A falta de menos de una semana para que arranque el juicio sobre el caso Kitchen, la Fiscalía Anticorrupción ultima sus armas. El ministerio público ha aportado a la Audiencia Nacional nuevos correos que el comisario José Manuel Villarejo se cruzó con las cúpulas de la Policía Nacional y del Ministerio del Interior durante los Gobiernos de Mariano Rajoy. La acusación busca así estrechar el cerco sobre los sospechosos que se sientan en el banquillo por participar en 2013 supuestamente en la puesta en marcha de una operación de espionaje contra el extesorero popular Luis Bárcenas, con el objetivo de robarle material sensible que aún pudiera guardar del PP, con el que estaba enfrentado.. Seguir leyendo
A falta de menos de una semana para que arranque el juicio sobre el caso Kitchen, la Fiscalía Anticorrupción ultima sus armas. El ministerio público ha aportado a la Audiencia Nacional nuevos correos que el comisario José Manuel Villarejo se cruzó con las cúpulas de la Policía Nacional y del Ministerio del Interior durante los Gobiernos de Mariano Rajoy. La acusación busca así estrechar el cerco sobre los sospechosos que se sientan en el banquillo por participar en 2013 supuestamente en la puesta en marcha de una operación de espionaje contra el extesorero popular Luis Bárcenas, con el objetivo de robarle material sensible que aún pudiera guardar del PP, con el que estaba enfrentado.. Villarejo escribió uno de esos emails el 23 de marzo de 2015, cuando aún se encontraba activa la Operación Kitchen, según la Fiscalía. “Por cierto… Hay novedades con el tema Cocinero… como mañana estás fuera, el miércoles pasaré a verte para informarte. A tus órdenes”, reza el texto que el comisario remitió ese día a Eugenio Pino, entonces director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional. El texto también se lo reenvió a los pocos minutos a Francisco Martínez, entonces secretario de Estado de Seguridad y mano derecha de Jorge Fernández Díaz, ministro del Interior.. Villarejo, que se encargó de captar como confidente al chófer de Bárcenas, le puso el nombre en clave de “chef” o “cocinero” —de ahí que la operación acabara bautizándola como “Kitchen”: es decir, “cocina”, en inglés—. Según el sumario, la trama estuvo pagando al conductor con dinero de los fondos reservados hasta finales de ese 2015.. Más información. Durante la instrucción, Pino ya negó cualquier irregularidad. Además de aferrarse a que nunca se le puso el nombre oficial de Kitchen a ninguna operación (por ello, no consta así en los registros), el antiguo DAO alega que el despliegue contra Bárcenas fue una “operación policial, justificada y totalmente legal” contra un sospechoso de corrupción. Sin embargo, ni el policía ni el juez que estaban investigando entonces al extesorero tuvieron constancia del operativo.. Francisco Martínez mantiene una línea similar de defensa. Según contó en la fase de instrucción, él siempre creyó que la operación policial era legal; y añadió que el ministro estaba al tanto de Kitchen. Sin embargo, Fernández Díaz lo ha negado siempre, lo que le se tradujo en un duro enfrentamiento con su antiguo subordinado.. Más información. Los nuevos correos aportados por la Fiscalía para el juicio, remitidos la pasada semana al tribunal y a los que tuvo acceso EL PAÍS, evidencian los movimientos que Villarejo hizo ante las cúpulas de Interior y la Policía en 2015 y 2016 para tratar de esquivar los escándalos que le acorralaban antes de su jubilación, cuando sus oscuros negocios habían comenzado a salir a la luz. El comisario afirmaba que existía una trama contra él para perjudicarlo.. “Esto se tiene que acabar… Me siento totalmente desamparado. ¿Cómo se atreven esta gente del CNI a seguir con esta persecución?”, escribió Villarejo a Pino en ese correo del 23 de marzo de 2025, donde añadía: “Pretenden que pierda los estribos y haga daño a mí Cuerpo y a mí Gobierno[…] O esto se acaba ya o actuaré por mis medios. Si al final estoy solo… me buscaré la vida yo solo”. A Francisco Martínez también le dijo ese día : “Veo que nadie pone fin a esta persecución y me siento totalmente desamparado”.. En noviembre de 2016, Villarejo escribió otro largo correo al secretario de Estado de Seguridad para quejarse de la “campaña orquestada” contra él y “permitida por vosotros”: “Pasé de ser un fiel y leal servidor del Estado a un apestado, un hombre de las cloacas… En referencia a que sois vosotros las cloacas… Y lo habéis aceptado… porque pensabais… pensabas, que no iban contra ti. Pero después de tanta espera… tengo que decirte que ya me cansé”. “Has visto que al final, después de haberme abandonado a mi suerte, han ido a por el ministro, ahora ex, a por ti…”, apostillaba el texto del policía, que pedía a su interlocutor que se frenaran los ataques contra él. Y sentenciaba: “Ya es demasiado… No quisiera volver a la cocina… A cambio por mi parte de seguir como hasta ahora discreto, no te pido nada… Quiero solo lo que en Derecho… con mayúsculas me corresponde … y que dejes de ponerte de perfil y no sigas permitiendo esa campaña”.. La Fiscalía pide 15 años de cárcel para Fernández Díaz, Martínez y Pino por Kitchen. Para Villarejo solicita la pena más alta: 19 años de prisión.
“Por cierto… Hay novedades con el tema Cocinero”, escribió el comisario José Manuel Villarejo al jefe del Cuerpo, Eugenio Pino
