Los hogares gastaron 11.665 euros en 2025 en vivienda y suministros de un presupuesto de 35.101 euros, según la Encuesta de Presupuestos Familiares del INE
La vivienda se consolida como el principal quebradero de cabeza para la economía doméstica de los españoles. Los gastos relacionados con el hogar -que incluyen vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles- consumieron el pasado año el 33,2% del presupuesto familiar, el porcentaje más elevado de todas las partidas de gasto y una cifra que confirma el creciente peso que tiene mantener un techo sobre la cabeza en las cuentas de millones de familias.. Así lo refleja la Encuesta de Presupuestos Familiares correspondiente a 2025, publicada por el Instituto Nacional de Estadística (INE), que sitúa el gasto medio por hogar en 35.101 euros anuales, un 3,1% más que el año anterior. De esa cantidad, 11.665 euros se destinaron exclusivamente a vivienda y suministros, lo que supone un incremento de 636 euros respecto a 2024.. El aumento de esta partida fue, de hecho, el más importante de todos los grandes grupos de consumo, con una subida anual del 5,8%, muy por encima de la evolución media del gasto familiar. El dato confirma una tendencia que se ha consolidado en los últimos años y que sitúa el acceso y mantenimiento de la vivienda como uno de los principales factores de presión sobre la capacidad económica de los hogares.. La alimentación continúa siendo la segunda gran partida de gasto. Los hogares dedicaron una media de 5.626 euros a alimentos y bebidas no alcohólicas, un 4,4% más que un año antes. Esta categoría representa ya el 16% del presupuesto total familiar. Dentro de ella destacan los desembolsos en carne, pan y cereales, leche, queso y huevos, pescado, frutas y hortalizas.. Entre vivienda y alimentación, los hogares españoles destinan prácticamente la mitad de todo su presupuesto anual. Si se añade el gasto en transporte, que representa otro 11,5% del total, más del 60% del dinero desembolsado por las familias se concentra en apenas tres grandes conceptos básicos.. Una carga para las rentas más bajas. Las diferencias se vuelven aún más evidentes cuando se analiza el comportamiento de los hogares según su nivel de gasto.. El 20% de las familias con menor capacidad económica dedicó el 61,5% de todo su presupuesto a dos necesidades esenciales: vivienda y alimentación. En otras palabras, más de seis de cada diez euros gastados por estos hogares se destinaron simplemente a pagar la casa y llenar la cesta de la compra.. La situación contrasta con la de los hogares de mayor gasto. El quintil más acomodado destinó a estas mismas necesidades el 41,2% de su presupuesto, veinte puntos menos. Este grupo pudo dedicar una parte mucho más significativa de sus recursos a actividades vinculadas al ocio y al consumo discrecional.. De hecho, el 20% de los hogares con mayor gasto destinó un tercio de su presupuesto (33,6%) a transporte, restaurantes, alojamientos turísticos, actividades recreativas, deporte y cultura. Entre los hogares con menos recursos, estas mismas partidas apenas alcanzaron el 15,7%.. La fotografía dibuja una realidad conocida por los economistas: cuanto menor es la renta disponible, mayor es el peso de los gastos considerados esenciales y menor el margen para el consumo vinculado al ocio o al ahorro.. La encuesta revela que el gasto de los hogares creció de forma generalizada durante 2025, aunque con importantes diferencias entre categorías.. Tras la vivienda, los mayores incrementos correspondieron a los gastos relacionados con el cuidado personal, la protección social y otros bienes y servicios diversos, que crecieron un 5,2%. También aumentó el desembolso destinado a actividades recreativas, deportivas y culturales, con una subida del 4,7% hasta alcanzar los 1.772 euros por hogar.. Por el contrario, algunas categorías registraron descensos. El gasto en bebidas alcohólicas y tabaco cayó un 3,4%, mientras que el destinado a restaurantes y servicios de alojamiento descendió un 2,7%. También disminuyeron las compras de muebles y artículos para el hogar y el gasto en información y comunicaciones.. En términos individuales, cada español gastó una media de 14.066 euros durante 2025, un 3,2% más que el año anterior.. Las familias con hijos, las que más gastan. La composición del hogar continúa siendo uno de los factores que más condiciona el nivel de gasto.. Las parejas con hijos fueron nuevamente los hogares con mayor desembolso anual, con una media de 44.438 euros, casi 10.000 euros por encima de la media nacional. En el extremo contrario se situaron las personas mayores de 65 años que viven solas, con un gasto medio de 23.024 euros, y los hogares unipersonales de menores de 65 años, con 23.784 euros.. Precisamente estos últimos protagonizaron el mayor incremento anual, con una subida del 7%, equivalente a 1.558 euros más que en 2024. Una evolución que refleja, entre otros factores, el creciente coste de sostener una vivienda en solitario.. Brechas por regiones. Las diferencias territoriales siguen siendo notables. El País Vasco se mantuvo como la comunidad autónoma con mayor gasto medio por persona, con 16.642 euros anuales, seguida de la Comunidad de Madrid, con 16.124 euros.. En el lado opuesto aparecen Andalucía, con 12.197 euros por persona, Extremadura, con 12.346 euros, y la Región de Murcia, con 12.408 euros.. La distancia entre los extremos resulta significativa. Mientras que el gasto medio por persona en el País Vasco supera en un 18,3% la media nacional, el de Andalucía se sitúa un 13,3% por debajo.. Los datos del INE reflejan así una realidad cada vez más visible en la economía española: el aumento continuado de los costes asociados a la vivienda está reconfigurando los presupuestos familiares y reduciendo el margen disponible para otros consumos. Una tendencia que afecta especialmente a los hogares con menos recursos y que convierte el acceso a una vivienda asequible en uno de los principales desafíos sociales y económicos del país.
La vivienda se consolida como el principal quebradero de cabeza para la economía doméstica de los españoles. Los gastos relacionados con el hogar -que incluyen vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles- consumieron el pasado año el 33,2% del presupuesto familiar, el porcentaje más elevado de todas las partidas de gasto y una cifra que confirma el creciente peso que tiene mantener un techo sobre la cabeza en las cuentas de millones de familias.. Así lo refleja la Encuesta de Presupuestos Familiares correspondiente a 2025, publicada por el Instituto Nacional de Estadística (INE), que sitúa el gasto medio por hogar en 35.101 euros anuales, un 3,1% más que el año anterior. De esa cantidad, 11.665 euros se destinaron exclusivamente a vivienda y suministros, lo que supone un incremento de 636 euros respecto a 2024.. El aumento de esta partida fue, de hecho, el más importante de todos los grandes grupos de consumo, con una subida anual del 5,8%, muy por encima de la evolución media del gasto familiar. El dato confirma una tendencia que se ha consolidado en los últimos años y que sitúa el acceso y mantenimiento de la vivienda como uno de los principales factores de presión sobre la capacidad económica de los hogares.. La alimentación continúa siendo la segunda gran partida de gasto. Los hogares dedicaron una media de 5.626 euros a alimentos y bebidas no alcohólicas, un 4,4% más que un año antes. Esta categoría representa ya el 16% del presupuesto total familiar. Dentro de ella destacan los desembolsos en carne, pan y cereales, leche, queso y huevos, pescado, frutas y hortalizas.. Entre vivienda y alimentación, los hogares españoles destinan prácticamente la mitad de todo su presupuesto anual. Si se añade el gasto en transporte, que representa otro 11,5% del total, más del 60% del dinero desembolsado por las familias se concentra en apenas tres grandes conceptos básicos.. Una carga para las rentas más bajas. Las diferencias se vuelven aún más evidentes cuando se analiza el comportamiento de los hogares según su nivel de gasto.. El 20% de las familias con menor capacidad económica dedicó el 61,5% de todo su presupuesto a dos necesidades esenciales: vivienda y alimentación. Más de seis de cada diez euros gastados por estos hogares se destinaron simplemente a pagar la casa y llenar la cesta de la compra.. La situación contrasta con la de los hogares de mayor gasto. El quintil más acomodado destinó a estas mismas necesidades el 41,2% de su presupuesto, veinte puntos menos. Este grupo pudo dedicar una parte mucho más significativa de sus recursos a actividades vinculadas al ocio y al consumo discrecional.. De hecho, el 20% de los hogares con mayor gasto destinó un tercio de su presupuesto (33,6%) a transporte, restaurantes, alojamientos turísticos, actividades recreativas, deporte y cultura. Entre los hogares con menos recursos, estas mismas partidas apenas alcanzaron el 15,7%.. Los datos confirman que cuanto menor es la renta disponible, mayor es el peso de los gastos considerados esenciales y menor el margen para el consumo vinculado al ocio o al ahorro.. La encuesta revela que el gasto de los hogares creció de forma generalizada durante 2025, aunque con importantes diferencias entre categorías.. Tras la vivienda, los mayores incrementos correspondieron a los gastos relacionados con el cuidado personal, la protección social y otros bienes y servicios diversos, que crecieron un 5,2%. También aumentó el desembolso destinado a actividades recreativas, deportivas y culturales, con una subida del 4,7% hasta alcanzar los 1.772 euros por hogar.. Por el contrario, algunas categorías registraron descensos. El gasto en bebidas alcohólicas y tabaco cayó un 3,4%, mientras que el destinado a restaurantes y servicios de alojamiento descendió un 2,7%. También disminuyeron las compras de muebles y artículos para el hogar y el gasto en información y comunicaciones.. En términos individuales, cada español gastó una media de 14.066 euros durante 2025, un 3,2% más que el año anterior.. Las familias con hijos, las que más gastan. La composición del hogar continúa siendo uno de los factores que más condiciona el nivel de gasto.. Las parejas con hijos fueron nuevamente los hogares con mayor desembolso anual, con una media de 44.438 euros, casi 10.000 euros por encima de la media nacional. En el extremo contrario se situaron las personas mayores de 65 años que viven solas, con un gasto medio de 23.024 euros, y los hogares unipersonales de menores de 65 años, con 23.784 euros.. Precisamente estos últimos protagonizaron el mayor incremento anual, con una subida del 7%, equivalente a 1.558 euros más que en 2024. Una evolución que refleja, entre otros factores, el creciente coste de sostener una vivienda en solitario.. Brechas por regiones. Las diferencias territoriales siguen siendo notables. El País Vasco se mantuvo como la comunidad autónoma con mayor gasto medio por persona, con 16.642 euros anuales, seguida de la Comunidad de Madrid, con 16.124 euros.. En el lado opuesto aparecen Andalucía, con 12.197 euros por persona, Extremadura, con 12.346 euros, y la Región de Murcia, con 12.408 euros.. La distancia entre los extremos resulta significativa. Mientras que el gasto medio por persona en el País Vasco supera en un 18,3% la media nacional, el de Andalucía se sitúa un 13,3% por debajo.. Los datos del INE reflejan así una realidad cada vez más visible en la economía española: el aumento continuado de los costes asociados a la vivienda está reconfigurando los presupuestos familiares y reduciendo el margen disponible para otros consumos. Una tendencia que afecta especialmente a los hogares con menos recursos y que convierte el acceso a una vivienda asequible en uno de los principales desafíos sociales y económicos del país.
