Las bonificaciones al impuesto de hidrocarburos decaerán previsiblemente el mes que viene, encareciendo el litro de carburante en hasta 24 céntimos
El coste de llenar el depósito se disparará en octubre. El plan de ayudas fiscales que ha abaratado el litro de gasóleo y gasolina desde julio llega previsiblemnte a su fin este mes de septiembre, pese a que el diésel se ha disparado un 30% en agosto y la gasolina se ha encarecido un 17%, según los datos de la inflación publicados este martes por el INE. Las gasolineras alertan de que la desaparición del descuento podría encarecer el litro de diésel en 24,2 céntimos y el de gasolina en 6,05 céntimos, una subida que se suma al alza generalizada del coste de la vida.. En concreto, el Índice de Precios de Consumo (IPC) subió siete décimas en agosto, hasta situarse en el 4,3% interanual, y el principal responsable de ese repunte fue precisamente el precio de los carburantes y combustibles, que se encarecieron un 21,3% en tasa interanual de media por la guerra de Irán (un 30,3% en el caso del diésel y un 16,9% en el de la gasolina), frente al abaratamiento que se registró en agosto de 2025.. A excepción de que haya una sorpresa de última hora por parte del Gobierno, estas alzas se trasladarán de forma directa al bolsillo del conductor, ya que octubre decaerá el último plan de ayudas fiscales a los carburantes implementado por el Gobierno.. El 1 de julio se eliminó la rebaja del IVA a los carburantes, que había estado fijado en el 10% frente al 21% habitual desde finales de marzo. A partir de ese momento, el alivio fiscal se concentró en el impuesto especial de hidrocarburos. El real decreto que entró en vigor en julio recuperó el IVA del 21% a los carburantes y estableció descuentos decrecientes mes a mes sobre el impuesto de hidrocarburos: 15 céntimos por litro en julio, 10 céntimos por litro en agosto, 5 céntimos por litro en septiembre y sin descuento a partir de octubre.. El decreto incluía, no obstante, una cláusula de salvaguardia que permitía ampliar el descuento si alguno de los dos carburantes se encarecía más de un 15% en un mes. Esto fue lo que ocurrió con el diésel en julio -subió un 15,7%-, lo que llevó a ampliar su bonificación hasta los 20 céntimos por litro en septiembre. La gasolina, en cambio, solo subió un 7,3% ese mes, por lo que su descuento se redujo a 5 céntimos.. El problema es que, pese a que en agosto el diésel volvió a dispararse un 30% y la gasolina un 17% -superando con creces el umbral del 15% que activaba la salvaguardia-, el decreto no contempla nuevas ampliaciones del descuento vinculadas a los precios registrados en agosto. El plan de ayudas vence, sin más, al terminar septiembre, dejando a los conductores sin ningún colchón justo cuando los precios aprietan más.. El vicepresidente primero del Gobierno y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, ha evitado cerrar la puerta a una posible prórroga pero tampoco se ha comprometido a efectuarla. El ministro aseguró que analizará la evolución de los precios de este mes de septiembre y que no dejará de acompañar y apoyar a las familias si resulta necesario, aunque sin aclarar en ningún momento si el Ejecutivo prolongará la rebaja fiscal más allá de octubre.. Para frenar la potencial escalada, la Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio (Ceees) ha pedido formalmente al Ministerio de Economía que recupere, a partir del 1 de octubre, el tipo reducido del 10% en el IVA de los carburantes, que se traduciría en una rebaja generalizada de 20 céntimos.. De no adoptarse medidas de alivio fiscal de manera inmediata, el precio medio de venta al público en la Península y Baleares experimentará a partir del próximo 1 de octubre un incremento que cuantifica en 6,05 céntimos por litro para la gasolina (3,3 euros para para un depósito de 55 litros) y en 24,2 céntimos en el diésel (13,2 euros más para un depósito completo de gasóleo). Según últimos los datos del Boletín Petrolero de la Unión Europea correspondientes a la semana del 1 al 7 de septiembre, el precio medio del litro de gasóleo se situó en 1,795 euros, un 3,75% menos que la semana anterior y su primer descenso en dos meses y medio por el alza de su descuento a 20 céntimos. Pese a ello, sigue siendo un 19,43% más caro que el 30 de junio, antes de decaer la rebaja del IVA. La gasolina, en cambio, no da tregua: encadena ya diez semanas consecutivas de subidas y su precio medio escaló un 4,79% hasta los 1,815 euros el litro, lo que eleva su encarecimiento acumulado al 26,3% desde el 30 de junio.
El coste de llenar el depósito se disparará en octubre. El plan de ayudas fiscales que ha abaratado el litro de gasóleo y gasolina desde julio llega previsiblemnte a su fin este mes de septiembre, pese a que el diésel se ha disparado un 30% en agosto y la gasolina se ha encarecido un 17%, según los datos de la inflación publicados este martes por el INE. Las gasolineras alertan de que la desaparición del descuento podría encarecer el litro de diésel en 24,2 céntimos y el de gasolina en 6,05 céntimos, una subida que se suma al alza generalizada del coste de la vida.. En concreto, el Índice de Precios de Consumo (IPC) subió siete décimas en agosto, hasta situarse en el 4,3% interanual, y el principal responsable de ese repunte fue precisamente el precio de los carburantes y combustibles, que se encarecieron un 21,3% en tasa interanual de media por la guerra de Irán (un 30,3% en el caso del diésel y un 16,9% en el de la gasolina), frente al abaratamiento que se registró en agosto de 2025.. A excepción de que haya una sorpresa de última hora por parte del Gobierno, estas alzas se trasladarán de forma directa al bolsillo del conductor, ya que octubre decaerá el último plan de ayudas fiscales a los carburantes implementado por el Gobierno.. El 1 de julio se eliminó la rebaja del IVA a los carburantes, que había estado fijado en el 10% frente al 21% habitual desde finales de marzo. A partir de ese momento, el alivio fiscal se concentró en el impuesto especial de hidrocarburos. El real decreto que entró en vigor en julio recuperó el IVA del 21% a los carburantes y estableció descuentos decrecientes mes a mes sobre el impuesto de hidrocarburos: 15 céntimos por litro en julio, 10 céntimos por litro en agosto, 5 céntimos por litro en septiembre y sin descuento a partir de octubre.. El decreto incluía, no obstante, una cláusula de salvaguardia que permitía ampliar el descuento si alguno de los dos carburantes se encarecía más de un 15% en un mes. Esto fue lo que ocurrió con el diésel en julio -subió un 15,7%-, lo que llevó a ampliar su bonificación hasta los 20 céntimos por litro en septiembre. La gasolina, en cambio, solo subió un 7,3% ese mes, por lo que su descuento se redujo a 5 céntimos.. El problema es que, pese a que en agosto el diésel volvió a dispararse un 30% y la gasolina un 17% -superando con creces el umbral del 15% que activaba la salvaguardia-, el decreto no contempla nuevas ampliaciones del descuento vinculadas a los precios registrados en agosto. El plan de ayudas vence, sin más, al terminar septiembre, dejando a los conductores sin ningún colchón justo cuando los precios aprietan más.. Cuerpo no descarta actuar, pero no se compromete. El vicepresidente primero del Gobierno y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, ha evitado cerrar la puerta a una posible prórroga pero tampoco se ha comprometido a efectuarla. El ministro aseguró que analizará la evolución de los precios de este mes de septiembre y que no dejará de acompañar y apoyar a las familias si resulta necesario, aunque sin aclarar en ningún momento si el Ejecutivo prolongará la rebaja fiscal más allá de octubre.. Para frenar la potencial escalada, la Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio (Ceees) ha pedido formalmente al Ministerio de Economía que recupere, a partir del 1 de octubre, el tipo reducido del 10% en el IVA de los carburantes, que se traduciría en una rebaja generalizada de 20 céntimos.. De no adoptarse medidas de alivio fiscal de manera inmediata, el precio medio de venta al público en la Península y Baleares experimentará a partir del próximo 1 de octubre un incremento que cuantifica en 6,05 céntimos por litro para la gasolina (3,3 euros para para un depósito de 55 litros) y en 24,2 céntimos en el diésel (13,2 euros más para un depósito completo de gasóleo). Según últimos los datos del Boletín Petrolero de la Unión Europea correspondientes a la semana del 1 al 7 de septiembre, el precio medio del litro de gasóleo se situó en 1,795 euros, un 3,75% menos que la semana anterior y su primer descenso en dos meses y medio por el alza de su descuento a 20 céntimos. Pese a ello, sigue siendo un 19,43% más caro que el 30 de junio, antes de decaer la rebaja del IVA. La gasolina, en cambio, no da tregua: encadena ya diez semanas consecutivas de subidas y su precio medio escaló un 4,79% hasta los 1,815 euros el litro, lo que eleva su encarecimiento acumulado al 26,3% desde el 30 de junio.
