Deportistas, atletas, culturistas o cualquier aficionado acude al gimnasio con cierta regularidad, entrenando los músculos más grandes del cuerpo para sus objetivos estéticos o de mayor rendimiento en sus prácticas deportivas. Aunque muchos hacen ejercicios diferentes o con distinta cadencia, hay tres músculos en especial que muchos olvidan, pero son los que más en riesgo pueden poner al cuerpo y darnos, a largo plazo, serios problemas.. Tibial posterior, el gran olvidado. Uno de ellos es el tibial posterior, uno de los músculos más profundos de la pantorrilla. Permite realizar la flexión de la planta del pie y su inversión, así como ser el principal estabilizador del soporte del arco. Si bien el hacer ejercicios para los gemelos permiten su estímulo, no son entrenados de forma completa, lo que puede llevar a una disfunción, causar una tendinopatía o hasta en casos más extremos y crónicos, el colapso del arco.. Para su correcto entrenamiento, se deben hacer ejercicios que tengan este músculo como principal protagonista. Por ejemplo, las elevaciones con talones suelen ser el ejercicio estrella, sobre todo con una pelota o botella entre los tobillos para evitar que estos se venzan hacia dentro. Un ejercicio que se puede hacer tanto de pie como sentado, con objetivo de aguantar en la posición de puntillas durante unos segundos para notar más el estímulo.. Otro ejercicio destacado es el fortalecimiento para el arco plantar, conocido como «limpiaparabrisas», y como su propio nombre indica, se trata de hacer el movimiento que haría este: con el talón apoyado en el suelo, levantar la parte delantera lo máximo que se pueda y dirigir la punta del pie hacia dentro y hacia fuera. Se puede hacer también con resistencia en situaciones más avanzadas.. Trapecio, causante de muchos problemas. Por otro lado, está el trapecio, uno de la gran cantidad de músculos que se encuentran en nuestra espalda. Al igual que sucede con el tibial posterior, se entrena con frecuencia de forma indirecta, en este caso al hacer ejercicios para la espalda alta o cargar pesos como con sentadillas, pero eso no es suficiente para su fortalecimiento.. Su debilidad puede provocar contracturas que se sienten tanto en esa zona como en el cuello, causando rigidez de este, así como pesadez de hombros o dolores de cabeza tensionales. En casos más graves, puede generar limitación de movimiento cervical o lesiones en los músculos del manguito rotador (que envuelven la articulación de hombro).. El ejercicio clásico por excelencia para incluir el trabajo de trapecio es el de remo al cuello, con barras o mancuernas. También facepulls (para deltoides posterior) involucra el trabajo en trapecio, así como paseo de granjero (sujetar mancuernas a cada lado para su desarrollo).. Las sobrecargas de antebrazo, más comunes de lo que pensamos. Por último, pero no menos importante, está el caso del antebrazo. Al realizar ejercicios de fuerza puede involucrarse con facilidad, pero el no realizar trabajo directo sobre este músculo también es posible su sobrecarga, y por ende, tendinitis en los flexores o extensores, que genera dolor a lo largo del antebrazo, en la muñeca, en el codo o hasta entumecimiento o pesadez al haber presión directa sobre los nervios cubital o medial, en esta zona.. Por ello, deben realizarse tanto estiramientos periódicos de antebrazo como ejercicios de fortalecimiento como pronación o supinación con mancuerna, flexión de muñeca o giro de pesa rusa.
Si bien suelen ser entrenados de forma indirecta, el no trabajo directo en estas zonas puede causar lesiones que afecten al día a día
Deportistas, atletas, culturistas o cualquier aficionado acude al gimnasio con cierta regularidad, entrenando los músculos más grandes del cuerpo para sus objetivos estéticos o de mayor rendimiento en sus prácticas deportivas. Aunque muchos hacen ejercicios diferentes o con distinta cadencia, hay tres músculos en especial que muchos olvidan, pero son los que más en riesgo pueden poner al cuerpo y darnos, a largo plazo, serios problemas.. Tibial posterior, el gran olvidado. Uno de ellos es el tibial posterior, uno de los músculos más profundos de la pantorrilla. Permite realizar la flexión de la planta del pie y su inversión, así como ser el principal estabilizador del soporte del arco. Si bien el hacer ejercicios para los gemelos permiten su estímulo, no son entrenados de forma completa, lo que puede llevar a una disfunción, causar una tendinopatía o hasta en casos más extremos y crónicos, el colapso del arco.. Para su correcto entrenamiento, se deben hacer ejercicios que tengan este músculo como principal protagonista. Por ejemplo, las elevaciones con talones suelen ser el ejercicio estrella, sobre todo con una pelota o botella entre los tobillos para evitar que estos se venzan hacia dentro. Un ejercicio que se puede hacer tanto de pie como sentado, con objetivo de aguantar en la posición de puntillas durante unos segundos para notar más el estímulo.. Otro ejercicio destacado es el fortalecimiento para el arco plantar, conocido como «limpiaparabrisas», y como su propio nombre indica, se trata de hacer el movimiento que haría este: con el talón apoyado en el suelo, levantar la parte delantera lo máximo que se pueda y dirigir la punta del pie hacia dentro y hacia fuera. Se puede hacer también con resistencia en situaciones más avanzadas.. Trapecio, causante de muchos problemas. Por otro lado, está el trapecio, uno de la gran cantidad de músculos que se encuentran en nuestra espalda. Al igual que sucede con el tibial posterior, se entrena con frecuencia de forma indirecta, en este caso al hacer ejercicios para la espalda alta o cargar pesos como con sentadillas, pero eso no es suficiente para su fortalecimiento.. Su debilidad puede provocar contracturas que se sienten tanto en esa zona como en el cuello, causando rigidez de este, así como pesadez de hombros o dolores de cabeza tensionales. En casos más graves, puede generar limitación de movimiento cervical o lesiones en los músculos del manguito rotador (que envuelven la articulación de hombro).. El ejercicio clásico por excelencia para incluir el trabajo de trapecio es el de remo al cuello, con barras o mancuernas. También facepulls (para deltoides posterior) involucra el trabajo en trapecio, así como paseo de granjero (sujetar mancuernas a cada lado para su desarrollo).. Las sobrecargas de antebrazo, más comunes de lo que pensamos. Por último, pero no menos importante, está el caso del antebrazo. Al realizar ejercicios de fuerza puede involucrarse con facilidad, pero el no realizar trabajo directo sobre este músculo también es posible su sobrecarga, y por ende, tendinitis en los flexores o extensores, que genera dolor a lo largo del antebrazo, en la muñeca, en el codo o hasta entumecimiento o pesadez al haber presión directa sobre los nervios cubital o medial, en esta zona.. Por ello, deben realizarse tanto estiramientos periódicos de antebrazo como ejercicios de fortalecimiento como pronación o supinación con mancuerna, flexión de muñeca o giro de pesa rusa.
