El ministro de Transportes vuelve a echar balones fuera y señala a un déficit de inversión de 30.000 millones. Se reunirá este miércoles con los sindicatos de maquinistas para evitar la huelga
Al ministro de Transportes, Óscar Puente, se le empieza a agotar el repertorio de supuestos culpables de la crisis ferroviaria que atraviesa España bajo su gestión. En su comparecencia de este martes en la Comisión de Transportes del Congreso para dar explicaciones sobre los últimos accidentes ferroviarios en la red de Alta Velocidad y Rodalies, Puente volvió a echar balones fuera y culpó a los Gobiernos del PP de una brecha en la inversión ferroviaria de 30.000 millones que aún arrastra la red. Introdujo, también, el cambio climático como factor clave en los problemas de la red ferroviaria y que escapa a su control.. «No es que a partir de 2012 se invierta menos, es que la inversión desaparece por completo. El año 2018 acaba en la nada. […] No solo se abandonó la inversión en materia ferroviaria en el ferrocarril convencional es que se abandonó la inversión ferroviaria por completo. Después hemos remontado, pero ¿quién soluciona ese hueco? ¿Ese gap? Nosotros lo hemos cifrado en 30.000 millones», señaló. «Una red ferroviaria no es una tetera, no se arregla en dos días, es muy compleja y cuando se abandona durante años, cuando no se invierte, cuando no se mantiene, lo lógico es que eso se arrastre durante el tiempo», añadió. Nunca antes, en cambio, se había producido un colapso del sistema ferroviario como el que atraviesa España desde que Puente es ministro de Transportes.. Poniendo el foco en Rodalies, Puente aseguró que el escenario ha cambiado radicalmente en los últimos años: «Hoy sufrimos incidencias y limitaciones del servicio pero por razones diametralmente opuestas a las que sucedían en 2016: un exceso de inversión, un exceso de obras». «Si hay un problema en este momento en Rodalies no es el abandono, que sí en tiempos pretéritos. Ese abandono en estos momentos no se produce. No hay una línea de Rodalies en la que no haya una o dos obras en este momento en ejecución, alguna concluida y otras en proyecto. No hay un problema de que no se esté invirtiendo», afirmó con rotundidad.. Puente también echó parte de la culpa del caos ferroviario al cambio climático. En relación con el accidente de Rodalies en Gelida, en el que falleció un maquinista -al que se suman otros 46 fallecidos en Adamuz- tras un descarrilamiento provocado por la caída de un muro a causa del temporal, Puente señaló directamente a la climatología extrema. Recordó que gran parte de la red de Rodalies discurre en trinchera por parajes naturales, rodeada de taludes que se han visto gravemente afectados por episodios meteorológicos cada vez más intensos. «Es una consecuencia directa del cambio climático que estamos viviendo», advirtió, y alertó de que estos fenómenos «ponen en jaque nuestras infraestructuras y el paradigma con el que fueron concebidas». El ministro insistió en que este tipo de situaciones «han venido para quedarse» y que los parámetros tradicionales de mantenimiento ya no son suficientes para hacer frente a los nuevos riesgos.. Puente dedicó la mayoría de su intervención inicial a hablar de la crisis de Rodalies y no entró en detalles de cómo se produjo el accidente de Adamuz y las causas, como sí hizo la semana pasada en el Senado, pero quiso dejar claro que en el accidente de Adamuz no hubo ningún riesgo de que los trenes que circulaban detrás del Iryo y del Alvia siniestrados en Adamuz el pasado 18 de enero pudieran colisionar con los accidentados, ya que en el mismo instante en que se produjo el accidente, a las 19:43 horas, se produjo un corte de energía en la zona al arrasar los trenes descarrilados la catenaria, lo que provocó que la circulación quedase «totalmente cortada».. La línea se encuentra en estos momentos cortada por el accidente y aunque Puente estimó en un primer momento que podría estar en servicio desde el lunes, 2 de febrero, fecha que luego amplió al sábado 7 de febrero, este martes afirmó que es imposible aventurar una fecha para su reapertura debido a que la climatología está dificultando los trabajos de reconstrucción. «Se junta todo», comentó con cierta resignación. Puente recordó que el pasado día 28 de enero se fijó un plazo de diez días, «pero la situación climática ha llevado a la propia Junta a tomar medidas de limitación de movilidad y las obras se ven afectadas».. El titular de Transportes destacó que, para acabar la reposición de la vía, «queda por ejecutar el tendido de los conductores de catenaria, y montar el carril, nivelar y estabilizar la vía una vez completada la preparación del balasto». «Estos trabajos dependen de la disponibilidad de vía ya restituida y avanzarán en cuanto finalicen las actuaciones de infraestructura actualmente en curso», aseguró Puente. Respecto a la huelga de maquinistas en Renfe que tendrá lugar los días 9, 10 y 11 de febrero, Puente comunicó que este miércoles por la mañana se reunirá con los sindicatos para «buscar una solución» y «si es posible, evitar la huelga».. PP, Vox y Junts pidieron la dimisión del ministro. «Señor Puente, ¡pudo evitar los accidentes de Adamuz y Gelida y no lo hizo!», reprochó el diputado del grupo Popular Héctor Palencia Rubio al titular de Transportes. Palencia Rubio acusó al ministro de «negar el caos ferroviario» y de «mentir desde el primer minuto con su extrañeza sobre un accidente ocurrido con materiales casi nuevos». «Si hay un fallo lo tienen que detectar las inspecciones y usted no ha aumentado las inspecciones cuando hizo la liberalización. Tensionó el sistema y no aumentó las inspecciones. Eso es su responsabilidad. Por mentir y por eso tiene usted que presentar su dimisión», reclamó Palencia. El ministro de Transportes y respondió acusando al PP y Vox de usar «bulos que no llegan ni a la categoría de barra de bar» en sus críticas y sus denuncias sobre la posible responsabilidad del Gobierno en el accidente de Adamuz (Córdoba).
Al ministro de Transportes, Óscar Puente, se le empieza a agotar el repertorio de supuestos culpables de la crisis ferroviaria que atraviesa España bajo su gestión. En su comparecencia de este martes en la Comisión de Transportes del Congreso para dar explicaciones sobre los últimos accidentes ferroviarios en la red de Alta Velocidad y Rodalies, Puente volvió a echar balones fuera y culpó a los Gobiernos del PP de una brecha en la inversión ferroviaria de 30.000 millones que aún arrastra la red. Introdujo, también, el cambio climático como factor clave en los problemas de la red ferroviaria y que escapa a su control.. «No es que a partir de 2012 se invierta menos, es que la inversión desaparece por completo. El año 2018 acaba en la nada. […] No solo se abandonó la inversión en materia ferroviaria en el ferrocarril convencional es que se abandonó la inversión ferroviaria por completo. Después hemos remontado, pero ¿quién soluciona ese hueco? ¿Ese gap? Nosotros lo hemos cifrado en 30.000 millones», señaló. «Una red ferroviaria no es una tetera, no se arregla en dos días, es muy compleja y cuando se abandona durante años, cuando no se invierte, cuando no se mantiene, lo lógico es que eso se arrastre durante el tiempo», añadió. Nunca antes, en cambio, se había producido un colapso del sistema ferroviario como el que atraviesa España desde que Puente es ministro de Transportes.. Poniendo el foco en Rodalies, Puente aseguró que el escenario ha cambiado radicalmente en los últimos años: «Hoy sufrimos incidencias y limitaciones del servicio pero por razones diametralmente opuestas a las que sucedían en 2016: un exceso de inversión, un exceso de obras». «Si hay un problema en este momento en Rodalies no es el abandono, que sí en tiempos pretéritos. Ese abandono en estos momentos no se produce. No hay una línea de Rodalies en la que no haya una o dos obras en este momento en ejecución, alguna concluida y otras en proyecto. No hay un problema de que no se esté invirtiendo», afirmó con rotundidad.. Puente también echó parte de la culpa del caos ferroviario al cambio climático. En relación con el accidente de Rodalies en Gelida, en el que falleció un maquinista -al que se suman otros 46 fallecidos en Adamuz- tras un descarrilamiento provocado por la caída de un muro a causa del temporal, Puente señaló directamente a la climatología extrema. Recordó que gran parte de la red de Rodalies discurre en trinchera por parajes naturales, rodeada de taludes que se han visto gravemente afectados por episodios meteorológicos cada vez más intensos. «Es una consecuencia directa del cambio climático que estamos viviendo», advirtió, y alertó de que estos fenómenos «ponen en jaque nuestras infraestructuras y el paradigma con el que fueron concebidas». El ministro insistió en que este tipo de situaciones «han venido para quedarse» y que los parámetros tradicionales de mantenimiento ya no son suficientes para hacer frente a los nuevos riesgos.. Puente dedicó la mayoría de su intervención inicial a hablar de la crisis de Rodalies y no entró en detalles de cómo se produjo el accidente de Adamuz y las causas, como sí hizo la semana pasada en el Senado, pero quiso dejar claro que en el accidente de Adamuz no hubo ningún riesgo de que los trenes que circulaban detrás del Iryo y del Alvia siniestrados en Adamuz el pasado 18 de enero pudieran colisionar con los accidentados, ya que en el mismo instante en que se produjo el accidente, a las 19:43 horas, se produjo un corte de energía en la zona al arrasar los trenes descarrilados la catenaria, lo que provocó que la circulación quedase «totalmente cortada».. La línea se encuentra en estos momentos cortada por el accidente y aunque Puente estimó en un primer momento que podría estar en servicio desde el lunes, 2 de febrero, fecha que luego amplió al sábado 7 de febrero, este martes afirmó que es imposible aventurar una fecha para su reapertura debido a que la climatología está dificultando los trabajos de reconstrucción. «Se junta todo», comentó con cierta resignación. Puente recordó que el pasado día 28 de enero se fijó un plazo de diez días, «pero la situación climática ha llevado a la propia Junta a tomar medidas de limitación de movilidad y las obras se ven afectadas».. El titular de Transportes destacó que, para acabar la reposición de la vía, «queda por ejecutar el tendido de los conductores de catenaria, y montar el carril, nivelar y estabilizar la vía una vez completada la preparación del balasto». «Estos trabajos dependen de la disponibilidad de vía ya restituida y avanzarán en cuanto finalicen las actuaciones de infraestructura actualmente en curso», aseguró Puente. Respecto a la huelga de maquinistas en Renfe que tendrá lugar los días 9, 10 y 11 de febrero, Puente comunicó que este miércoles por la mañana se reunirá con los sindicatos para «buscar una solución» y «si es posible, evitar la huelga».. PP, Vox y Junts pidieron la dimisión del ministro. «Señor Puente, ¡pudo evitar los accidentes de Adamuz y Gelida y no lo hizo!», reprochó el diputado del grupo Popular Héctor Palencia Rubio al titular de Transportes. Palencia Rubio acusó al ministro de «negar el caos ferroviario» y de «mentir desde el primer minuto con su extrañeza sobre un accidente ocurrido con materiales casi nuevos». «Si hay un fallo lo tienen que detectar las inspecciones y usted no ha aumentado las inspecciones cuando hizo la liberalización. Tensionó el sistema y no aumentó las inspecciones. Eso es su responsabilidad. Por mentir y por eso tiene usted que presentar su dimisión», reclamó Palencia. El ministro de Transportes y respondió acusando al PP y Vox de usar «bulos que no llegan ni a la categoría de barra de bar» en sus críticas y sus denuncias sobre la posible responsabilidad del Gobierno en el accidente de Adamuz (Córdoba).
