En este Mundial 2026 donde España busca su segunda estrella el título y Argentina persigue revalidar la corona como hizo en Qatar, el récord más sorprendente no tiene que ver con goles. La camiseta verde de la Selección Mexicana se convirtió en la más vendida del Mundial, superando a potencias históricas y a selecciones campeonas. Según ESPN, las ventas ya superan el millón de unidades, un fenómeno que crece conforme México avanza en la competencia y que funciona como una declaración de identidad más que como un simple dato comercial. Presentada en noviembre de 2025, la camiseta se agotó casi de inmediato pese a su precio: desde 1.600 pesos (80 euros) en versión infantil hasta cerca de 3.000 pesos (150 euros) en la versión de jugador. En la web de Adidas, la mayoría de las tallas siguen agotadas. El comisionado de la Federación Mexicana de Fútbol, Mikel Arriola, reconoció que es la playera más vendida en la historia del Tri, superando incluso el uniforme negro del Mundial de Sudáfrica 2010. El éxito del jersey está ligado a su diseño, que recupera el verde clásico y lo combina con un patrón inspirado en la Piedra del Sol, el monolito mexica de 3,6 metros de diámetro y más de 24 toneladas que hoy se exhibe en el Museo Nacional de Antropología. Aunque suele llamarse “Calendario Azteca”, especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) mexicano aclaran que es una representación de la cosmovisión mexica, un mapa del tiempo y de la relación entre dioses y humanidad. La pieza sobrevivió a la conquista —fue enterrada en el siglo XVI y redescubierta en 1790 en el Zócalo— y su uso en la camiseta requirió autorización del INAH por tratarse de patrimonio nacional protegido. El diseño no copia el monolito, sino que lo reinterpreta como lenguaje visual contemporáneo. Tepito también juega: la respuesta social al precio oficial No toda la afición puede pagar lo que cuesta la una camiseta. En Tepito, Izazaga y el Centro Histórico, el verde del Tri cuelga en puestos informales a precios entre 450 y 600 pesos (22 y 30 euros), dependiendo de la calidad. El “Barrio Bravo” se convirtió en un nodo del mercado informal mundialista, abastecido desde Asia y distribuido por todo el país. La FIFA reaccionó registrando 344 marcas ante el IMPI y promoviendo operativos, como el de marzo, cuando se aseguraron más de 80.000 piezas falsificadas—unas 25 toneladas— en Tepito. Pero al día siguiente, los puestos volvieron a llenarse. Para muchos aficionados, comprar en Tepito es también un gesto político que marca la brecha entre el precio oficial y el salario mínimo convierte la piratería en una respuesta económica y cultural. Un vendedor lo resume así al diario mexicano La Crónica: “La de 500 pesos la están vendiendo en más de 3 mil; checa la tela, pura calidad de Adidas”. Dos camisetas, un mismo significado Tanto la versión oficial como la “replicada” reflejan el mismo víncul
El diseño inspirado en la Piedra del Sol supera el millón de unidades vendidas y se convierte en un fenómeno cultural, económico y social
En este Mundial 2026 donde España busca su segunda estrella el título y Argentina persigue revalidar la corona como hizo en Qatar, el récord más sorprendente no tiene que ver con goles. La camiseta verde de la Selección Mexicana se convirtió en la más vendida del Mundial, superando a potencias históricas y a selecciones campeonas. Según ESPN, las ventas ya superan el millón de unidades, un fenómeno que crece conforme México avanza en la competencia y que funciona como una declaración de identidad más que como un simple dato comercial.Presentada en noviembre de 2025, la camiseta se agotó casi de inmediato pese a su precio: desde 1.600 pesos (80 euros) en versión infantil hasta cerca de 3.000 pesos (150 euros) en la versión de jugador. En la web de Adidas, la mayoría de las tallas siguen agotadas. El comisionado de la Federación Mexicana de Fútbol, Mikel Arriola, reconoció que es la playera más vendida en la historia del Tri, superando incluso el uniforme negro del Mundial de Sudáfrica 2010.El éxito del jersey está ligado a su diseño, que recupera el verde clásico y lo combina con un patrón inspirado en la Piedra del Sol, el monolito mexica de 3,6 metros de diámetro y más de 24 toneladas que hoy se exhibe en el Museo Nacional de Antropología. Aunque suele llamarse “Calendario Azteca”, especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) mexicano aclaran que es una representación de la cosmovisión mexica, un mapa del tiempo y de la relación entre dioses y humanidad.La pieza sobrevivió a la conquista —fue enterrada en el siglo XVI y redescubierta en 1790 en el Zócalo— y su uso en la camiseta requirió autorización del INAH por tratarse de patrimonio nacional protegido. El diseño no copia el monolito, sino que lo reinterpreta como lenguaje visual contemporáneo.Tepito también juega: la respuesta social al precio oficialNo toda la afición puede pagar lo que cuesta la una camiseta. En Tepito, Izazaga y el Centro Histórico, el verde del Tri cuelga en puestos informales a precios entre 450 y 600 pesos (22 y 30 euros), dependiendo de la calidad. El “Barrio Bravo” se convirtió en un nodo del mercado informal mundialista, abastecido desde Asia y distribuido por todo el país.La FIFA reaccionó registrando 344 marcas ante el IMPI y promoviendo operativos, como el de marzo, cuando se aseguraron más de 80.000 piezas falsificadas—unas 25 toneladas— en Tepito. Pero al día siguiente, los puestos volvieron a llenarse.Para muchos aficionados, comprar en Tepito es también un gesto político que marca la brecha entre el precio oficial y el salario mínimo convierte la piratería en una respuesta económica y cultural. Un vendedor lo resume así al diario mexicano La Crónica: “La de 500 pesos la están vendiendo en más de 3 mil; checa la tela, pura calidad de Adidas”.Dos camisetas, un mismo significadoTanto la versión oficial como la “replicada” reflejan el mismo vínculo profund
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