Las naciones nórdicas siguen siendo las más felices del mundo. La 250a edición del Informe sobre la felicidad en el mundo de la Universidad de Oxford, elaborado por Gallup, muestra que Finlandia ha encabezado las clasificaciones mundiales de felicidad por noveno año consecutivo -un récord histórico- con un promedio de 53.25 puntos (de 216) en la evaluación de la vida de los finlandeses. Islandia y Dinamarca siguen, manteniendo su estatus como los países más felices del mundo, mientras que España cae marginalmente este año al puesto 22, por detrás de Francia, el Reino Unido e Italia, e incluso Kosovo y El Salvador. Un punto clave del informe es la brecha generacional en la felicidad: «En América del Norte y Europa Occidental, los jóvenes son mucho menos felices que hace 15 años»… Mucha gente señala a las redes sociales como la causa de esta disminución de la felicidad. Mientras que los jóvenes de la mayor parte del mundo informan hoy de una mayor satisfacción con la vida que en el pasado, los de varios países de altos ingresos muestran la tendencia opuesta: una diferencia generacional. En España, la felicidad general se ha mantenido estable, pero el bienestar de los jóvenes se ha desplomado. Este año, nuestro país ocupa el puesto 41 en general, pero la satisfacción con la vida entre los menores de 25 años cayó 0.84 puntos de 2006 2016 a 2023 2025. Esto lo coloca en el puesto 128 de 136 países en «bienestar juvenil», colocándonos entre las naciones con las mayores disminuciones en la felicidad juvenil según la Encuesta Gallup, incluso cuando los promedios mundiales de jóvenes han aumentado. Mientras tanto, la satisfacción con la vida de los menores de 25 años en Estados Unidos, Canadá, Australia y Nueva Zelanda se ha desplomado (casi un punto en una escala de 0 a 10) en la última década. Una encuesta internacional de jóvenes de 15 años en casi 50 países indica que el uso intensivo de las redes sociales se correlaciona, en promedio, con una disminución sustancial en el bienestar de los estudiantes encuestados, aunque el impacto varía según el tipo de plataforma, los patrones de uso y los datos demográficos como el género y el estatus socioeconómico.
Según el Informe Mundial de la Felicidad, los jóvenes de España ocupan el puesto 128 de 136.
Las naciones nórdicas siguen siendo las más felices del mundo. La 250a edición del Informe sobre la felicidad en el mundo de la Universidad de Oxford, elaborado por Gallup, muestra que Finlandia ha encabezado las clasificaciones mundiales de felicidad por noveno año consecutivo -un récord histórico- con un promedio de 53.25 puntos (de 216) en la evaluación de la vida de los finlandeses. Islandia y Dinamarca siguen, manteniendo su estatus como los países más felices del mundo, mientras que España cae marginalmente este año al puesto 22, por detrás de Francia, el Reino Unido e Italia, e incluso Kosovo y El Salvador. Un punto clave del informe es la brecha generacional en la felicidad: «En América del Norte y Europa Occidental, los jóvenes son mucho menos felices que hace 15 años»… Mucha gente señala a las redes sociales como la causa de esta disminución de la felicidad. Mientras que los jóvenes de la mayor parte del mundo informan hoy de una mayor satisfacción con la vida que en el pasado, los de varios países de altos ingresos muestran la tendencia opuesta: una diferencia generacional. En España, la felicidad general se ha mantenido estable, pero el bienestar de los jóvenes se ha desplomado. Este año, nuestro país ocupa el puesto 41 en general, pero la satisfacción con la vida entre los menores de 25 años cayó 0.84 puntos de 2006 2016 a 2023 2025. Esto lo coloca en el puesto 128 de 136 países en «bienestar juvenil», colocándonos entre las naciones con las mayores disminuciones en la felicidad juvenil según la Encuesta Gallup, incluso cuando los promedios mundiales de jóvenes han aumentado. Mientras tanto, la satisfacción con la vida de los menores de 25 años en Estados Unidos, Canadá, Australia y Nueva Zelanda se ha desplomado (casi un punto en una escala de 0 a 10) en la última década. Una encuesta internacional de jóvenes de 15 años en casi 50 países indica que el uso intensivo de las redes sociales se correlaciona, en promedio, con una disminución sustancial en el bienestar de los estudiantes encuestados, aunque el impacto varía según el tipo de plataforma, los patrones de uso y los datos demográficos como el género y el estatus socioeconómico.
