La subida exponencial del precio de los carburantes eleva el IPC cinco décimas de golpe
La guerra de Irán impactó de lleno en los precios del mes de marzo, situando la inflación en el 3,4%, una décima por encima de lo adelantado por el INE hace un par de semanas. Este dato se explica principalmente por el encarecimiento de los carburantes, efecto directo del conflicto en Oriente Medio, que ha arrastrado en parte al resto de elementos, aunque la inflación interanual de los alimentos aguanta de momento y se moderó cinco décimas, al 2,7%, frente al dato de febrero, por un mejor desempeño del precio de las frutas frescas y los huevos, lo que ha posibilitado un dato mínimo desde hace un semestre.. Fuentes del Ministerio de Economía confían en que el plan de respuesta del Gobierno, aprobado en el Congreso a finales del mes pasado, sostenga los precios ya que «está diseñado para que el shock externo de la guerra no se traslade de forma permanente ni a la inflación ni al poder adquisitivo. Los efectos de las medidas fiscales sobre los carburantes ya se están notando en los surtidores de nuestro país, aunque las cotizaciones internacionales siguen presionando al alza».. Según defienden, las medidas puestas en marcha desde el 20 de marzo para amortiguar el impacto de la guerra en el coste de la energía «tendrán un efecto de moderación en la inflación durante los próximos meses».. La inflación subyacente -que excluye energía y alimentos no elaborados- se sitúa en el 2,9%, dos décimas por encima del avance presentado por Estadística. Desde Economía resaltan que «la electricidad está actuando como amortiguador del shock energético» gracias a «la apuesta de España por las renovables -que fijan el precio de la luz en el 84% de las horas, frente al 25% de 2019- es un escudo frente al impacto de la guerra».. Información en elaboración
La guerra de Irán impactó de lleno en los precios del mes de marzo, situando la inflación en el 3,4%, una décima por encima de lo adelantado por el INE hace un par de semanas. Este dato se explica principalmente por el encarecimiento de los carburantes, efecto directo del conflicto en Oriente Medio, que ha arrastrado en parte al resto de elementos, aunque la inflación interanual de los alimentos aguanta de momento y se moderó cinco décimas, al 2,7%, frente al dato de febrero, por un mejor desempeño del precio de las frutas frescas y los huevos, lo que ha posibilitado un dato mínimo desde hace un semestre.. Sin embargo, el grupo que más influyó en el alza de la inflación fue el del transporte, que subió un 5,3% por el encarecimiento de los combustibles y lubricantes para vehículos personales. Se unió a este tobogán alcista el grupo de la vivienda, que subió un 3,5% porque la electricidad se moderó menos que hace un año y por el encarecimiento de los combustibles líquidos. pese a ello, Desde el Ministerio de Economía resaltan que «la electricidad está actuando como amortiguador del shock energético» gracias a «la apuesta de España por las renovables -que fijan el precio de la luz en el 84% de las horas, frente al 25% de 2019- es un escudo frente al impacto de la guerra». También tiró al alza el grupo de vestido y calzado, que subió el 2,6% por el inicio de la temporada de primavera-verano.. Fuentes ministeriales confían en que el plan de respuesta del Gobierno, aprobado en el Congreso a finales del mes pasado, sostenga los precios ya que «está diseñado para que el shock externo de la guerra no se traslade de forma permanente ni a la inflación ni al poder adquisitivo. Los efectos de las medidas fiscales sobre los carburantes ya se están notando en los surtidores de nuestro país, aunque las cotizaciones internacionales siguen presionando al alza». Según defienden, las medidas puestas en marcha desde el 20 de marzo para amortiguar el impacto de la guerra en el coste de la energía «tendrán un efecto de moderación en la inflación durante los próximos meses».. La inflación subyacente -que excluye energía y alimentos no elaborados- se sitúa en el 2,9%, dos décimas por encima del avance presentado por Estadística, llevando esta tasa a niveles de junio de 2024. El IPC armonizado (IPCA) de marzo se situó en el 3,4%, nueve décimas más que la registrada el mes anterior. La variación mensual del IPCA fue del 1,7%.. La tasa de variación mensual del IPC general fue del 1,2%, dos décimas por encima del dato avanzado por el INE y ocho décimas más que en febrero. Detrás de este repunte también están los carburantes, que han disparado los precios en los transportes, con una tasa del 4,5%; el vestido y calzado, con una tasa mensual del 6,5%; y los restaurantes y servicios de alojamiento, con una variación del 0,8% a causa del aumento de los precios tanto en restaurantes, cafés, establecimientos de comida rápida y similares, como en servicios de alojamiento.. Por comunidades autónomas, el IPC subió en todas las regiones, con Madrid a la cabeza, tras alcanzar una tasa del 4,1%. Por el contrario, Principado de Asturias, Canarias y La Rioja presentaron una inflación del 3%.
