La hipocresía de la ministra de Sanidad, Mónica García, alcanza en ocasiones limites insospechados. Después de que su departamento dinamitará, en medio de los cuatro días de paro nacional del pasado diciembre, la negociación con el comite de huelga médica tras haber firmado un preacuerdo con los sindicatos de la Mesa del Ámbito para sacar adelante su Estatuto Marco, García les ha acusado esta mañana de usar a los pacientes «como rehenes» y les ha pedido «díalogo» para evitar la huelga.
Unas acusaciones «marcianas» si se tienen el cuenta que el comité de huelga – integrado por los sindicatos médicos mayoritarios en todo el territorio nacional- lleva desde entonces reclamando que se retomen las conversaciones y, el pasado viernes, cursó una petición oficial de reunión urgente dada la cercanía de los próximos paros nacionales programados, que tendrán lugar entre el 16 y el 20 de marzo.
En un intento de confundir a la población y apuntarse un tanto, la ministra anunció la semana pasada que su departamento había llegado a «un acuerdo de diálogo y de negociación con el Foro de la Profesión Médica ((FPME) «, asegurando que en esta organización estaba representado el comité de huelga. En un comunicado de prensa, el comité de huelga aclaró que el FPME era «un órgano sin personalidad jurídica» con el que no se podía negociar el fin de los paros, dado que no es quien los ha convocado.
Así, el comité aclaró que mientras el FPME está formado por la Organización Médica Colegial (OMC), el sindicato CESM, la Federación de Asociaciones Científico Médicas de España (Facme), la Conferencia Nacional de Decanos de Facultades de Medicina y el Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina (CEEM), el comité de huelga está integrado por la CESM, el Sindicato Médico Andaluz (SMA), Metges de Catalunya (MC), la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (Amyts), el Sindicato Médico de Euskadi (SME) y el Sindicato de Facultativos de Galicia Independientes (O’Mega).
Al respecto de lo anunciado por la ministra, aclararon que «el Ministerio y el Foro pueden mantener un diálogo institucional, pero no una negociación relativa a la convocatoria o suspensión de las movilizaciones». Así, se le transmitió en la reunión de este jueves con el Foro a la ministra, Mónica García, cuando manifestó su disposición a seguir dialogando «bajo la condición de la suspensión de la huelga».
Mónica García ha insistido esta mañana «todas las reivindicaciones legalmente posibles que puedan estar en el Estatuto Marco están en el Estatuto Marco y, sin embargo, no somos capaces de que los sindicatos pongan esa contrapropuesta» para evitar la huelga. A su juicio, los sindicatos médicos «insisten en que la única vía es el conflicto y es la huelga». «Nosotros insistimos en que nos es verdad, que llevamos dialogando desde hace más de un año con todos los sindicatos del comité de huelga», ha aseverado, para destacar que, de las «discrepancias» entre las partes, «muchas de ellas ya están plasmadas en los textos legales».
Tanto el comité de huelga como los representantes de los distintos sindicatos han argumentado publicamente en repetidas ocasiones contra las mentiras de la ministra. Por un lado, aseguran que la huega ha sido «el último recurso», al que Sanidad les ha obligado por negarse a plantear soluciones a sus demandas. Por otro, han demostrado, con el borrador del anteproyecto en la mano, todas las trampas que el Ministerio ha incluido y que, lejos de mejorar sus condiciones, las empeoran.
La hipocresía de la ministra de Sanidad, Mónica García, alcanza en ocasiones limites insospechados. Después de que su departamento dinamitará, en medio de los cuatro días de paro nacional del pasado diciembre, la negociación con el comite de huelga médica tras haber firmado un preacuerdo con los sindicatos de la Mesa del Ámbito para sacar adelante su Estatuto Marco, García les ha acusado esta mañana de usar a los pacientes «como rehenes» y les ha pedido «díalogo» para evitar la huelga.. Unas acusaciones «marcianas» si se tienen el cuenta que el comité de huelga – integrado por los sindicatos médicos mayoritarios en todo el territorio nacional- lleva desde entonces reclamando que se retomen las conversaciones y, el pasado viernes, cursó una petición oficial de reunión urgente dada la cercanía de los próximos paros nacionales programados, que tendrán lugar entre el 16 y el 20 de marzo.. En un intento de confundir a la población y apuntarse un tanto, la ministra anunció la semana pasada que su departamento había llegado a «un acuerdo de diálogo y de negociación con el Foro de la Profesión Médica ((FPME) «, asegurando que en esta organización estaba representado el comité de huelga. En un comunicado de prensa, el comité de huelga aclaró que el FPME era «un órgano sin personalidad jurídica» con el que no se podía negociar el fin de los paros, dado que no es quien los ha convocado.. Así, el comité aclaró que mientras el FPME está formado por la Organización Médica Colegial (OMC), el sindicato CESM, la Federación de Asociaciones Científico Médicas de España (Facme), la Conferencia Nacional de Decanos de Facultades de Medicina y el Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina (CEEM), el comité de huelga está integrado por la CESM, el Sindicato Médico Andaluz (SMA), Metges de Catalunya (MC), la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (Amyts), el Sindicato Médico de Euskadi (SME) y el Sindicato de Facultativos de Galicia Independientes (O’Mega).. Al respecto de lo anunciado por la ministra, aclararon que «el Ministerio y el Foro pueden mantener un diálogo institucional, pero no una negociación relativa a la convocatoria o suspensión de las movilizaciones». Así, se le transmitió en la reunión de este jueves con el Foro a la ministra, Mónica García, cuando manifestó su disposición a seguir dialogando «bajo la condición de la suspensión de la huelga».. Mónica García ha insistido esta mañana «todas las reivindicaciones legalmente posibles que puedan estar en el Estatuto Marco están en el Estatuto Marco y, sin embargo, no somos capaces de que los sindicatos pongan esa contrapropuesta» para evitar la huelga. A su juicio, los sindicatos médicos «insisten en que la única vía es el conflicto y es la huelga». «Nosotros insistimos en que nos es verdad, que llevamos dialogando desde hace más de un año con todos los sindicatos del comité de huelga», ha aseverado, para destacar que, de las «discrepancias» entre las partes, «muchas de ellas ya están plasmadas en los textos legales».. Tanto el comité de huelga como los representantes de los distintos sindicatos han argumentado publicamente en repetidas ocasiones contra las mentiras de la ministra. Por un lado, aseguran que la huega ha sido «el último recurso», al que Sanidad les ha obligado por negarse a plantear soluciones a sus demandas. Por otro, han demostrado, con el borrador del anteproyecto en la mano, todas las trampas que el Ministerio ha incluido y que, lejos de mejorar sus condiciones, las empeoran.
La ministra, que rompió de manera unilateral las negociaciones con el comité de huelga en diciembre, solicita ahora «diálogo» para terminar con los paros
La hipocresía de la ministra de Sanidad, Mónica García, alcanza en ocasiones limites insospechados. Después de que su departamento dinamitará, en medio de los cuatro días de paro nacional del pasado diciembre, la negociación con el comite de huelga médica tras haber firmado un preacuerdo con los sindicatos de la Mesa del Ámbito para sacar adelante su Estatuto Marco, García les ha acusado esta mañana de usar a los pacientes «como rehenes» y les ha pedido «díalogo» para evitar la huelga.. Unas acusaciones «marcianas» si se tienen el cuenta que el comité de huelga – integrado por los sindicatos médicos mayoritarios en todo el territorio nacional- lleva desde entonces reclamando que se retomen las conversaciones y, el pasado viernes, cursó una petición oficial de reunión urgente dada la cercanía de los próximos paros nacionales programados, que tendrán lugar entre el 16 y el 20 de marzo.. En un intento de confundir a la población y apuntarse un tanto, la ministra anunció la semana pasada que su departamento había llegado a «un acuerdo de diálogo y de negociación con el Foro de la Profesión Médica ((FPME) «, asegurando que en esta organización estaba representado el comité de huelga. En un comunicado de prensa, el comité de huelga aclaró que el FPME era «un órgano sin personalidad jurídica» con el que no se podía negociar el fin de los paros, dado que no es quien los ha convocado.. Así, el comité aclaró que mientras el FPME está formado por la Organización Médica Colegial (OMC), el sindicato CESM, la Federación de Asociaciones Científico Médicas de España (Facme), la Conferencia Nacional de Decanos de Facultades de Medicina y el Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina (CEEM), el comité de huelga está integrado por la CESM, el Sindicato Médico Andaluz (SMA), Metges de Catalunya (MC), la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (Amyts), el Sindicato Médico de Euskadi (SME) y el Sindicato de Facultativos de Galicia Independientes (O’Mega).. Al respecto de lo anunciado por la ministra, aclararon que «el Ministerio y el Foro pueden mantener un diálogo institucional, pero no una negociación relativa a la convocatoria o suspensión de las movilizaciones». Así, se le transmitió en la reunión de este jueves con el Foro a la ministra, Mónica García, cuando manifestó su disposición a seguir dialogando «bajo la condición de la suspensión de la huelga».. Mónica García ha insistido esta mañana «todas las reivindicaciones legalmente posibles que puedan estar en el Estatuto Marco están en el Estatuto Marco y, sin embargo, no somos capaces de que los sindicatos pongan esa contrapropuesta» para evitar la huelga. A su juicio, los sindicatos médicos «insisten en que la única vía es el conflicto y es la huelga». «Nosotros insistimos en que nos es verdad, que llevamos dialogando desde hace más de un año con todos los sindicatos del comité de huelga», ha aseverado, para destacar que, de las «discrepancias» entre las partes, «muchas de ellas ya están plasmadas en los textos legales».. Tanto el comité de huelga como los representantes de los distintos sindicatos han argumentado publicamente en repetidas ocasiones contra las mentiras de la ministra. Por un lado, aseguran que la huega ha sido «el último recurso», al que Sanidad les ha obligado por negarse a plantear soluciones a sus demandas. Por otro, han demostrado, con el borrador del anteproyecto en la mano, todas las trampas que el Ministerio ha incluido y que, lejos de mejorar sus condiciones, las empeoran.
