Barcelona se calienta. Durante décadas, hacía calor durante unas cuantas semanas, con alguna ola de calor puntual, pero la ciudad continuaba funcionando con normalidad. Ahora, no. Hoy el calor se ha convertido en una realidad más intensa que nos acompaña ininterrumpidamente durante meses. Y cada año es peor. Barcelona es una ciudad mediterránea, de calles, plazas, mercados, escuelas, barrios y vida cotidiana. Ahora bien, cuando nuestras calles queman, cuando no hay sombra, cuando las casas se convierten en hornos, perdemos nuestra ciudad. Si queremos que Barcelona continúe siendo Barcelona, tenemos que proteger nuestra manera de vivir. También del calor.Seguir leyendo
Barcelona se calienta. Durante décadas, hacía calor durante unas cuantas semanas, con alguna ola de calor puntual, pero la ciudad continuaba funcionando con normalidad. Ahora, no. Hoy el calor se ha convertido en una realidad más intensa que nos acompaña ininterrumpidamente durante meses. Y cada año es peor. Barcelona es una ciudad mediterránea, de calles, plazas, mercados, escuelas, barrios y vida cotidiana. Ahora bien, cuando nuestras calles queman, cuando no hay sombra, cuando las casas se convierten en hornos, perdemos nuestra ciudad. Si queremos que Barcelona continúe siendo Barcelona, tenemos que proteger nuestra manera de vivir. También del calor.Seguir leyendo
La ciudad necesita un nuevo paquete de ayudas destinado a mejoras rápidas para proteger los hogares del calor
