La Comisión de Salud Pública ha acordado este lunes el envío urgente de 45.000 dosis de vacunas a Ceuta como medida preventiva ante la crisis migratoria que vive la ciudad autónoma desde el salto masivo del pasado 30 de julio. Según ha informado el Ministerio de Sanidad, 15.000 dosis serán de triple vírica, 10.000 contra la polio, 10.000 de difteria-tétano y otras 10.000 de varicela. El reparto se realizará mediante el mecanismo de solidaridad entre comunidades autónomas y el propio Ministerio, que asegura que «Ceuta contará con las vacunas necesarias para atender tanto a población ceutí no vacunada como a los miles de migrantes asentados de forma irregular»
En su línea de negar la mayor, Mónica García ha subrayado que la situación «no es una emergencia de salud pública», a la vez que insiste en que es necesario actuar en prevención y que la medida más urgente es «garantizar unas condiciones dignas para las personas migrantes». Sin embargo, la petición de dosis ha reavivado el malestar entre varias comunidades, que acusan al Ministerio de improvisación, falta de previsión y presión política.
La consejera de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Fátima Matute, denunció esta mañana que el Ministerio está intentando «ocultar su falta de previsión y trabajo” trasladando ahora a las autonomías la responsabilidad de aportar miles de dosis. “Ceuta necesita ayuda y la Comunidad de Madrid va a responder con solidaridad y responsabilidad, pero la solidaridad de la Comunidad de Madrid no puede utilizarse para ocultar la falta de previsión y trabajo del Ministerio”, afirmó. Recordó que el pasado 11 de junio Sanidad aprobó una estrategia específica para la vacunación de migrantes y refugiados llegados por vía irregular y que, por tanto, “debía haber planificado desde el primer momento una compra de emergencia con los laboratorios para garantizar las vacunas necesarias”.
Un «absoluto chantaje»
Matute fue especialmente dura al señalar que el Ministerio “pretende trasladar su responsabilidad a las comunidades autónomas presionándonos para que entreguemos vacunas adquiridas para nuestros propios calendarios y tratando además de culpabilizarnos si no aceptamos”. La consejera calificó la situación de “absoluto chantaje” y exigió «transparencia, coordinación estatal, financiación completa y reposición inmediata de cada vacuna cedida». «Una dosis entregada debe ser una dosis repuesta», remarcó. «Ceuta ha cumplido. Las comunidades cumpliremos. Ahora corresponde al Ministerio hacer su trabajo, asumir sus competencias y dejar de convertir su falta de planificación en un problema para los demás y en un ataque político»
Cantabria también expresó su malestar, aunque mantuvo un tono más técnico. El consejero de Salud, César Pascual, aseguró que la región aportará “todas sus reservas” de las vacunas solicitadas y que después pedirá al Ministerio que las retorne. «El mayor problema es la logística», advirtió, recordando que algunas vacunas no pueden perder la cadena de frío. Pascual insistió en que no puede haber «17 logísticas distintas» y reclamó que sea el Ingesa, responsable de la asistencia sanitaria en Ceuta, quien coordine el envío. “El Ministerio tiene que ponerse las pilas”, añadió, recordando que en junio aprobó una estrategia que fijaba un plazo de tres semanas para vacunar a los migrantes recién llegados. «Ha pasado ese plazo y ahora se les ocurre pedir a las comunidades que acudan en su auxilio»
Sanidad no adquiere vacunas desde junio
El consejero cántabro también criticó que el Estado «no está comprando vacunas y no ha iniciado el expediente de compra desde junio», pese a que la presión migratoria era conocida. «Podría haber recurrido a los laboratorios directamente», lamentó. Aun así, defendió que las reservas nacionales son suficientes para cubrir las necesidades de Ceuta, una ciudad «pequeñita» que “no necesita un volumen importante”.
Aragón se sumó también a la solidaridad, pero también ha reclanmado explicaciones. El consejero de Sanidad, Ángel Sanz, aseguró que la comunidad «aportará las vacunas que sean necesarias» y que Ceuta «cuenta con todo nuestro apoyo y solidaridad». Sin embargo, advirtió de que «la solidaridad entre administraciones no puede convertirse en una sustitución de responsabilidades”» Sanz pidió al Ministerio “información completa” sobre las necesidades reales de la ciudad autónoma y exigió conocer “cómo se va a hacer una aplicación efectiva de los recursos que se nos piden”.
El consejero aragonés lamentó que “el Gobierno de España llega tarde a una situación que él mismo ya había previsto” y recordó que la estrategia aprobada en junio contemplaba una actuación rápida en las primeras semanas de estancia de los migrantes. “No basta con pedir vacunas, hay que organizar toda la operación en su conjunto”, señaló. También reclamó un protocolo único para la movilización de dosis: «No podemos tener 17 soluciones logísticas. El Ministerio debe asumir esta coordinación y presentar un protocolo único»
La Comisión de Salud Pública ha acordado este lunes el envío urgente de 45.000 dosis de vacunas a Ceuta como medida preventiva ante la crisis migratoria que vive la ciudad autónoma desde el salto masivo del pasado 30 de julio. Según ha informado el Ministerio de Sanidad, 15.000 dosis serán de triple vírica, 10.000 contra la polio, 10.000 de difteria-tétano y otras 10.000 de varicela. El reparto se realizará mediante el mecanismo de solidaridad entre comunidades autónomas y el propio Ministerio, que asegura que «Ceuta contará con las vacunas necesarias para atender tanto a población ceutí no vacunada como a los miles de migrantes asentados de forma irregular». En su línea de negar la mayor, Mónica García ha subrayado que la situación «no es una emergencia de salud pública», a la vez que insiste en que es necesario actuar en prevención y que la medida más urgente es «garantizar unas condiciones dignas para las personas migrantes». Sin embargo, la petición de dosis ha reavivado el malestar entre varias comunidades, que acusan al Ministerio de improvisación, falta de previsión y presión política.. La consejera de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Fátima Matute, denunció esta mañana que el Ministerio está intentando «ocultar su falta de previsión y trabajo” trasladando ahora a las autonomías la responsabilidad de aportar miles de dosis. “Ceuta necesita ayuda y la Comunidad de Madrid va a responder con solidaridad y responsabilidad, pero la solidaridad de la Comunidad de Madrid no puede utilizarse para ocultar la falta de previsión y trabajo del Ministerio”, afirmó. Recordó que el pasado 11 de junio Sanidad aprobó una estrategia específica para la vacunación de migrantes y refugiados llegados por vía irregular y que, por tanto, “debía haber planificado desde el primer momento una compra de emergencia con los laboratorios para garantizar las vacunas necesarias”.. Un «absoluto chantaje». Matute fue especialmente dura al señalar que el Ministerio “pretende trasladar su responsabilidad a las comunidades autónomas presionándonos para que entreguemos vacunas adquiridas para nuestros propios calendarios y tratando además de culpabilizarnos si no aceptamos”. La consejera calificó la situación de “absoluto chantaje” y exigió «transparencia, coordinación estatal, financiación completa y reposición inmediata de cada vacuna cedida». «Una dosis entregada debe ser una dosis repuesta», remarcó. «Ceuta ha cumplido. Las comunidades cumpliremos. Ahora corresponde al Ministerio hacer su trabajo, asumir sus competencias y dejar de convertir su falta de planificación en un problema para los demás y en un ataque político». Cantabria también expresó su malestar, aunque mantuvo un tono más técnico. El consejero de Salud, César Pascual, aseguró que la región aportará “todas sus reservas” de las vacunas solicitadas y que después pedirá al Ministerio que las retorne. «El mayor problema es la logística», advirtió, recordando que algunas vacunas no pueden perder la cadena de frío. Pascual insistió en que no puede haber «17 logísticas distintas» y reclamó que sea el Ingesa, responsable de la asistencia sanitaria en Ceuta, quien coordine el envío. “El Ministerio tiene que ponerse las pilas”, añadió, recordando que en junio aprobó una estrategia que fijaba un plazo de tres semanas para vacunar a los migrantes recién llegados. «Ha pasado ese plazo y ahora se les ocurre pedir a las comunidades que acudan en su auxilio». Sanidad no adquiere vacunas desde junio. El consejero cántabro también criticó que el Estado «no está comprando vacunas y no ha iniciado el expediente de compra desde junio», pese a que la presión migratoria era conocida. «Podría haber recurrido a los laboratorios directamente», lamentó. Aun así, defendió que las reservas nacionales son suficientes para cubrir las necesidades de Ceuta, una ciudad «pequeñita» que “no necesita un volumen importante”.. Aragón se sumó también a la solidaridad, pero también ha reclanmado explicaciones. El consejero de Sanidad, Ángel Sanz, aseguró que la comunidad «aportará las vacunas que sean necesarias» y que Ceuta «cuenta con todo nuestro apoyo y solidaridad». Sin embargo, advirtió de que «la solidaridad entre administraciones no puede convertirse en una sustitución de responsabilidades”» Sanz pidió al Ministerio “información completa” sobre las necesidades reales de la ciudad autónoma y exigió conocer “cómo se va a hacer una aplicación efectiva de los recursos que se nos piden”.. El consejero aragonés lamentó que “el Gobierno de España llega tarde a una situación que él mismo ya había previsto” y recordó que la estrategia aprobada en junio contemplaba una actuación rápida en las primeras semanas de estancia de los migrantes. “No basta con pedir vacunas, hay que organizar toda la operación en su conjunto”, señaló. También reclamó un protocolo único para la movilización de dosis: «No podemos tener 17 soluciones logísticas. El Ministerio debe asumir esta coordinación y presentar un protocolo único»
Las regiones responden con solidaridad, pero avisan de que no permitirán que Sanidad les traslade lo que es responsabilidad suya
La Comisión de Salud Pública ha acordado este lunes el envío urgente de 25.000 dosis de vacunas a Ceuta como medida preventiva ante la crisis migratoria que vive la ciudad autónoma desde el salto masivo del pasado 30 de julio. Según ha informado el Ministerio de Sanidad, 15.000 dosis serán de triple vírica y las otras 10.000 incluirán preparados de difteria-tétanos, varicela y polio. El reparto se realizará mediante el mecanismo de solidaridad entre comunidades autónomas y el propio Ministerio, que asegura que «Ceuta contará con las vacunas necesarias para atender tanto a población ceutí no vacunada como a los miles de migrantes asentados de forma irregular». En su línea de negar la mayor, Mónica García ha subrayado que la situación «no es una emergencia de salud pública», a la vez que insiste en que es necesario actuar en prevención y que la medida más urgente es «garantizar unas condiciones dignas para las personas migrantes». Sin embargo, la petición de dosis ha reavivado el malestar entre varias comunidades, que acusan al Ministerio de improvisación, falta de previsión y presión política.. La consejera de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Fátima Matute, denunció esta mañana que el Ministerio está intentando «ocultar su falta de previsión y trabajo” trasladando ahora a las autonomías la responsabilidad de aportar miles de dosis. “Ceuta necesita ayuda y la Comunidad de Madrid va a responder con solidaridad y responsabilidad, pero la solidaridad de la Comunidad de Madrid no puede utilizarse para ocultar la falta de previsión y trabajo del Ministerio”, afirmó. Recordó que el pasado 11 de junio Sanidad aprobó una estrategia específica para la vacunación de migrantes y refugiados llegados por vía irregular y que, por tanto, “debía haber planificado desde el primer momento una compra de emergencia con los laboratorios para garantizar las vacunas necesarias”.. Un «absoluto chantaje». Matute fue especialmente dura al señalar que el Ministerio “pretende trasladar su responsabilidad a las comunidades autónomas presionándonos para que entreguemos vacunas adquiridas para nuestros propios calendarios y tratando además de culpabilizarnos si no aceptamos”. La consejera calificó la situación de “absoluto chantaje” y exigió «transparencia, coordinación estatal, financiación completa y reposición inmediata de cada vacuna cedida». «Una dosis entregada debe ser una dosis repuesta», remarcó. «Ceuta ha cumplido. Las comunidades cumpliremos. Ahora corresponde al Ministerio hacer su trabajo, asumir sus competencias y dejar de convertir su falta de planificación en un problema para los demás y en un ataque político». Cantabria también expresó su malestar, aunque mantuvo un tono más técnico. El consejero de Salud, César Pascual, aseguró que la región aportará “todas sus reservas” de las vacunas solicitadas y que después pedirá al Ministerio que las retorne. «El mayor problema es la logística», advirtió, recordando que algunas vacunas no pueden perder la cadena de frío. Pascual insistió en que no puede haber «17 logísticas distintas» y reclamó que sea el Ingesa, responsable de la asistencia sanitaria en Ceuta, quien coordine el envío. “El Ministerio tiene que ponerse las pilas”, añadió, recordando que en junio aprobó una estrategia que fijaba un plazo de tres semanas para vacunar a los migrantes recién llegados. «Ha pasado ese plazo y ahora se les ocurre pedir a las comunidades que acudan en su auxilio». Sanidad no adquiere vacunas desde junio. El consejero cántabro también criticó que el Estado «no está comprando vacunas y no ha iniciado el expediente de compra desde junio», pese a que la presión migratoria era conocida. «Podría haber recurrido a los laboratorios directamente», lamentó. Aun así, defendió que las reservas nacionales son suficientes para cubrir las necesidades de Ceuta, una ciudad «pequeñita» que “no necesita un volumen importante”.. Aragón se sumó también a la solidaridad, pero también ha reclanmado explicaciones. El consejero de Sanidad, Ángel Sanz, aseguró que la comunidad «aportará las vacunas que sean necesarias» y que Ceuta «cuenta con todo nuestro apoyo y solidaridad». Sin embargo, advirtió de que «la solidaridad entre administraciones no puede convertirse en una sustitución de responsabilidades”» Sanz pidió al Ministerio “información completa” sobre las necesidades reales de la ciudad autónoma y exigió conocer “cómo se va a hacer una aplicación efectiva de los recursos que se nos piden”.. El consejero aragonés lamentó que “el Gobierno de España llega tarde a una situación que él mismo ya había previsto” y recordó que la estrategia aprobada en junio contemplaba una actuación rápida en las primeras semanas de estancia de los migrantes. “No basta con pedir vacunas, hay que organizar toda la operación en su conjunto”, señaló. También reclamó un protocolo único para la movilización de dosis: «No podemos tener 17 soluciones logísticas. El Ministerio debe asumir esta coordinación y presentar un protocolo único»
