Lo que comenzó como un cansancio pasajero en Arabia Saudita terminó siendo una parálisis completa. Hoy, la periodista reconstruye su historia lejos del foco mediático
El nombre de Sol Villanueva ha vuelto a sonar en los medios, pero esta vez no por su trabajo frente a las cámaras. Quienes la recuerdan en «Informativos Telecinco» apenas podrían imaginar que, años atrás, la periodista vivió una de las experiencias más extremas que puede atravesar un ser humano: la inmovilidad absoluta, la pérdida de control sobre su cuerpo, la lucha por respirar. No es una metáfora. Es el síndrome de Guillain-Barré.. Fue en 2020, durante una estancia en Riad, cuando empezó a notar algo que no parecía grave: un cansancio insistente y un hormigueo extraño. En menos de una semana, ya no podía moverse. El diagnóstico llegó acompañado de meses en una UCI, completamente paralizada, incapaz de hablar o alimentarse. Solo podía comunicarse con los ojos. Así comenzó lo que ella llama su «derrumbe total».. El síndrome de Guillain-Barré es una enfermedad neurológica en la que el sistema inmunológico ataca por error los nervios periféricos. Suele ser desencadenada por infecciones previas y, aunque rara, su avance puede ser fulminante. La debilidad empieza en las piernas y asciende rápidamente, comprometiendo incluso los músculos respiratorios. De no tratarse a tiempo, puede resultar fatal.. En el caso de Villanueva, fue necesaria ventilación mecánica y una larga rehabilitación en el Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo. Allí empezó un renacer físico y emocional que no ha terminado. Parte de ese proceso lo ha volcado en sus libros «Alas en la oscuridad» y «Toledo 1520-2020», que han servido como testimonio y vía de expresión personal.. Las secuelas del síndrome pueden ser devastadoras. Desde problemas motores, dolor neuropático o fatiga crónica, hasta consecuencias emocionales como depresión, ansiedad o trastorno de estrés postraumático. No hay una única forma de atravesar el Guillain-Barré: cada cuerpo y cada historia trazan su propio mapa de recuperación, muchas veces imprevisible.. Villanueva no está sola. Figuras como Vicente Fernández, Sufjan Stevens, Sabine Moussier o Christopher Cross también padecieron este síndrome. Algunos volvieron a sus actividades, otros no. Hoy, con una voz pausada y una mirada que no olvida, la periodista española sigue peleando cada día por recuperar su independencia. No busca titulares, solo tiempo, espacio y salud.
El nombre de Sol Villanueva ha vuelto a sonar en los medios, pero esta vez no por su trabajo frente a las cámaras. Quienes la recuerdan en «Informativos Telecinco» apenas podrían imaginar que, años atrás, la periodista vivió una de las experiencias más extremas que puede atravesar un ser humano: la inmovilidad absoluta, la pérdida de control sobre su cuerpo, la lucha por respirar. No es una metáfora. Es el síndrome de Guillain-Barré.. Fue en 2020, durante una estancia en Riad, cuando empezó a notar algo que no parecía grave: un cansancio insistente y un hormigueo extraño. En menos de una semana, ya no podía moverse. El diagnóstico llegó acompañado de meses en una UCI, completamente paralizada, incapaz de hablar o alimentarse. Solo podía comunicarse con los ojos. Así comenzó lo que ella llama su «derrumbe total».. Pero, ¿qué es el síndrome de Guillain-Barré?. El síndrome de Guillain-Barré es una enfermedad neurológica en la que el sistema inmunológico ataca por error los nervios periféricos. Suele ser desencadenada por infecciones previas y, aunque rara, su avance puede ser fulminante. La debilidad empieza en las piernas y asciende rápidamente, comprometiendo incluso los músculos respiratorios. De no tratarse a tiempo, puede resultar fatal.. En el caso de Villanueva, fue necesaria ventilación mecánica y una larga rehabilitación en el Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo. Allí empezó un renacer físico y emocional que no ha terminado. Parte de ese proceso lo ha volcado en sus libros «Alas en la oscuridad» y «Toledo 1520-2020», que han servido como testimonio y vía de expresión personal.. Las secuelas del síndrome pueden ser devastadoras. Desde problemas motores, dolor neuropático o fatiga crónica, hasta consecuencias emocionales como depresión, ansiedad o trastorno de estrés postraumático. No hay una única forma de atravesar el Guillain-Barré: cada cuerpo y cada historia trazan su propio mapa de recuperación, muchas veces imprevisible.. Villanueva no está sola. Figuras como Vicente Fernández, Sufjan Stevens, Sabine Moussier o Christopher Cross también padecieron este síndrome. Algunos volvieron a sus actividades, otros no. Hoy, con una voz pausada y una mirada que no olvida, la periodista española sigue peleando cada día por recuperar su independencia. No busca titulares, solo tiempo, espacio y salud.
