El modelo híbrido entre suscripción y publicidad afianza el dominio económico de la plataforma roja en todo el mundo, con España como uno de sus bastiones más sólidos
El mercado del vídeo en línea ya no se mide solo por cuánto se ve, sino por cuánto rinde cada minuto reproducido. En 2025, Netflix ha dado el golpe definitivo en ese terreno, superando por primera vez a YouTube en ingresos globales por contenidos de vídeo. Es un giro silencioso pero decisivo en una industria que se creía ya consolidada.. Las cifras de Omdia, uno de los observatorios más fiables del sector, no dejan lugar a dudas: 46.400 millones de dólares en ingresos frente a los 45.600 millones que acumula YouTube, que sigue siendo el portal más visto, pero ya no el más rentable. La plataforma de Google domina en tiempo de consumo, sí, pero en términos económicos ha quedado atrás.. La clave del sorpasso está en el giro estratégico de Netflix. Desde que incorporó un plan de pago con publicidad en 2022, ha sabido convertir esa vía de acceso en una máquina de generar ingresos, sin perder músculo en su base de suscriptores. A finales de este año, se estima que son 300 millones los abonados de pago a la plataforma, a los que hay que sumar una audiencia mensual de 190 millones de usuarios del plan con anuncios.. España no solo sigue la estela de esta tendencia global, sino que es uno de los países donde Netflixha consolidado su dominio con más claridad. En el cuarto trimestre de 2025, la plataforma mantiene un 23 % de cuota de mercado en streaming, muy por encima del 18 % de Prime Video y del 17 % de Disney+. Es un liderazgo que no se limita al volumen, sino que se traduce también en la percepción de marca y en la capacidad para mantenerse como la primera opción del espectador medio.. El resto de rivales intentan sostener su posición. Prime Video se sitúa en segundo lugar a nivel global, con entre 200 y 220 millones de suscriptores. Disney+, por su parte, apenas alcanza los 132 millones, aunque su suma con Hulu le da cierto margen competitivo. HBO Max y Paramount+ cierran la lista, lejos del volumen necesario para desafiar la cúspide.. Mientras YouTube sigue siendo un titán en términos de audiencia —controla un 12,9 % del consumo televisivo en EE. UU.—, su condición de servicio gratuito limita su capacidad de generar ingresos por usuario, algo que Netflix ha sabido explotar con precisión quirúrgica. La hegemonía del streaming, en este 2025, ya no se mide solo en vistas, sino en rentabilidad. Y ahí, el trono ha cambiado de manos.
El mercado del vídeo en línea ya no se mide solo por cuánto se ve, sino por cuánto rinde cada minuto reproducido. En 2025, Netflix ha dado el golpe definitivo en ese terreno, superando por primera vez a YouTube en ingresos globales por contenidos de vídeo. Es un giro silencioso pero decisivo en una industria que se creía ya consolidada.. Las cifras de Omdia, uno de los observatorios más fiables del sector, no dejan lugar a dudas: 46.400 millones de dólares en ingresos frente a los 45.600 millones que acumula YouTube, que sigue siendo el portal más visto, pero ya no el más rentable. La plataforma de Google domina en tiempo de consumo, sí, pero en términos económicos ha quedado atrás.. La clave del sorpasso está en el giro estratégico de Netflix. Desde que incorporó un plan de pago con publicidad en 2022, ha sabido convertir esa vía de acceso en una máquina de generar ingresos, sin perder músculo en su base de suscriptores. A finales de este año, se estima que son 300 millones los abonados de pago a la plataforma, a los que hay que sumar una audiencia mensual de 190 millones de usuarios del plan con anuncios.. España no solo sigue la estela de esta tendencia global, sino que es uno de los países donde Netflix ha consolidado su dominio con más claridad. En el cuarto trimestre de 2025, la plataforma mantiene un 23 % de cuota de mercado en streaming, muy por encima del 18 % de Prime Video y del 17 % de Disney+. Es un liderazgo que no se limita al volumen, sino que se traduce también en la percepción de marca y en la capacidad para mantenerse como la primera opción del espectador medio.. El resto de rivales intentan sostener su posición. Prime Video se sitúa en segundo lugar a nivel global, con entre 200 y 220 millones de suscriptores. Disney+, por su parte, apenas alcanza los 132 millones, aunque su suma con Hulu le da cierto margen competitivo. HBO Max y Paramount+ cierran la lista, lejos del volumen necesario para desafiar la cúspide.. Mientras YouTube sigue siendo un titán en términos de audiencia —controla un 12,9 % del consumo televisivo en EE. UU.—, su condición de servicio gratuito limita su capacidad de generar ingresos por usuario, algo que Netflix ha sabido explotar con precisión quirúrgica. La hegemonía del streaming, en este 2025, ya no se mide solo en vistas, sino en rentabilidad. Y ahí, el trono ha cambiado de manos.
