“Es un fracaso para Marruecos ver a una chica haciendo la señal de la victoria tras haber pasado a Ceuta, es el fracaso de la política de este país”. Jadiya Inani, responsable de Migraciones de la Asociación Marroquí de Derechos Humanos (AMDH, organización de izquierda) se refiere a la imagen de una joven llamada Farah, que celebra su llegada a Ceuta enfundada en un traje de neopreno, difundida de forma viral en las redes sociales del país magrebí. Seguir leyendo
“Es un fracaso para Marruecos ver a una chica haciendo la señal de la victoria tras haber pasado a Ceuta, es el fracaso de la política de este país”. Jadiya Inani, responsable de Migraciones de la Asociación Marroquí de Derechos Humanos (AMDH, organización de izquierda) se refiere a la imagen de una joven llamada Farah, que celebra su llegada a Ceuta enfundada en un traje de neopreno, difundida de forma viral en las redes sociales del país magrebí. Oficialmente, las autoridades de Rabat se inhiben sobre la crisis de la frontera ceutí, sin precedentes desde la llegadaa la ciudad autónoma de miles de migrantes irregulares en mayo de 2021. Centenares de familias siguen con inquietud el paso masivo de jóvenes por la frontera, mientras tanto, siguen con inquietud la situación sin saber el paradero de sus hijos. Fuentes en la frontera constatan que la policía marroquí mira para otro lado ante el cruce irregular de la frontera.“Es una crisis esencialmente marroquí”, explica Inani, veterana activista en defensa de los derechos humanos. “Miles de jóvenes quieren huir del país a causa de la difícil situación económica y social. Más de 1,5 millones de ellos, de entre 15 y 25 años, ni estudian ni trabajan según las estadísticas públicas, y han caído en situación de vulnerabilidad”, advierte. Considera también que es una crisis migratoria para con España y la UE, que en su opinión han endurecido las condiciones de emigración legal y externalizado el control de los flujos migratorios en los países del sur, donde son más bajos los estándares de derechos humanos y la libertad de expresión se ve constreñida.“No es la primera vez que esto ocurre en Ceuta”, puntualiza. “Además de la grave crisis de mayo de 2021, en septiembre de 2024 se produjeron varios intentos de asalto a la valla de Ceuta”, recuerda. En esa última ocasión fueron frenados por un gran despliegue de seguridad marroquí por vía terrestre. Ahora las entradas masivas han comenzado a través del mar.“Cientos de familias buscan a sus hijos desaparecidos en el norte de Marruecos sin encontrar una respuesta”, señala la responsable de migraciones de la AMDH. “No hay cifras oficiales de desaparecidos, pero algunos medios hablan de centenares de jóvenes que han partido desde Marruecos y que no han podido llegar a nado hacia Ceuta. Sin embargo”, matiza, “muchos han sido rescatados por barcos de la Marina Real, que está colaborando en el control de la crisis”. Inani lamenta que en Marruecos se esté tratando con sordina la crisis como si fuera un suceso, en vísperas de las elecciones legislativas convocadas en septiembre.“En lugar de encontrar una situación estable de estudios o trabajo para continuar su vida con dignidad en Marruecos, los jóvenes huyen a Europa, a pesar de que saben que en muchas ocasiones no son bien recibidos”, destaca. Los jóvenes se echan al agua y abandonan sobre la arena su calzado y sus enseres, señala
Las familias se inquietan sobre su paradero y organizaciones y activistas lamentan la situación
