Conor McGregor volvió a ser protagonista del mundo de las artes marciales mixtas después de revelar el alcance de la grave lesión sufrida durante su esperado regreso al octágono en UFC 329. El irlandés confirmó que deberá pasar por el quirófano y aseguró que su objetivo es regresar a competir en 2027, cuando espera disputar la última pelea de su actual contrato con la UFC. El excampeón de peso pluma y ligero sufrió la lesión apenas 69 segundos después del inicio de su combate frente a Max Holloway. Al ejecutar una patada en los primeros intercambios, apoyó de forma incorrecta la pierna derecha y cayó de inmediato al suelo, sin poder continuar la pelea ante el dolor en su rodilla. Tras someterse a las primeras pruebas médicas, McGregor explicó en sus redes sociales que la lesión requerirá una intervención quirúrgica. El luchador aseguró que comenzará cuanto antes el proceso de rehabilitación con el objetivo de regresar en las mejores condiciones posibles. El irlandés también quiso despejar cualquier duda sobre su estado físico antes del combate. Afirmó que había completado toda la preparación sin molestias, entrenando con normalidad y realizando sesiones de golpeo, lucha y trabajo físico intenso, por lo que la lesión fue completamente inesperada. En su mensaje, McGregor reconoció sentirse devastado por lo sucedido, aunque dejó claro que mantiene intacta su motivación. «Cirugía, rehabilitación y regreso a las artes marciales», escribió, mostrando confianza en superar un nuevo obstáculo en una carrera marcada por las lesiones. El veterano peleador recordó que no es la primera vez que afronta una recuperación de larga duración. En 2021 sufrió una grave fractura de tibia y peroné durante su combate contra Dustin Poirier, mientras que años antes también había superado una rotura del ligamento cruzado anterior. Pese a este nuevo revés, McGregor insistió en que no contempla la retirada. Su intención es cumplir la última pelea que le resta en su contrato con la UFC y despedirse dentro del octágono una vez haya completado la recuperación de la rodilla. Desde la organización también mantienen abierta la puerta a su regreso. El presidente de la UFC, Dana White, confirmó tras el combate que la empresa continuará apoyando al irlandés y estudiará cuál será el rival más adecuado cuando esté completamente recuperado. Por su parte, Max Holloway lamentó que el combate terminara de una forma tan inesperada. El hawaiano reconoció que le habría gustado resolver la rivalidad sobre el octágono y dejó abierta la posibilidad de una tercera pelea cuando McGregor vuelva a estar disponible. Con 38 años recién cumplidos, McGregor afronta uno de los desafíos más complicados de su trayectoria deportiva. Sin embargo, el irlandés mantiene la esperanza de completar con éxito la rehabilitación y regresar en 2027 para cerrar su etapa en la UFC con una última aparición frente a los aficionados.
En 2021 sufrió una grave fractura de tibia y peroné durante su combate contra Dustin Poirier, mientras que años antes también había superado una rotura del ligamento cruzado anterior
Conor McGregor volvió a ser protagonista del mundo de las artes marciales mixtas después de revelar el alcance de la grave lesión sufrida durante su esperado regreso al octágono en UFC 329. El irlandés confirmó que deberá pasar por el quirófano y aseguró que su objetivo es regresar a competir en 2027, cuando espera disputar la última pelea de su actual contrato con la UFC. El excampeón de peso pluma y ligero sufrió la lesión apenas 69 segundos después del inicio de su combate frente a Max Holloway. Al ejecutar una patada en los primeros intercambios, apoyó de forma incorrecta la pierna derecha y cayó de inmediato al suelo, sin poder continuar la pelea ante el dolor en su rodilla.Tras someterse a las primeras pruebas médicas, McGregor explicó en sus redes sociales que la lesión requerirá una intervención quirúrgica. El luchador aseguró que comenzará cuanto antes el proceso de rehabilitación con el objetivo de regresar en las mejores condiciones posibles.El irlandés también quiso despejar cualquier duda sobre su estado físico antes del combate. Afirmó que había completado toda la preparación sin molestias, entrenando con normalidad y realizando sesiones de golpeo, lucha y trabajo físico intenso, por lo que la lesión fue completamente inesperada.En su mensaje, McGregor reconoció sentirse devastado por lo sucedido, aunque dejó claro que mantiene intacta su motivación. «Cirugía, rehabilitación y regreso a las artes marciales», escribió, mostrando confianza en superar un nuevo obstáculo en una carrera marcada por las lesiones.El veterano peleador recordó que no es la primera vez que afronta una recuperación de larga duración. En 2021 sufrió una grave fractura de tibia y peroné durante su combate contra Dustin Poirier, mientras que años antes también había superado una rotura del ligamento cruzado anterior.Pese a este nuevo revés, McGregor insistió en que no contempla la retirada. Su intención es cumplir la última pelea que le resta en su contrato con la UFC y despedirse dentro del octágono una vez haya completado la recuperación de la rodilla.Desde la organización también mantienen abierta la puerta a su regreso. El presidente de la UFC, Dana White, confirmó tras el combate que la empresa continuará apoyando al irlandés y estudiará cuál será el rival más adecuado cuando esté completamente recuperado.Por su parte, Max Holloway lamentó que el combate terminara de una forma tan inesperada. El hawaiano reconoció que le habría gustado resolver la rivalidad sobre el octágono y dejó abierta la posibilidad de una tercera pelea cuando McGregor vuelva a estar disponible.Con 38 años recién cumplidos, McGregor afronta uno de los desafíos más complicados de su trayectoria deportiva. Sin embargo, el irlandés mantiene la esperanza de completar con éxito la rehabilitación y regresar en 2027 para cerrar su etapa en la UFC con una última aparición frente a los aficionados.
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