Tras conocerse la sanción de 356.000€ impuesta a una farmacia de Vizcaya, por suministrar a una paciente una cantidad de un medicamento 90 veces mayor a la dosis recomendada durante años, muchos se preguntan de qué fármaco se trata, y cuáles son los riesgos que puede suponer una sobredosis del medicamento.
¿Cuál es este medicamento y para qué sirve?
Se trata de Qutenza, un parche cutáneo destinado a rebajar el dolor neuropático periférico, es decir, dolores crónicos y punzantes que son causados por una lesión en los nervios. Según el propio prospecto del medicamento, «se usa a consecuencia de diversas enfermedades como el herpes zóster, la infección por el VIH, determinados medicamentos y otros trastornos».
Estos parches contienen un ingrediente llamado capsaicina, que es el compuesto químico responsable del picor en los chiles. Su funcionamiento es sencillo: libera para después agotar una «sustancia P», un neurotransmisor que comunica con el dolor del área afectada. De hecho, la sensación inicial al aplicar el parche suele ser un ardor o enrojecimiento, que va disminuyendo con el transcurso de los días.
Tratamiento médico profesional
Se trata de un medicamento de uso exclusivo médico, que no debe aplicarse en casa ni retirarse sin supervisión profesional. El parche, aplicado por un médico cualificado, debe usarse entre 30 y 90 minutos para ofrecer un alivio sostenido durante 3 meses.
En la ficha técnica del medicamento se expresa con claridad que no se debe aplicar más de una dosis cada 90 días, un número que hace un fuerte contraste con la media de 30 dosis que se entregaban a la paciente al mes.
Consecuencias de una sobredosis
Entre 2019 y 2023, se le fueron entregados a la paciente 1334 envases, lo que calculando los 266,84 euros por parche, nos da una cifra de casi 356.000 euros. Más allá de la cuestión económica, una sobredosis de este medicamento podría provocar reacciones graves en el cuerpo.
Aunque la capsaicina actúa principalmente local y no absorbiendo sangre, un uso tan drástico como el de 30 sobres al mes puede llegar a causar daños peligrosos. A nivel piel, existe el riesgo de sufrir quemaduras de segundo y tercer grado, ulceración y descamación, entre otras. Además, el dolor que puede causar una quemazón tan alta podría tener que ser tratado con anestesia local o analgésicos opioides.
A nivel interno, efectos como mareos, vómitos y malestar son lo más leve que puede llegar a pasar. Debido a los picos de presión arterial, se podrían generar unas crisis hipertensivas graves que aumentarían las posibilidades de sufrir un paro cardíaco o un derrame cerebral.
Tras conocerse la sanción de 356.000€ impuesta a una farmacia de Vizcaya, por suministrar a una paciente una cantidad de un medicamento 90 veces mayor a la dosis recomendada durante años, muchos se preguntan de qué fármaco se trata, y cuáles son los riesgos que puede suponer una sobredosis del medicamento.
¿Cuál es este medicamento y para qué sirve?
Se trata de Qutenza, un parche cutáneo destinado a rebajar el dolor neuropático periférico, es decir, dolores crónicos y punzantes que son causados por una lesión en los nervios. Según el propio prospecto del medicamento, «se usa a consecuencia de diversas enfermedades como el herpes zóster, la infección por el VIH, determinados medicamentos y otros trastornos».
Estos parches contienen un ingrediente llamado capsaicina, que es el compuesto químico responsable del picor en los chiles. Su funcionamiento es sencillo: libera para después agotar una «sustancia P», un neurotransmisor que comunica con el dolor del área afectada. De hecho, la sensación inicial al aplicar el parche suele ser un ardor o enrojecimiento, que va disminuyendo con el transcurso de los días.
Tratamiento médico profesional
Se trata de un medicamento de uso exclusivo médico, que no debe aplicarse en casa ni retirarse sin supervisión profesional. El parche, aplicado por un médico cualificado, debe usarse entre 30 y 90 minutos para ofrecer un alivio sostenido durante 3 meses.
En la ficha técnica del medicamento se expresa con claridad que no se debe aplicar más de una dosis cada 90 días, un número que hace un fuerte contraste con la media de 30 dosis que se entregaban a la paciente al mes.
Consecuencias de una sobredosis
Entre 2019 y 2023, se le fueron entregados a la paciente 1334 envases, lo que calculando los 266,84 euros por parche, nos da una cifra de casi 356.000 euros. Más allá de la cuestión económica, una sobredosis de este medicamento podría provocar reacciones graves en el cuerpo.
Aunque la capsaicina actúa principalmente local y no absorbiendo sangre, un uso tan drástico como el de 30 sobres al mes puede llegar a causar daños peligrosos. A nivel piel, existe el riesgo de sufrir quemaduras de segundo y tercer grado, ulceración y descamación, entre otras. Además, el dolor que puede causar una quemazón tan alta podría tener que ser tratado con anestesia local o analgésicos opioides.
A nivel interno, efectos como mareos, vómitos y malestar son lo más leve que puede llegar a pasar. Debido a los picos de presión arterial, se podrían generar unas crisis hipertensivas graves que aumentarían las posibilidades de sufrir un paro cardíaco o un derrame cerebral.
El parche analgésico para afecciones neuropáticas, que ha atraído una atención significativa de los medios, fue comercializado indebidamente a un paciente en Vizcaya.
Tras la noticia de una multa de 356.000 euros contra una farmacia en Vizcaya, por proporcionar a un paciente medicamentos a 90 veces la dosis sugerida durante muchos años, la gente tiene curiosidad por saber qué medicamento estaba involucrado y los peligros potenciales de una sobredosis. ¿Cuál es el propósito de este medicamento y su uso previsto? Qutenza es un parche cutáneo creado para disminuir el dolor agudo crónico, resultante de una lesión nerviosa, que constituye el dolor neuropático periférico. Según la información del paquete del medicamento, se emplea en el tratamiento de una variedad de afecciones que incluyen herpes zóster, infección por VIH, medicamentos específicos y otras dolencias. Estos parches contienen capsaicina, una sustancia química que causa la sensación de hormigueo que se encuentra en los chiles. El propósito es sencillo: inicia y agota una sustancia conocida como «sustancia P», un mensajero químico que interactúa con el dolor en la región objetivo. En realidad, la primera sensación que se produce al aplicar el parche es típicamente una sensación de ardor o enrojecimiento, que disminuye gradualmente con el tiempo. Este medicamento está destinado a ser utilizado por profesionales de la salud. No debe utilizarse en el hogar ni sacarse de un entorno médico sin la orientación de un profesional.
