las ecografías y estudios Doppler un 15% y la tomografía axial computarizada un 21%. Para CSIF, estos descensos podrían deberse a la desestimación de pruebas por parte de las compañías y de las comisiones mixtas de Muface, una práctica que, de confirmarse, supondría un grave perjuicio para los mutualistas. Retomar las movilizaciones El sindicato ha advertido al Gobierno de que permanecerá vigilante y que, si no se ofrece información transparente y garantías sobre la prestación asistencial y la estabilidad económica de la mutualidad, retomará las movilizaciones. CSIF denuncia que la disminución de pruebas e intervenciones está afectando a
CSIF denuncia que la entidad ha perdido 14.000 mutualistas en el último año y entrado en números rojos, ante la inacción del Gobierno
La Mutualidad General de Funcionarios Civiles del Estado (Muface) atraviesa uno de los momentos más delicados de su historia reciente. La ausencia de presupuestos y la falta de previsión del Gobierno han obligado a la entidad a recurrir de manera masiva a su remanente económico, hasta el punto de dejarlo prácticamente en números rojos. Así lo ha denunciado este miércoles CSIF, el sindicato más representativo en las administraciones públicas, que exige explicaciones urgentes y garantías para el futuro del mutualismo administrativo.Según los datos expuestos en el Consejo General de Muface, el remanente ascendía a 282,2 millones de euros a 31 de diciembre de 2024. Sin embargo, para financiar el concierto sanitario y cubrir las obligaciones presupuestarias, la mutualidad ha tenido que utilizar 349 millones de euros, una cifra que supera ampliamente la disponibilidad real y que evidencia un desequilibrio financiero grave. CSIF alerta de que esta situación compromete la sostenibilidad del sistema y puede afectar directamente a la calidad de la asistencia que reciben los funcionarios.El deterioro económico coincide con un fenómeno preocupante: la fuga de mutualistas hacia la sanidad pública. En apenas un año, 14.000 personas han abandonado el concierto sanitario de Muface. Solo en 2025 se registraron 7.664 bajas, a las que se suman 4.281 en enero de 2026 y 2.051 en junio. El sindicato subraya que esta tendencia supone un incremento de seis puntos desde la entrada en vigor del nuevo concierto y refleja la pérdida de confianza en el modelo.Descenso de la actividad asistencialPero el problema no es únicamente financiero. El balance del primer año del concierto revela un descenso significativo de la actividad asistencial en todas las áreas. En Atención Primaria se han registrado 230.941 consultas menos respecto al mismo periodo del año anterior. La caída es especialmente acusada en Pediatría, que pasa de 184.259 consultas en el segundo semestre de 2024 a 159.549 en 2025, una variación del -13%. En Atención Especializada también se observa un desplome de 150.000 consultas, con Traumatología (-7%), Oftalmología (-9%) y Obstetricia y Ginecología (-10%) como las especialidades más afectadas.La actividad diagnóstica tampoco escapa al retroceso. Radiología simple cae un 13%, las ecografías y estudios Doppler un 15% y la tomografía axial computarizada un 21%. Para CSIF, estos descensos podrían deberse a la desestimación de pruebas por parte de las compañías y de las comisiones mixtas de Muface, una práctica que, de confirmarse, supondría un grave perjuicio para los mutualistas.Retomar las movilizacionesEl sindicato ha advertido al Gobierno de que permanecerá vigilante y que, si no se ofrece información transparente y garantías sobre la prestación asistencial y la estabilidad económica de la mutualidad, retomará las movilizaciones. CSIF denuncia que la disminución de pruebas e intervenciones está afectando a miles d
