Rodri tomó la pelota, como el maestro toma la batuta cuando empieza la sinfonía y, a partir de ahí, la selección española tomó velocidad camino de la final y de la victoria. El centrocampista español del Manchester City, el Balón de Oro, ha sido el jefe del equipo de Luis de la Fuente, el que ordenó al resto y decidió cómo había que jugar. No ha habido otro futbolista como él en el Mundial. Porque las estrellas han marcado goles, han lucido en el show americano, pero el que ha jugado y ha hecho jugar, ha sido Rodri. Y España ha ganado. Puede ser, sería bonito, justicia poética. La profecía de Guardiola Pep Guardiola lo dijo cuando nadie apostaba por ello. Hace meses, el técnico catalán señaló con precisión el momento en que Rodrigo Hernández Cascante recuperaría su mejor versión, y lo hizo con una seguridad que entonces sonaba a delirio. «Rodri es un jugador excepcional. Todo el mundo lo sabe. Pero la cuestión no se reduce a que vuelva a su mejor nivel tras 6, 7 u 8 meses de recuperación. ¿Cuándo volverá Rodri? En el Mundial de 2026 con España. Ese será el mejor partido de Rodri, y la próxima temporada también lo será», dijo Guardiola. Siete temporadas trabajando juntos en el Manchester City le daban a Guardiola un conocimiento del centrocampista que el tiempo acabó validando. Llevaba meses alejado de los terrenos de juego por una grave lesión de rodilla, y los interrogantes sobre su estado físico sobrevolaban la convocatoria de Luis de la Fuente, quien apostó por él pese a las dudas. La confianza del seleccionador quedó ampliamente justificada. El dominio total de ocho partidos La FIFA lo reconoció con el MVP del torneo y los números explicaron por qué. Rodri fue titular en los ocho encuentros del Mundial organizado conjuntamente por Estados Unidos, México y Canadá, y en ellos entregó estadísticas que no dejaron margen a la discusión: 799 pases, un 93% de precisión, el jugador que más distancia recorrió en todo el campeonato y el primero en desmarques para recibir delante de la defensa con 287 movimientos registrados. Un rendimiento que evocó sin esfuerzo al del Rodri que conquistó el Balón de Oro en 2024, como si el círculo de caída y resurgimiento se hubiese cerrado de golpe en tierras americanas. «Ahora estamos en una nube pero esto es impresionante. Dar gracias a Dios por todo lo que ha dado y por el título», declaró en Televisión Española, con la medalla de campeón todavía colgada al cuello. El secreto de esta selección España ganó a Argentina la final en East Rutherford, Nueva Jersey, y conquistó así su segundo Mundial consecutivo. Un título difícil, el más difícil de todos según el propio Rodri, que quiso situar en valor el adversario superado. «Este grupo es increíble, somos bicampeones del mundo, es difícil, el más difícil de ganar. Y lo hemos ganado a una selección como la Argentina», afirmó. Lionel Messi lo intentó hasta el límite antes de romper a llorar
El entrenador del Manchester City acertó con su profecía acerca de cuándo iba a mostrar Rodri su mejor versión
Rodri tomó la pelota, como el maestro toma la batuta cuando empieza la sinfonía y, a partir de ahí, la selección española tomó velocidad camino de la final y de la victoria. El centrocampista español del Manchester City, el Balón de Oro, ha sido el jefe del equipo de Luis de la Fuente, el que ordenó al resto y decidió cómo había que jugar. No ha habido otro futbolista como él en el Mundial. Porque las estrellas han marcado goles, han lucido en el show americano, pero el que ha jugado y ha hecho jugar, ha sido Rodri. Y España ha ganado. Puede ser, sería bonito, justicia poética.La profecía de GuardiolaPep Guardiola lo dijo cuando nadie apostaba por ello. Hace meses, el técnico catalán señaló con precisión el momento en que Rodrigo Hernández Cascante recuperaría su mejor versión, y lo hizo con una seguridad que entonces sonaba a delirio. «Rodri es un jugador excepcional. Todo el mundo lo sabe. Pero la cuestión no se reduce a que vuelva a su mejor nivel tras 6, 7 u 8 meses de recuperación. ¿Cuándo volverá Rodri? En el Mundial de 2026 con España. Ese será el mejor partido de Rodri, y la próxima temporada también lo será», dijo Guardiola. Siete temporadas trabajando juntos en el Manchester City le daban a Guardiola un conocimiento del centrocampista que el tiempo acabó validando. Llevaba meses alejado de los terrenos de juego por una grave lesión de rodilla, y los interrogantes sobre su estado físico sobrevolaban la convocatoria de Luis de la Fuente, quien apostó por él pese a las dudas. La confianza del seleccionador quedó ampliamente justificada.El dominio total de ocho partidosLa FIFA lo reconoció con el MVP del torneo y los números explicaron por qué. Rodri fue titular en los ocho encuentros del Mundial organizado conjuntamente por Estados Unidos, México y Canadá, y en ellos entregó estadísticas que no dejaron margen a la discusión: 799 pases, un 93% de precisión, el jugador que más distancia recorrió en todo el campeonato y el primero en desmarques para recibir delante de la defensa con 287 movimientos registrados. Un rendimiento que evocó sin esfuerzo al del Rodri que conquistó el Balón de Oro en 2024, como si el círculo de caída y resurgimiento se hubiese cerrado de golpe en tierras americanas. «Ahora estamos en una nube pero esto es impresionante. Dar gracias a Dios por todo lo que ha dado y por el título», declaró en Televisión Española, con la medalla de campeón todavía colgada al cuello.El secreto de esta selecciónEspaña ganó a Argentina la final en East Rutherford, Nueva Jersey, y conquistó así su segundo Mundial consecutivo. Un título difícil, el más difícil de todos según el propio Rodri, que quiso situar en valor el adversario superado. «Este grupo es increíble, somos bicampeones del mundo, es difícil, el más difícil de ganar. Y lo hemos ganado a una selección como la Argentina», afirmó. Lionel Messi lo intentó hasta el límite antes de romper a llorar al t?
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