Es una pregunta tan habitual como transversal. La sociedad asiste asombrada o resignada, no estoy seguro en qué estadio estamos, a la desfachatez de Óscar Puente. Hemos llegado a un punto en que en cualquier momento nos piden que le demos las gracias por sus desvelos y, sobre todo, porque no nos insulte, como es habitual, a los que discrepamos de sus mentiras y manipulaciones. La duda es quién será utilizado como víctima propiciatoria para justificar que se asumen responsabilidades. No queda tan lejano en el tiempo lo que sucedió con la Dana. Desde el primer momento, la izquierda política y mediática decidió proteger a Sánchez y su Gobierno, con la inestimable ayuda de la juez instructora, que coincidieron en el objetivo de destruir a Mazón. En la remodelación fue apartada la consejera Salomé Prada, pero era insuficiente para aplacar el odio de aquellos que habían perdido el gobierno valenciano. Y por eso siguieron pidiendo la dimisión del presidente autonómico. Es curioso que ahora no hagan lo mismo con Sánchez, que es la máxima autoridad en esta triste catástrofe, así como del caos que se ha instalado en el sistema ferroviario español.. Todo hace prever que serán sacrificados los presidentes de Renfe y Adif, aunque con el líder del PSOE nunca se sabe. Sus ausencias y silencios son un escándalo enorme, pero ya lo vimos en la Dana. El entonces denominado, acertadamente, como «el galgo de Paiporta» es un auténtico escapista y, como tengo dos galgas, creo que les ganaría si tiene que huir de cualquier problema o la asunción de responsabilidades. Ahora tiene de escudero al incompetente que gestiona el Ministerio y cuya desfachatez produce vergüenza ajena. Mis galgas tienen mayor dignidad y bondad natural que semejante gañán. El sistema ferroviario, como se está demostrando, no era una prioridad. Y eso que tenemos un endeudamiento récord. Ninguno de los ministros sanchistas se ha preocupado por hacer otra cosa que no sea convertirlo en un instrumento al servicio del clientelismo y el capitalismo de amigotes que definen al sanchismo. No podemos esperar nada de un picapleitos de escasas luces y una ambición desmedida. El hermano de Sofía soñó con suceder a su líder, pero ha quedado reducido a un político.. Francisco Marhuenda. De la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España. Catedrático de Derecho Público e Historia de las Instituciones (UNIE)
«La duda es quién será utilizado como víctima propiciatoria para justificar que se asumen responsabilidades»
Es una pregunta tan habitual como transversal. La sociedad asiste asombrada o resignada, no estoy seguro en qué estadio estamos, a la desfachatez de Óscar Puente. Hemos llegado a un punto en que en cualquier momento nos piden que le demos las gracias por sus desvelos y, sobre todo, porque no nos insulte, como es habitual, a los que discrepamos de sus mentiras y manipulaciones. La duda es quién será utilizado como víctima propiciatoria para justificar que se asumen responsabilidades. No queda tan lejano en el tiempo lo que sucedió con la Dana. Desde el primer momento, la izquierda política y mediática decidió proteger a Sánchez y su Gobierno, con la inestimable ayuda de la juez instructora, que coincidieron en el objetivo de destruir a Mazón. En la remodelación fue apartada la consejera Salomé Prada, pero era insuficiente para aplacar el odio de aquellos que habían perdido el gobierno valenciano. Y por eso siguieron pidiendo la dimisión del presidente autonómico. Es curioso que ahora no hagan lo mismo con Sánchez, que es la máxima autoridad en esta triste catástrofe, así como del caos que se ha instalado en el sistema ferroviario español.. Todo hace prever que serán sacrificados los presidentes de Renfe y Adif, aunque con el líder del PSOE nunca se sabe. Sus ausencias y silencios son un escándalo enorme, pero ya lo vimos en la Dana. El entonces denominado, acertadamente, como «el galgo de Paiporta» es un auténtico escapista y, como tengo dos galgas, creo que les ganaría si tiene que huir de cualquier problema o la asunción de responsabilidades. Ahora tiene de escudero al incompetente que gestiona el Ministerio y cuya desfachatez produce vergüenza ajena. Mis galgas tienen mayor dignidad y bondad natural que semejante gañán. El sistema ferroviario, como se está demostrando, no era una prioridad. Y eso que tenemos un endeudamiento récord. Ninguno de los ministros sanchistas se ha preocupado por hacer otra cosa que no sea convertirlo en un instrumento al servicio del clientelismo y el capitalismo de amigotes que definen al sanchismo. No podemos esperar nada de un picapleitos de escasas luces y una ambición desmedida. El hermano de Sofía soñó con suceder a su líder, pero ha quedado reducido a un político.. Francisco Marhuenda. De la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España. Catedrático de Derecho Público e Historia de las Instituciones (UNIE)
