Hace seis años, Oriol Mitjà entró en nuestros hogares a través de los medios de comunicación advirtiendo de cómo se podía propagar el SARS-CoV-2 y qué hacer para cortar los contagios. Fue de los pocos investigadores que defendieron entonces que no debía celebrarse el Mobile World Congress y llegó a pedir la dimisión de Fernando Simón por no escuchar las predicciones de los modelos matemáticos, algo en lo que él siempre se apoya. Su voz, para la mayoría, fue pedagógica, con consejos sobre qué hacer si tenías que salir de casa para ir a trabajar. También defendió la seguridad de las vacunas, y luchó para que el desconfinamiento fuera más lento. Unas afirmaciones que despertaron a los «haters». Lo que ninguno imaginamos es la oscuridad en la que Mitjà estaba adentrándose.. Hoy, igual que ayer, es capaz de ponerse de nuevo ante los focos y reconocer la espiral de destrucción en la que llegó a estar y de la que ha logrado salir tras un intento de suicidio. Y lo hace con la publicación de «Donde nace la luz. Un relato sobre la depresión, de la fragilidad a la resiliencia», de la editorial Temas de Hoy (del Grupo Planeta).. El mundo en ocasiones pesa demasiado. En su caso, ¿qué le llevó a la tristeza?. Fue un conjunto de cosas. Si tuviera que decir una palabra diría que la fragilidad me llevó a la depresión. No estoy diciendo con esto que yo sea la única persona frágil, pero eso unido a que la depresión tiene factores genéticos como es mi caso y a tu historia vital o si has sido demasiado autoexigente. El libro es un relato íntimo de mis experiencias, sentimientos que casi todos en algún momento sufrimos.. Ya es difícil aceptarlo como para hacerlo público…. Lo he querido hacer público porque primero lo he pasado muy mal y ya no siento que dar a conocer nada sobre mi vida personal me pueda hacer pasarlo peor, sino todo lo contrario. Y segundo, porque creo que puedo ayudar o acompañar a otras personas que ahora estén sintiéndose así.. ¿Es posible hacer frente a la tristeza, a la depresión?. Muchas veces ni tú mismo sabes que puedes salir de este estado, sabes que estás así y te sientes triste por estar así. Piensas que la próxima vez no vas a poder salir de ahí, aunque lo hayas hecho otras veces. En mi caso son sentimientos que me arrasan.. ¿Qué puede decir un allegado?. El dolor es tan profundo que otra persona no lo va a entender si no lo ha vivido y le resta importancia con consejos como «date una ducha», «sal a pasear». Luego hay quien se frustra y piensa que es pereza. El problema de la depresión es que no es visible, no sangras y eso hace dudar a los demás. Y es normal porque ¿cuánto hay de tristeza, de depresión, de pereza? Incluso a uno le cuesta legitimarse. Lo que a mí me funciona es que no hay que comprender todo, simplemente aceptarlo y que te validen diciéndote «puedes estar triste», «tiene que ser muy duro estar así». Estas palabras no te fuerzan a cambiar porque no puedes en ese momento y lo que dicen es que están ahí. Es importante recordar que hay posibilidad de cambio. La persona con depresión piensa que siempre va a estar igual de mal. Hay que dejarse ayudar. Uno vive la depresión con tanta soledad que a veces se olvida que el cambio es posible.. ¿Sentirse incomprendido rodeado de gente es lo más duro?. Totalmente, aunque estés con la persona que más te quiere le va a costar entender por qué estás triste con un trabajo vocacional, amigos que te quieren ver… Es una enfermedad que ataca directamente al alma, te quita toda la motivación para vivir y acabas pensando para qué vivir si no tengo nada interesante que aportar o disfrutar.. ¿Es más difícil la depresión o el temor a la recaída?. Igual de malos. La depresión es un pozo oscuro y pegajoso, cuando consigues salir piensas que en cualquier momento vas a caer y empiezas con obsesiones, con estrategias para no ponerte en riesgo, con intentar mantener el control de todo externo para que no te acerque al abismo y ese control es muy cansado y genera ansiedad.. ¿Los problemas con el alcohol coinciden con la pandemia?. Comenzó antes. En 2019 empecé a usar el alcohol como ansiolítico. Con la covid se agravó y después tuve el trastorno de alimentación que es en realidad otra forma de querer controlar.. Vivir atrapado en una rutina sin pausa, como le pasó con la covid, ¿ralentizó y luego agudizó el problema?. Seguro. Mi intento de suicidio fue en febrero de 2022, tras dos años de pandemia. Para mí la covid fue horrible, mucho trabajo, un cansancio horroroso, volví a beber, a vomitar, a estar fatal y terminó con un episodio muy grave de depresión.. Demasiada exposición…. Trabajaba 14 horas al día, fines de semana incluidos, porque estábamos con varios proyectos de investigación para encontrar un tratamiento. También hacía divulgación, que era como tener otro trabajo. Me amenazaron de muerte durante la covid. Lo llevé a los juzgados. A mucha gente no le gustaba que promocionara las vacunas, las mascarillas…. ¿Qué pasó con esa denuncia?. El juez respondió muy correctamente. Reconoció que me decían unas cosas horrorosas, pero como personaje público tenía que aceptar esta reacción. Lo entendí.. ¿Cuántas pastillas se ha tenido que llegar a tomar?. Llegué a tomar 8 al día. Ahora tomo cinco: dos para la depresión, una para la ansiedad, una para el alcohol y una para el colesterol.. «Cuando quieres suicidarte, la idea de muerte es más un pensamiento de descanso, no de hacerte daño. Sientes que tu cuerpo no puede más». Oriol Mitjà, investigador médico. En cuanto a su intento de suicidio, ¿qué le diría a otra persona que esté en esa situación?. Cuando llegas al punto de que quieres suicidarte es porque no te queda nada, tienes el corazón helado y el sentimiento de muerte es más una idea de descanso, no de hacerte daño. No tienes culpa de sentirte así, no tiene que ver con el egoísmo como se dice, no hay juicio posible te sientes así porque tu cuerpo ha dicho que no puede más y tú crees que la única forma de dejar de sufrir es esta. Mi consejo: busca ayuda, no te quedes solo.. ¿Ha logrado construir una «nueva casa»?. Estoy trabajando para conseguirla. He aprendido muchas cosas, encontrar otras motivaciones no tan exigentes, permitirme ser no perfecto, no releer tantas cosas… Aprender que la vida puede ser imperfecta y es la única que tienes.. «A mis padres aún no les he dicho que ‘‘tengo depresión’’. Mi padre ha leído el libro y a mi madre le dije que tomaba antidepresivos». Oriol Mitjà, investigador médico. ¿Cómo se lo dijo a sus padres?. A mi padre aún no le he pronunciado las palabras «tengo depresión», a pesar de que se ha leído mi libro. Con mi madre es algo más fácil, porque ella pasó depresión, pero tampoco se lo he dicho directamente sino que le dicho «he ido al psiquiatra» o «estoy tomando depresivos», pero con miedo a citar el término depresión.
Su intento de suicidio fue en febrero de 2022. Llegó a tomar 8 pastillas al día, ahora el investigador médico toma 5
Hace seis años, Oriol Mitjà entró en nuestros hogares a través de los medios de comunicación advirtiendo de cómo se podía propagar el SARS-CoV-2 y qué hacer para cortar los contagios. Fue de los pocos investigadores que defendieron entonces que no debía celebrarse el Mobile World Congress y llegó a pedir la dimisión de Fernando Simón por no escuchar las predicciones de los modelos matemáticos, algo en lo que él siempre se apoya. Su voz, para la mayoría, fue pedagógica, con consejos sobre qué hacer si tenías que salir de casa para ir a trabajar. También defendió la seguridad de las vacunas, y luchó para que el desconfinamiento fuera más lento. Unas afirmaciones que despertaron a los «haters». Lo que ninguno imaginamos es la oscuridad en la que Mitjà estaba adentrándose.. Hoy, igual que ayer, es capaz de ponerse de nuevo ante los focos y reconocer la espiral de destrucción en la que llegó a estar y de la que ha logrado salir tras un intento de suicidio. Y lo hace con la publicación de «Donde nace la luz. Un relato sobre la depresión, de la fragilidad a la resiliencia», de la editorial Temas de Hoy (del Grupo Planeta).. El mundo en ocasiones pesa demasiado. En su caso, ¿qué le llevó a la tristeza?. Fue un conjunto de cosas. Si tuviera que decir una palabra diría que la fragilidad me llevó a la depresión. No estoy diciendo con esto que yo sea la única persona frágil, pero eso unido a que la depresión tiene factores genéticos como es mi caso y a tu historia vital o si has sido demasiado autoexigente. El libro es un relato íntimo de mis experiencias, sentimientos que casi todos en algún momento sufrimos.. Ya es difícil aceptarlo como para hacerlo público…. Lo he querido hacer público porque primero lo he pasado muy mal y ya no siento que dar a conocer nada sobre mi vida personal me pueda hacer pasarlo peor, sino todo lo contrario. Y segundo, porque creo que puedo ayudar o acompañar a otras personas que ahora estén sintiéndose así.. ¿Es posible hacer frente a la tristeza, a la depresión?. Muchas veces ni tú mismo sabes que puedes salir de este estado, sabes que estás así y te sientes triste por estar así. Piensas que la próxima vez no vas a poder salir de ahí, aunque lo hayas hecho otras veces. En mi caso son sentimientos que me arrasan.. ¿Qué puede decir un allegado?. El dolor es tan profundo que otra persona no lo va a entender si no lo ha vivido y le resta importancia con consejos como «date una ducha», «sal a pasear». Luego hay quien se frustra y piensa que es pereza. El problema de la depresión es que no es visible, no sangras y eso hace dudar a los demás. Y es normal porque ¿cuánto hay de tristeza, de depresión, de pereza? Incluso a uno le cuesta legitimarse. Lo que a mí me funciona es que no hay que comprender todo, simplemente aceptarlo y que te validen diciéndote «puedes estar triste», «tiene que ser muy duro estar así». Estas palabras no te fuerzan a cambiar porque no puedes en ese momento y lo que dicen es que están ahí. Es importante recordar que hay posibilidad de cambio. La persona con depresión piensa que siempre va a estar igual de mal. Hay que dejarse ayudar. Uno vive la depresión con tanta soledad que a veces se olvida que el cambio es posible.. ¿Sentirse incomprendido rodeado de gente es lo más duro?. Totalmente, aunque estés con la persona que más te quiere le va a costar entender por qué estás triste con un trabajo vocacional, amigos que te quieren ver… Es una enfermedad que ataca directamente al alma, te quita toda la motivación para vivir y acabas pensando para qué vivir si no tengo nada interesante que aportar o disfrutar.. ¿Es más difícil la depresión o el temor a la recaída?. Igual de malos. La depresión es un pozo oscuro y pegajoso, cuando consigues salir piensas que en cualquier momento vas a caer y empiezas con obsesiones, con estrategias para no ponerte en riesgo, con intentar mantener el control de todo externo para que no te acerque al abismo y ese control es muy cansado y genera ansiedad.. ¿Los problemas con el alcohol coinciden con la pandemia?. Comenzó antes. En 2019 empecé a usar el alcohol como ansiolítico. Con la covid se agravó y después tuve el trastorno de alimentación que es en realidad otra forma de querer controlar.. Vivir atrapado en una rutina sin pausa, como le pasó con la covid, ¿ralentizó y luego agudizó el problema?. Seguro. Mi intento de suicidio fue en febrero de 2022, tras dos años de pandemia. Para mí la covid fue horrible, mucho trabajo, un cansancio horroroso, volví a beber, a vomitar, a estar fatal y terminó con un episodio muy grave de depresión.. Demasiada exposición…. Trabajaba 14 horas al día, fines de semana incluidos, porque estábamos con varios proyectos de investigación para encontrar un tratamiento. También hacía divulgación, que era como tener otro trabajo. Me amenazaron de muerte durante la covid. Lo llevé a los juzgados. A mucha gente no le gustaba que promocionara las vacunas, las mascarillas…. ¿Qué pasó con esa denuncia?. El juez respondió muy correctamente. Reconoció que me decían unas cosas horrorosas, pero como personaje público tenía que aceptar esta reacción. Lo entendí.. ¿Cuántas pastillas se ha tenido que llegar a tomar?. Llegué a tomar 8 al día. Ahora tomo cinco: dos para la depresión, una para la ansiedad, una para el alcohol y una para el colesterol.. «Cuando quieres suicidarte, la idea de muerte es más un pensamiento de descanso, no de hacerte daño. Sientes que tu cuerpo no puede más». En cuanto a su intento de suicidio, ¿qué le diría a otra persona que esté en esa situación?. Cuando llegas al punto de que quieres suicidarte es porque no te queda nada, tienes el corazón helado y el sentimiento de muerte es más una idea de descanso, no de hacerte daño. No tienes culpa de sentirte así, no tiene que ver con el egoísmo como se dice, no hay juicio posible te sientes así porque tu cuerpo ha dicho que no puede más y tú crees que la única forma de dejar de sufrir es esta. Mi consejo: busca ayuda, no te quedes solo.. ¿Ha logrado construir una «nueva casa»?. Estoy trabajando para conseguirla. He aprendido muchas cosas, encontrar otras motivaciones no tan exigentes, permitirme ser no perfecto, no releer tantas cosas… Aprender que la vida puede ser imperfecta y es la única que tienes.. «A mis padres aún no les he dicho que ‘‘tengo depresión’’. Mi padre ha leído el libro y a mi madre le dije que tomaba antidepresivos». ¿Cómo se lo dijo a sus padres?. A mi padre aún no le he pronunciado las palabras «tengo depresión», a pesar de que se ha leído mi libro. Con mi madre es algo más fácil, porque ella pasó depresión, pero tampoco se lo he dicho directamente sino que le dicho «he ido al psiquiatra» o «estoy tomando depresivos», pero con miedo a citar el término depresión.
