El cineasta Luis Buñuel (1900-1983) tenía una estatura de 1,73 metros, cejas pobladas, nariz recta y, como detalle, algunas pecas en la cara. Al menos así lo describe su tarjeta de identificación del Servicio de Migración del Consulado de México en Los Ángeles, en septiembre de 1946. Un documento con dos fotografías tipo carnet, una de frente y otra de perfil, del director de películas como Un perro andaluz. Buñuel había trabajado para el Gobierno de la Segunda República española en la Guerra Civil con misiones en Ginebra y París. Además, participó en el documental propagandístico España leal, ¡en armas! Tras pasar por Estados Unidos huyendo de la España franquista, se estableció en Ciudad Juárez (México) en 1946. En ese país desarrolló una etapa clave de su carrera, con títulos como Nazarín o El ángel exterminador. El reverso del documento especifica que se le expedía permiso de residencia “por un año”, “refrendable” y “en calidad de inmigrante para trabajar como director de películas” de una firma mexicana.. Seguir leyendo
La web de genealogía MyHeritage alberga entre sus colecciones una sobre la emigración de los derrotados en el conflicto fratricida a países como México, Argentina o Cuba
El cineasta Luis Buñuel (1900-1983) tenía una estatura de 1,73 metros, cejas pobladas, nariz recta y, como detalle, algunas pecas en la cara. Al menos así lo describe su tarjeta de identificación del Servicio de Migración del Consulado de México en Los Ángeles, en septiembre de 1946. Un documento con dos fotografías tipo carnet, una de frente y otra de perfil, del director de películas como Un perro andaluz. Buñuel había trabajado para el Gobierno de la Segunda República española en la Guerra Civil con misiones en Ginebra y París. Además, participó en el documental propagandístico España leal, ¡en armas! Tras pasar por Estados Unidos huyendo de la España franquista, se estableció en Ciudad Juárez (México) en 1946. En ese país desarrolló una etapa clave de su carrera, con títulos como Nazarín o El ángel exterminador. El reverso del documento especifica que se le expedía permiso de residencia “por un año”, “refrendable” y “en calidad de inmigrante para trabajar como director de películas” de una firma mexicana.. Un grupo de niños españoles refugiados de la Guerra Civil, a bordo de un barco rumbo a México.. Es solo un ejemplo de los documentos que alberga la plataforma en línea MyHeritage en su colección sobre Migración a las Américas desde España de 1880 a 1930.Se trata de una web que permite a sus usuarios “construir su árbol genealógico, investigar su pasado familiar a través de documentos históricos y pruebas de ADN”, dice por teléfono desde Israel, donde está su sede, el experto genealogista de MyHeritage Daniel Horowitz. Puesta en marcha en 2003 y disponible en 50 idiomas, cuenta con “decenas de millones” de usuarios en todo el mundo. Ofrece otros servicios, “gracias a herramientas de inteligencia artificial, como la restauración de fotografías y el análisis y transcripción de documentos históricos”, añade Horowitz.. La colección sobre los españoles que emigraron a América, de actualidad cuando acaban de cumplirse 90 años del inicio de la Guerra Civil, se creó en 2023 y comprende una documentación con 109.037 registros. Aunque el título se refiere al periodo 1880-1930, incluye también documentos posteriores. MyHeritage es más conocida en Estados Unidos, “donde hay un gran interés por la genealogía”, en un país que acogió a millones de inmigrantes desde el nacimiento de esta nación. El conjunto de todas sus colecciones suma “más de 40.000 millones de registros de todo el mundo”, subrayan desde la empresa.. Tarjeta de Blancha Chacel del Servicio de Migración mexicano, en 1941.MINISTERIO DE CULTURA. Del éxodo español se pueden rastrear también vidas de personas interesantes, aunque menos conocidas, como Blanca Chacel (1914-2022), archivista, hermana de la poeta Rosa Chacel. Blanca perteneció a la Junta de Incautación y Protección del Tesoro Artístico, creada el 23 de julio de 1936, solo cinco días después del comienzo de la guerra, por el Gobierno de la República para “la salvaguarda del patrimonio artístico, bibliográfico y documental de los riesgos inherentes a la guerra”, señala la web de la Dirección General de Patrimonio Cultural y Bellas Artes, del Ministerio de Cultura.. Exiliada, la tarjeta de inmigración de Chacel, de noviembre de 1941, la describe como una mujer con “cabello castaño, ojos cafés y soltera”. Otro documento, de un mes antes, la muestra en un listado de pasajeros llegados a la isla de Ellis, en Nueva York. Allí entraban en suelo estadounidense y se les revisaban sus papeles y su estado de salud por si eran admitidos o rechazados.. Otra mujer vinculada al arte fue la pintora Remedios Varo, cuya tarjeta nos traslada a una fecha muy familiar para iniciar un exilio, la Nochebuena de 1941. Nacida en 1908, surrealista, vivía en París cuando la invasión nazi la hizo marchar a México. En su documento se indicaba que su profesión era “dibujante” y en el apartado “Nombre y domicilio en México de personas que puedan dar referencias del interesado”, se cita a Diego Rivera, el gran muralista mexicano.. Estatua en homenaje al inmigrante español, ubicada en el Puerto de Veracruz, México.. Si una persona quiere conocer más de su genealogía, “puede registrarse gratuitamente en esta web, aunque luego, dependiendo de las herramientas que quieras usar, hay diferentes precios”, apunta el portavoz de MyHeritage. Con el registro “se crea el árbol genealógico del usuario con algunos datos suyos, más los de sus padres y los cuatro abuelos”. “A partir de ahí les proporcionamos información de hasta 50 personas con las que tienen alguna relación”. Los inscritos pueden subir a la plataforma fotografías, documentos, audios, vídeos…. Horowitz aclara que, en el caso de la colección Migración a las Américas desde España, estos documentos proceden del Ministerio de Cultura, que les proporcionó el acceso. “La ventaja para el usuario con respecto a las administraciones es que se ahorra la burocracia y, por ejemplo, si esa persona no reside en España, es más fácil llegar hasta estos papeles a través de la plataforma. Además, cada vez que se crea una colección, comprobamos si hay algún vínculo con los ya registrados, y si lo encontramos, les avisamos”.. Listado de pasajeros llegados a la isla de Ellis (Nueva York). En la página de la izquierda figura el registro de la archivista española Blanca Chacel, en 1941. Imagen proporcionada por la plataforma MyHeritage.. Así, un paseo por esta web permite descubrir que hay colecciones tan variopintas como la de Pasajeros llegados a la isla de Ellis entre 1820-1957 (como el pequeño Vito Andolini en El padrino), o el conjunto titulado España, Bautismos (1502-1940), que, con 25 millones de registros, contiene datos seleccionados de iglesias católicas de varias localidades. Más reciente es el corpus con las bajas del Ejército Republicano durante la Guerra Civil española. Son 58.695 registros, con una base de datos actualizada en mayo de 2023. También las hay relacionadas con los colegios. Quizás haya a quien le interese saber algo de los registros escolares en Dakota del Sur desde 1879 a 1934.. Lógicamente, la inmensa mayoría de las personas sobre las que hay registros en la plataforma son anónimas, no celebridades. “Las investigaciones familiares se basan en documentos como nacimientos, matrimonios y defunciones. Tenemos hasta una colección sobre lápidas, otra de periódicos… Cualquier pedazo de información encontrada puede servirme para saber más sobre quién soy y de dónde vengo”, agrega Horowitz, quien señala numerosos casos de “personas en América que descubrieron con estas pesquisas que sus orígenes estaban en España”. Del lado español tiene la utilidad de conocer algo más de antepasados que se marcharon para comenzar una nueva vida en Cuba, Argentina, México, Venezuela o Estados Unidos.. Si se quiere ir más allá, en la web hay un apartado titulado ADN. “Puedes pedir un lote de ADN y te lo enviamos a casa”. El hisopo con el que uno mismo se toma muestras de ADN se envía a un laboratorio en EE UU. “En unas semanas te llega la información sobre las etnias de tu ADN y te indica personas con las que lo compartes”. Horowitz pone un ejemplo: “Alguien dado en adopción puede encontrar a su familia biológica. Los documentos pueden mentir, pero el ADN, no. Tenemos registrados 10 millones de personas que se han hecho pruebas de ADN”.. Tarjeta del registro del Servicio de Migración mexicano de Ramón J. Sender.MINISTERIO DE CULTURA. De regreso al exilio español, otra figura de la cultura que se tuvo que marchar fue el escritor Max Aub (1903-1972). Nacido en París, llegó al país mexicano en 1942. Militante del PSOE, trabajó para el Gobierno de la República. Fue detenido y enviado a un campo de concentración en Francia del que logró huir para marcharse a México. “Entró como asilado político en el vapor Nyassa”, señala su tarjeta de inmigración. También se indica que se le otorgaba autorización para “dedicarse a actividades remuneradas”. El autor del ciclo de novelas sobre la Guerra Civil recopiladas bajo el título de El laberinto mágico falleció en Ciudad de México.. Y si hay un literato que dejó una novela icónica sobre la Guerra Civil, fue Ramón J. Sender con Réquiem por un campesino español (1953). Entre los datos que encontramos de su exilio, primero en México, en 1939, y desde 1942 en EE UU —donde falleció en 1982—, destaca que era un hombre de “constitución física robusta, pelo negro, cejas pobladas y mentón saliente”. Sender llegó “viudo” —su esposa había sido fusilada en la guerra por los sublevados— “y en unión con sus hijos Ramón y Andrea, de 4 y 3 años respectivamente”. Son los fríos números y datos que cuentan la gran tragedia española del siglo XX.. Llegada del buque ‘Sinaia’ con refugiados españoles de la Guerra Civil al puerto mexicano de Veracruz.
