Un hogar limpio y con buen olor es una de las prioridades más comunes en la mayoría de las viviendas. Para conseguirlo, muchas personas recurren a productos de limpieza o aromatización que aporten sensación de frescor. Sin embargo, algunos especialistas en oncología advierten de que uno de los más habituales podría no ser tan inofensivo como parece: los ambientadores.
Sustancias químicas en el aire del hogar
La preocupación de los expertos se centra en la inhalación continuada de los compuestos orgánicos volátiles presentes en este tipo de productos, que podrían aumentar determinados riesgos para la salud. Por ello, recomiendan limitar su uso o evitarlos en la medida de lo posible.
La calidad del aire dentro de las viviendas no depende únicamente de los ambientadores. También influyen otros factores como los materiales de los muebles, las pinturas de las paredes o los propios productos de limpieza. En este sentido, la ventilación diaria del hogar se considera una medida clave para reducir la acumulación de sustancias potencialmente perjudiciales.
El hogar como fuente de exposición química
Distintos especialistas en oncología recuerdan que, aunque no es posible modificar factores como la genética, sí se puede actuar sobre el entorno cotidiano. Pequeños hábitos diarios, mantenidos durante años, pueden tener un impacto acumulativo en la exposición a determinadas sustancias.
El doctor Amar Rewari señala que una parte importante de la carga química a la que estamos expuestos proviene precisamente del entorno doméstico. En este contexto, los ambientadores serían uno de los productos que algunos médicos desaconsejan eliminar del hogar, independientemente de su formato: en spray, en difusores eléctricos o incluso en versiones para el coche.
“Contaminamos el aire que respiramos”
Según explica el oncólogo Michael J. Levitt, uno de los aspectos más llamativos es la contradicción que supone utilizar estos productos para dar sensación de limpieza cuando, en realidad, pueden alterar la calidad del aire interior. En muchos casos, su composición incluye compuestos orgánicos volátiles que contribuyen a esa contaminación invisible.
Por ello, los expertos insisten en la importancia de ser conscientes de lo que se utiliza en casa y de priorizar siempre una buena ventilación y una reducción de productos químicos innecesarios en el entorno doméstico.
Un hogar limpio y con buen olor es una de las prioridades más comunes en la mayoría de las viviendas. Para conseguirlo, muchas personas recurren a productos de limpieza o aromatización que aporten sensación de frescor. Sin embargo, algunos especialistas en oncología advierten de que uno de los más habituales podría no ser tan inofensivo como parece: los ambientadores.. Sustancias químicas en el aire del hogar. La preocupación de los expertos se centra en la inhalación continuada de los compuestos orgánicos volátiles presentes en este tipo de productos, que podrían aumentar determinados riesgos para la salud. Por ello, recomiendan limitar su uso o evitarlos en la medida de lo posible.. La calidad del aire dentro de las viviendas no depende únicamente de los ambientadores. También influyen otros factores como los materiales de los muebles, las pinturas de las paredes o los propios productos de limpieza. En este sentido, la ventilación diaria del hogar se considera una medida clave para reducir la acumulación de sustancias potencialmente perjudiciales.. El hogar como fuente de exposición química. Distintos especialistas en oncología recuerdan que, aunque no es posible modificar factores como la genética, sí se puede actuar sobre el entorno cotidiano. Pequeños hábitos diarios, mantenidos durante años, pueden tener un impacto acumulativo en la exposición a determinadas sustancias.. El doctor Amar Rewari señala que una parte importante de la carga química a la que estamos expuestos proviene precisamente del entorno doméstico. En este contexto, los ambientadores serían uno de los productos que algunos médicos desaconsejan eliminar del hogar, independientemente de su formato: en spray, en difusores eléctricos o incluso en versiones para el coche.. “Contaminamos el aire que respiramos”. Según explica el oncólogo Michael J. Levitt, uno de los aspectos más llamativos es la contradicción que supone utilizar estos productos para dar sensación de limpieza cuando, en realidad, pueden alterar la calidad del aire interior. En muchos casos, su composición incluye compuestos orgánicos volátiles que contribuyen a esa contaminación invisible.. Por ello, los expertos insisten en la importancia de ser conscientes de lo que se utiliza en casa y de priorizar siempre una buena ventilación y una reducción de productos químicos innecesarios en el entorno doméstico.
La preocupación de los expertos se centra en la inhalación continuada de los compuestos orgánicos volátiles presentes en este tipo de productos
Un hogar limpio y con buen olor es una de las prioridades más comunes en la mayoría de las viviendas. Para conseguirlo, muchas personas recurren a productos de limpieza o aromatización que aporten sensación de frescor. Sin embargo, algunos especialistas en oncología advierten de que uno de los más habituales podría no ser tan inofensivo como parece: los ambientadores.. Sustancias químicas en el aire del hogar. La preocupación de los expertos se centra en la inhalación continuada de los compuestos orgánicos volátiles presentes en este tipo de productos, que podrían aumentar determinados riesgos para la salud. Por ello, recomiendan limitar su uso o evitarlos en la medida de lo posible.. La calidad del aire dentro de las viviendas no depende únicamente de los ambientadores. También influyen otros factores como los materiales de los muebles, las pinturas de las paredes o los propios productos de limpieza. En este sentido, la ventilación diaria del hogar se considera una medida clave para reducir la acumulación de sustancias potencialmente perjudiciales.. El hogar como fuente de exposición química. Distintos especialistas en oncología recuerdan que, aunque no es posible modificar factores como la genética, sí se puede actuar sobre el entorno cotidiano. Pequeños hábitos diarios, mantenidos durante años, pueden tener un impacto acumulativo en la exposición a determinadas sustancias.. El doctor Amar Rewari señala que una parte importante de la carga química a la que estamos expuestos proviene precisamente del entorno doméstico. En este contexto, los ambientadores serían uno de los productos que algunos médicos desaconsejan eliminar del hogar, independientemente de su formato: en spray, en difusores eléctricos o incluso en versiones para el coche.. “Contaminamos el aire que respiramos”. Según explica el oncólogo Michael J. Levitt, uno de los aspectos más llamativos es la contradicción que supone utilizar estos productos para dar sensación de limpieza cuando, en realidad, pueden alterar la calidad del aire interior. En muchos casos, su composición incluye compuestos orgánicos volátiles que contribuyen a esa contaminación invisible.. Por ello, los expertos insisten en la importancia de ser conscientes de lo que se utiliza en casa y de priorizar siempre una buena ventilación y una reducción de productos químicos innecesarios en el entorno doméstico.
