En la última eliminatoria, Blanca derrotó a Muros, pero los 26 puntos obtenidos resultaron insuficientes para colarse en la fase decisiva del concurso estival de La 1
El ciclo clasificatorio del «Grand Prix del Verano» cerró su primera etapa estival con una velada de ritmo vertiginoso y máxima tensión en el plató de La 1 de RTVE. El duelo que midió al municipio murciano de Blanca con la localidad coruñesa de Muros supuso el sexto y último billete en juego antes de encarar las rondas eliminatorias. Ramón García lideró una emisión cargada de caídas espectaculares, comicidad absurda y un constante pulso en el marcador que mantuvo en vilo a las dos hinchadas.. La estrategia de la noche comenzó a fraguarse muy pronto, cuando el capitán del equipo amarillo de Blanca, Ricky, logró resistir en la prueba inicial de la Carta Dorada. Con este comodín bajo el brazo —que otorgaba dos puntos adicionales en caso de victoria—, los murcianos buscaron golpear primero en «Los Kimonos». Sin embargo, el cruce de obstáculos sobre la piscina concluyó con un empate a dos plátanos por bando que neutralizó la ventaja táctica y repartió los primeros tres puntos a cada casillero.. Tras encajar un duro golpe en el futbolín soplado de «Champions Prix», donde Muros impuso su ley endosando cuatro tantos, la delegación murciana reaccionó con contundencia. La remontada arrancó en «Misión Zanahoria», una gymkhana vestida de roedores en la que la intensidad de las carreras provocó incluso desperfectos en el atrezzo del plató. Este impulso se consolidó en «Tiro al Pingüipato» y en una reñida «Patata Caliente», donde el alcalde de Blanca, Pablo Cano, decantó el punto definitivo tras resolver con precisión una pregunta sobre la historia de la Policía Nacional.. El tramo central del programa supuso un auténtico monopolio del bando amarillo, que enlazó triunfos consecutivos en pruebas emblemáticas. El equipo murciano tiró de precisión para adjudicarse «Los Supercocineros» por un estrechísimo margen de doce segundos y requirió de la foto-finish arbitral para certificar su victoria en «Pingüinos Matemáticos». A pesar de un conato de reacción gallega en «Alicia en el país de las canastillas», Blanca volvió a distanciarse tras sobrevivir con holgura al exigente festival de tropezones sobre «Los Troncos Locos».. La superioridad física de los amarillos tocó techo en «Los Superbolos». Con las indicaciones leídas desde la grada por la madrina Lourdes Maldonado, el lanzador Julen logró derribar hasta siete piezas rivales. Esta actuación, sumada a momentos cómicos que incendiaron las redes sociales como la improvisada «rumba del bolo valiente» o las bromas en torno a la agudeza visual de Mario Vaquerizo, dejó el marcador global en un holgado 28 a 19 en favor de Blanca a falta de la prueba decisiva.. El desenlace en «El Diccionario» redujo drásticamente la brecha. Muros demostró mayor temple en el léxico y recortó distancias al acertar dos palabras por solo una de sus competidores, dejando el marcador final en un apretado 26 a 23. Pese a proclamarse vencedores del sexto programa, la suma total de puntos relegó a Blanca a la sexta posición del casillero general, dejándolos fuera del corte del TOP 4 necesario para avanzar de ronda.. Con la fase regular concluida, el cuadro de honor de la temporada queda encabezado por Quintanar del Rey con 42 puntos, seguido de Polinyà con 36, Pradejón con 32 y Altura con 29. Estas cuatro localidades serán las encargadas de medirse en las semifinales a partir de la próxima semana, arrancando con los cruces directos entre Polinyà y Pradejón por un lado, y Altura frente a Quintanar del Rey por el otro, en busca de una plaza en la gran final del formato.
El ciclo clasificatorio del «Grand Prix del Verano» cerró su primera etapa estival con una velada de ritmo vertiginoso y máxima tensión en el plató de La 1 de RTVE. El duelo que midió al municipio murciano de Blanca con la localidad coruñesa de Muros supuso el sexto y último billete en juego antes de encarar las rondas eliminatorias. Ramón García lideró una emisión cargada de caídas espectaculares, comicidad absurda y un constante pulso en el marcador que mantuvo en vilo a las dos hinchadas.. La estrategia de la noche comenzó a fraguarse muy pronto, cuando el capitán del equipo amarillo de Blanca, Ricky, logró resistir en la prueba inicial de la Carta Dorada. Con este comodín bajo el brazo —que otorgaba dos puntos adicionales en caso de victoria—, los murcianos buscaron golpear primero en «Los Kimonos». Sin embargo, el cruce de obstáculos sobre la piscina concluyó con un empate a dos plátanos por bando que neutralizó la ventaja táctica y repartió los primeros tres puntos a cada casillero.. Tras encajar un duro golpe en el futbolín soplado de «Champions Prix», donde Muros impuso su ley endosando cuatro tantos, la delegación murciana reaccionó con contundencia. La remontada arrancó en «Misión Zanahoria», una gymkhana vestida de roedores en la que la intensidad de las carreras provocó incluso desperfectos en el atrezzo del plató. Este impulso se consolidó en «Tiro al Pingüipato» y en una reñida «Patata Caliente», donde el alcalde de Blanca, Pablo Cano, decantó el punto definitivo tras resolver con precisión una pregunta sobre la historia de la Policía Nacional.. El tramo central del programa supuso un auténtico monopolio del bando amarillo, que enlazó triunfos consecutivos en pruebas emblemáticas. El equipo murciano tiró de precisión para adjudicarse «Los Supercocineros» por un estrechísimo margen de doce segundos y requirió de la foto-finish arbitral para certificar su victoria en «Pingüinos Matemáticos». A pesar de un conato de reacción gallega en «Alicia en el país de las canastillas», Blanca volvió a distanciarse tras sobrevivir con holgura al exigente festival de tropezones sobre «Los Troncos Locos».. La superioridad física de los amarillos tocó techo en «Los Superbolos». Con las indicaciones leídas desde la grada por la madrina Lourdes Maldonado, el lanzador Julen logró derribar hasta siete piezas rivales. Esta actuación, sumada a momentos cómicos que incendiaron las redes sociales como la improvisada «rumba del bolo valiente» o las bromas en torno a la agudeza visual de Mario Vaquerizo, dejó el marcador global en un holgado 28 a 19 en favor de Blanca a falta de la prueba decisiva.. El desenlace en «El Diccionario» redujo drásticamente la brecha. Muros demostró mayor temple en el léxico y recortó distancias al acertar dos palabras por solo una de sus competidores, dejando el marcador final en un apretado 26 a 23. Pese a proclamarse vencedores del sexto programa, la suma total de puntos relegó a Blanca a la sexta posición del casillero general, dejándolos fuera del corte del TOP 4 necesario para avanzar de ronda.. Con la fase regular concluida, el cuadro de honor de la temporada queda encabezado por Quintanar del Rey con 42 puntos, seguido de Polinyà con 36, Pradejón con 32 y Altura con 29. Estas cuatro localidades serán las encargadas de medirse en las semifinales a partir de la próxima semana, arrancando con los cruces directos entre Polinyà y Pradejón por un lado, y Altura frente a Quintanar del Rey por el otro, en busca de una plaza en la gran final del formato.
