Entrenador nuevo, vida nueva. Es uno de los grandes tópicos del fútbol afirmar que los jugadores empiezan de cero cuando el banquillo de un equipo cambia de nombre, pero no es del todo así y menos en un equipo como el Real Madrid. Hay buques insignia que parece difíciles de tocar sea el entrenador que sea. La lista de indiscutibles en el Real Madrid deja a las tres estrellas por encima del resto, todas de ataque: Kylian Mbappé, Vinicius Júnior y Jude Bellingham.
El overbooking del centro del campo hacia delante es notable y también parece partir por delante el gran fichaje estrella como es Yan Diomande. Esto deja cuatro puestos prácticamente fijos y solo dos disponibles para un largo número de jugadores, todos ellos con mucho estatus. Eso coloca un puzle difícil de encajar y una de las grandes incógnitas es el papel que puede jugar es Arda Güler bajo el mando de José Mourinho.
La incógnita de Güler
El turco ha sido uno de los nombres propios de esta pretemporada. La temprana eliminación de Turquía en el Mundial le permitió empezar prácticamente desde el primer día y ha sido un fijo en todos los amistosos para José Mourinho. En todos ellos ha mostrado un gran nivel y se ha mostrado como el hombre, junto a Bernardo Silva, que puede hacer fluir el juego madridista esta temporada, pero hay un problema de espacio.
Su sitio ideal en este momento parece el de Jude Bellingham, uno de los jugadores que parece que será fijo en los grandes días. Por tanto, para mantenerse en el once, Güler debe explorar otras vías, tampoco nada sencillas. La opción de caer a la derecha parece esfumarse con la llegada de Diomande y lo más probable para asentarse de manera regular en el once parece bajar a la base del centro del campo, es decir, al doble pivote. Esto puede ser clave en Liga, pero deja la duda a nivel físico en Champions League, aunque ya demostró la temporada pasada ante el Bayern, que independientemente de la posición, está listo.
Así ve Mourinho a Güler
El entrenador portugués analizó al turco durante su primera entrevista en ‘El Chiringuito’ y fue muy directo: «Me encanta Güler». No se quedó ahí y desveló lo que espera de él y en lo que cree que se puede convertir con el paso de los años: «Creo que le va a pasar algo parecido a Modric o a Bernardo Silva, empiezas en una posición y acabas en otra, empiezas de 10 y acabarás de 8, de 6. Pienso que Arda irá en esa dirección con la evolución y el conocimiento del juego».
Precisamente, vislumbra la posibilidad de que se vaya acercando a la base. Mourinho, en vez de su Özil como pensaba la mayoría por estilo de juego, puede tener en Güler al Modric que fichó para su última temporada de la primera etapa y que acabó siendo una leyenda. El turco aceptó muy bien el proceso inicial sin apenas minutos y poco a poco ha ido cogiendo peso en el equipo hasta llegar a un momento en el que se le valora como un jugador para ser titular en los días grandes.
Aunque como explica Mourinho, «solo hay un Luka y un Toni», un buen Güler puede elevar considerablemente el techo de este nuevo Real Madrid. La primera prueba real es este sábado contra el Espanyol, que llega tras golear en su debut y siempre es complicado en su estadio. Parece claro que será titular al llevar más tiempo de pretemporada y será su hora para empezar a ganarse el puesto en la medular de manera definitiva.
Después de la masacre en la Copa del Mundo, el equipo turco emerge con mayor vigor y apunta a progresar esta temporada. El Luso confía en él.
Entrenador nuevo, vida nueva. Es uno de los grandes tópicos del fútbol afirmar que los jugadores empiezan de cero cuando el banquillo de un equipo cambia de nombre, pero no es del todo así y menos en un equipo como el Real Madrid. Hay buques insignia que parece difíciles de tocar sea el entrenador que sea. La lista de indiscutibles en el Real Madrid deja a las tres estrellas por encima del resto, todas de ataque: Kylian Mbappé, Vinicius Júnior y Jude Bellingham.
El overbooking del centro del campo hacia delante es notable y también parece partir por delante el gran fichaje estrella como es Yan Diomande. Esto deja cuatro puestos prácticamente fijos y solo dos disponibles para un largo número de jugadores, todos ellos con mucho estatus. Eso coloca un puzle difícil de encajar y una de las grandes incógnitas es el papel que puede jugar es Arda Güler bajo el mando de José Mourinho.
La incógnita de Güler
El turco ha sido uno de los nombres propios de esta pretemporada. La temprana eliminación de Turquía en el Mundial le permitió empezar prácticamente desde el primer día y ha sido un fijo en todos los amistosos para José Mourinho. En todos ellos ha mostrado un gran nivel y se ha mostrado como el hombre, junto a Bernardo Silva, que puede hacer fluir el juego madridista esta temporada, pero hay un problema de espacio.
Su sitio ideal en este momento parece el de Jude Bellingham, uno de los jugadores que parece que será fijo en los grandes días. Por tanto, para mantenerse en el once, Güler debe explorar otras vías, tampoco nada sencillas. La opción de caer a la derecha parece esfumarse con la llegada de Diomande y lo más probable para asentarse de manera regular en el once parece bajar a la base del centro del campo, es decir, al doble pivote. Esto puede ser clave en Liga, pero deja la duda a nivel físico en Champions League, aunque ya demostró la temporada pasada ante el Bayern, que independientemente de la posición, está listo.
Así ve Mourinho a Güler
El entrenador portugués analizó al turco durante su primera entrevista en ‘El Chiringuito’ y fue muy directo: «Me encanta Güler». No se quedó ahí y desveló lo que espera de él y en lo que cree que se puede convertir con el paso de los años: «Creo que le va a pasar algo parecido a Modric o a Bernardo Silva, empiezas en una posición y acabas en otra, empiezas de 10 y acabarás de 8, de 6. Pienso que Arda irá en esa dirección con la evolución y el conocimiento del juego».
Precisamente, vislumbra la posibilidad de que se vaya acercando a la base. Mourinho, en vez de su Özil como pensaba la mayoría por estilo de juego, puede tener en Güler al Modric que fichó para su última temporada de la primera etapa y que acabó siendo una leyenda. El turco aceptó muy bien el proceso inicial sin apenas minutos y poco a poco ha ido cogiendo peso en el equipo hasta llegar a un momento en el que se le valora como un jugador para ser titular en los días grandes.
Aunque como explica Mourinho, «solo hay un Luka y un Toni», un buen Güler puede elevar considerablemente el techo de este nuevo Real Madrid. La primera prueba real es este sábado contra el Espanyol, que llega tras golear en su debut y siempre es complicado en su estadio. Parece claro que será titular al llevar más tiempo de pretemporada y será su hora para empezar a ganarse el puesto en la medular de manera definitiva.
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