Aunque el eclipse solar es uno de los eventos más esperados del año, no verlo de manera segura y siguiendo las recomendaciones de los médicos puede conllevar daños graves y permanentes en las retinas. Es por ello que en los últimos meses se ha insistido desde las instituciones en la necesidad de utilizar gafas homologadas para proteger la vista durante este fenómeno astronómico.
Sin embargo, ya sea porque las gafas que se utilizaron estaban defectuosas o porque se quitaron antes de tiempo, puede ser que después de observar el eclipse aparezcan algunos síntomas que no deben ignorarse ni tratarse con remedios caseros. Pues tan importante es saber protegerse como saber cómo actuar en caso de que comiencen signos como visión borrosa.
Los ópticos y oftalmólogos advierten de que la exposición directa a la radiación solar, especialmente durante los eclipses, puede provocar lo que se conoce como retinopatía solar. Esta se produce cuando los rayos solares inciden de forma directa y sin protección en la mácula, una zona esencial para la visión central.
Síntomas habituales y cómo actuar
Este tipo de lesiones suele pasar desapercibida en los pacientes, pues en el tejido retinal no hay receptores del dolor. Por ello, aunque se esté produciendo, la mayoría de los afectados continúa con la mirada expuesta hacia el Sol hasta que finaliza el eclipse, algo que puede provocar consecuencias graves y permanentes en su visión.
Asimismo, los síntomas no suelen aparecer de forma inmediata, sino que suelen tardar una media entre 4 y 12 horas después de la exposición directa a la radiación. Entre estos síntomas se encuentran la visión borrosa, la aparición de una mancha oscura (conocida clínicamente como escotoma central), la distorsión de líneas y el aumento de la fotosensibilidad.
En el caso de que alguno de estos síntomas aparezca tras la observación del eclipse, es necesario actuar con rapidez, aunque con calma. Es importante no caer en el autodiagnóstico y, sobre todo, no aplicar remedios caseros ni medicamentos que puedan empeorar la situación. Simplemente se debe acudir a un especialista en oftalmología para poder realizar una revisión detallada de la retina.
¿Cómo evitar lesiones en la visión después del eclipse solar?
Para evitar que esta situación se produzca, es importante seguir una serie de recomendaciones. En primer lugar, se debe utilizar única y exclusivamente unas gafas homologadas con certificación ISO 123-2:2015 para proteger la vista de la radiación solar. Estas pueden colocarse por encima de las gafas y lentillas graduadas. Además, se debe comprobar que se encuentren en correctas condiciones para poder garantizar la protección.
Es importante colocarlas correctamente para que no entre la radiación por los laterales. Por ello se debe extremar la precaución si se va a observar el eclipse con niños, pues puede que las gafas les queden grandes o intenten ver por encima o debajo de estas. Para garantizar su seguridad, será necesario vigilarles en todo momento y explicarles cómo deben ver el evento sin riesgos.
No se deberán utilizar telescopios o prismáticos para ver este fenómeno astronómico, pues la mayoría no cuentan con los filtros necesarios y pueden causar lesiones graves debido a su capacidad de concentrar luz; tampoco trucos caseros como radiografías, cristales ahumados, gafas de sol o filtros improvisados. Al igual que los visores de las cámaras de fotos o cualquier dispositivo óptico, aunque se coloquen las gafas.
Aunque el eclipse solar es uno de los eventos más esperados del año, no verlo de manera segura y siguiendo las recomendaciones de los médicos puede conllevar daños graves y permanentes en las retinas. Es por ello que en los últimos meses se ha insistido desde las instituciones en la necesidad de utilizar gafas homologadas para proteger la vista durante este fenómeno astronómico.. Sin embargo, ya sea porque las gafas que se utilizaron estaban defectuosas o porque se quitaron antes de tiempo, puede ser que después de observar el eclipse aparezcan algunos síntomas que no deben ignorarse ni tratarse con remedios caseros. Pues tan importante es saber protegerse como saber cómo actuar en caso de que comiencen signos como visión borrosa.. Los ópticos y oftalmólogos advierten de que la exposición directa a la radiación solar, especialmente durante los eclipses, puede provocar lo que se conoce como retinopatía solar. Esta se produce cuando los rayos solares inciden de forma directa y sin protección en la mácula, una zona esencial para la visión central.. Síntomas habituales y cómo actuar. Este tipo de lesiones suele pasar desapercibida en los pacientes, pues en el tejido retinal no hay receptores del dolor. Por ello, aunque se esté produciendo, la mayoría de los afectados continúa con la mirada expuesta hacia el Sol hasta que finaliza el eclipse, algo que puede provocar consecuencias graves y permanentes en su visión.. Asimismo, los síntomas no suelen aparecer de forma inmediata, sino que suelen tardar una media entre 4 y 12 horas después de la exposición directa a la radiación. Entre estos síntomas se encuentran la visión borrosa, la aparición de una mancha oscura (conocida clínicamente como escotoma central), la distorsión de líneas y el aumento de la fotosensibilidad.. En el caso de que alguno de estos síntomas aparezca tras la observación del eclipse, es necesario actuar con rapidez, aunque con calma. Es importante no caer en el autodiagnóstico y, sobre todo, no aplicar remedios caseros ni medicamentos que puedan empeorar la situación. Simplemente se debe acudir a un especialista en oftalmología para poder realizar una revisión detallada de la retina.. ¿Cómo evitar lesiones en la visión después del eclipse solar?. Para evitar que esta situación se produzca, es importante seguir una serie de recomendaciones. En primer lugar, se debe utilizar única y exclusivamente unas gafas homologadas con certificación ISO 123-2:2015 para proteger la vista de la radiación solar. Estas pueden colocarse por encima de las gafas y lentillas graduadas. Además, se debe comprobar que se encuentren en correctas condiciones para poder garantizar la protección.. Es importante colocarlas correctamente para que no entre la radiación por los laterales. Por ello se debe extremar la precaución si se va a observar el eclipse con niños, pues puede que las gafas les queden grandes o intenten ver por encima o debajo de estas. Para garantizar su seguridad, será necesario vigilarles en todo momento y explicarles cómo deben ver el evento sin riesgos.. No se deberán utilizar telescopios o prismáticos para ver este fenómeno astronómico, pues la mayoría no cuentan con los filtros necesarios y pueden causar lesiones graves debido a su capacidad de concentrar luz; tampoco trucos caseros como radiografías, cristales ahumados, gafas de sol o filtros improvisados. Al igual que los visores de las cámaras de fotos o cualquier dispositivo óptico, aunque se coloquen las gafas.
Los expertos advierten de los síntomas que pueden aparecer si se sufre una lesión ocular al observar este fenómeno astronómico
Aunque el eclipse solar es uno de los eventos más esperados del año, no verlo de manera segura y siguiendo las recomendaciones de los médicos puede conllevar daños graves y permanentes en las retinas. Es por ello que en los últimos meses se ha insistido desde las instituciones en la necesidad de utilizar gafas homologadas para proteger la vista durante este fenómeno astronómico.. Sin embargo, ya sea porque las gafas que se utilizaron estaban defectuosas o porque se quitaron antes de tiempo, puede ser que después de observar el eclipse aparezcan algunos síntomas que no deben ignorarse ni tratarse con remedios caseros. Pues tan importante es saber protegerse como saber cómo actuar en caso de que comiencen signos como visión borrosa.. Los ópticos y oftalmólogos advierten de que la exposición directa a la radiación solar, especialmente durante los eclipses, puede provocar lo que se conoce como retinopatía solar. Esta se produce cuando los rayos solares inciden de forma directa y sin protección en la mácula, una zona esencial para la visión central.. Síntomas habituales y cómo actuar. Este tipo de lesiones suele pasar desapercibida en los pacientes, pues en el tejido retinal no hay receptores del dolor. Por ello, aunque se esté produciendo, la mayoría de los afectados continúa con la mirada expuesta hacia el Sol hasta que finaliza el eclipse, algo que puede provocar consecuencias graves y permanentes en su visión.. Asimismo, los síntomas no suelen aparecer de forma inmediata, sino que suelen tardar una media entre 4 y 12 horas después de la exposición directa a la radiación. Entre estos síntomas se encuentran la visión borrosa, la aparición de una mancha oscura (conocida clínicamente como escotoma central), la distorsión de líneas y el aumento de la fotosensibilidad.. En el caso de que alguno de estos síntomas aparezca tras la observación del eclipse, es necesario actuar con rapidez, aunque con calma. Es importante no caer en el autodiagnóstico y, sobre todo, no aplicar remedios caseros ni medicamentos que puedan empeorar la situación. Simplemente se debe acudir a un especialista en oftalmología para poder realizar una revisión detallada de la retina.. ¿Cómo evitar lesiones en la visión después del eclipse solar?. Para evitar que esta situación se produzca, es importante seguir una serie de recomendaciones. En primer lugar, se debe utilizar única y exclusivamente unas gafas homologadas con certificación ISO 123-2:2015 para proteger la vista de la radiación solar. Estas pueden colocarse por encima de las gafas y lentillas graduadas. Además, se debe comprobar que se encuentren en correctas condiciones para poder garantizar la protección.. Es importante colocarlas correctamente para que no entre la radiación por los laterales. Por ello se debe extremar la precaución si se va a observar el eclipse con niños, pues puede que las gafas les queden grandes o intenten ver por encima o debajo de estas. Para garantizar su seguridad, será necesario vigilarles en todo momento y explicarles cómo deben ver el evento sin riesgos.. No se deberán utilizar telescopios o prismáticos para ver este fenómeno astronómico, pues la mayoría no cuentan con los filtros necesarios y pueden causar lesiones graves debido a su capacidad de concentrar luz; tampoco trucos caseros como radiografías, cristales ahumados, gafas de sol o filtros improvisados. Al igual que los visores de las cámaras de fotos o cualquier dispositivo óptico, aunque se coloquen las gafas.
