Según una nueva revisión publicada en la revista «Journal of the American College of Surgeons (JACS)», existen alternativas que pueden reducir las complicaciones y acortar la estancia hospitalaria de los pacientes. Se trata de la prehabilitación —la atención que se brinda antes de la cirugía para mejorar la salud— es un enfoque emergente en medicina. Estos programas pueden incluir ejercicio, nutrición, apoyo psicológico y educación para ayudar a los pacientes a prepararse para la cirugía y recuperarse más rápidamente.. Ahora hay evidencia científica de ello, ya que investigadores de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) revisaron 23 ensayos controlados aleatorios con más de 2100 pacientes que participaron en programas de prehabilitación centrados en mejorar la salud física mediante el ejercicio y la optimización nutricional. En concreto, evaluaron cómo los programas de prehabilitación afectaron la duración de la estancia hospitalaria, las complicaciones en las 12 semanas posteriores a la cirugía y otros resultados, como la calidad de vida y la salud mental.. Buenos resultados. Tanto los programas de ejercicio como los de nutrición mejoraron los resultados generales: en todos los estudios analizados, los programas de prehabilitación redujeron las complicaciones postoperatorias casi a la mitad (48%) y acortaron la estancia hospitalaria en un 11%.. Los programas de ejercicio fueron los que más redujeron el riesgo de complicaciones: Los pacientes que participaron en programas basados en ejercicio tuvieron un 55% menos de probabilidades de sufrir complicaciones en comparación con la atención estándar. Estos programas incluían entrenamiento de fuerza o entrenamiento por intervalos y duraban de dos semanas a seis meses. Aproximadamente el 67% de las intervenciones de prehabilitación basadas en ejercicio se llevaron a cabo bajo la supervisión directa de un equipo clínico, mientras que el 33% no contaban con supervisión y requerían que los participantes documentaran su cumplimiento en un registro.. Los programas de nutrición fueron más eficaces para acortar la estancia hospitalaria: los programas centrados en la nutrición redujeron el tiempo de hospitalización en aproximadamente un 14% en comparación con la atención estándar. Estos programas solían durar de cinco días a dos semanas y a menudo incluían suplementos nutricionales especializados diseñados para apoyar el sistema inmunitario y la recuperación.. Mejora de la calidad de vida: los programas de ejercicio se asociaron con un mayor bienestar general y un mejor funcionamiento diario, aunque no redujeron significativamente el dolor ni mejoraron la salud emocional después de la cirugía.. “Tanto los programas de prehabilitación nutricional como los basados en ejercicio pueden mejorar la recuperación tras la cirugía, pero cada uno puede ofrecer beneficios diferentes”, afirma la Dra. Catherine T. Cascavita, primera autora del estudio, quien reconoce que “se necesita más investigación para determinar qué tipo de programa funciona mejor para cada paciente y su cirugía específica”. El tipo de cirugía pudo haber influido en la eficacia de los programas basados en ejercicio o en nutrición, añadió la Dra. Cascavita. Si bien la revisión abarcó diversas cirugías, los programas basados en ejercicio se utilizaron con mayor frecuencia en casos ortopédicos, mientras que los programas basados en nutrición se emplearon principalmente en cirugías gastrointestinales y cardíacas.
Un trabajo impulsado por el Colegio Americano de Cirujanos demuestra los beneficios de esta práctica cada vez más extendida
Según una nueva revisión publicada en la revista «Journal of the American College of Surgeons (JACS)», existen alternativas que pueden reducir las complicaciones y acortar la estancia hospitalaria de los pacientes. Se trata de la prehabilitación —la atención que se brinda antes de la cirugía para mejorar la salud— es un enfoque emergente en medicina. Estos programas pueden incluir ejercicio, nutrición, apoyo psicológico y educación para ayudar a los pacientes a prepararse para la cirugía y recuperarse más rápidamente.. Ahora hay evidencia científica de ello, ya que investigadores de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) revisaron 23 ensayos controlados aleatorios con más de 2100 pacientes que participaron en programas de prehabilitación centrados en mejorar la salud física mediante el ejercicio y la optimización nutricional. En concreto, evaluaron cómo los programas de prehabilitación afectaron la duración de la estancia hospitalaria, las complicaciones en las 12 semanas posteriores a la cirugía y otros resultados, como la calidad de vida y la salud mental.. Buenos resultados. Tanto los programas de ejercicio como los de nutrición mejoraron los resultados generales: en todos los estudios analizados, los programas de prehabilitación redujeron las complicaciones postoperatorias casi a la mitad (48%) y acortaron la estancia hospitalaria en un 11%.. Los programas de ejercicio fueron los que más redujeron el riesgo de complicaciones: Los pacientes que participaron en programas basados en ejercicio tuvieron un 55% menos de probabilidades de sufrir complicaciones en comparación con la atención estándar. Estos programas incluían entrenamiento de fuerza o entrenamiento por intervalos y duraban de dos semanas a seis meses. Aproximadamente el 67% de las intervenciones de prehabilitación basadas en ejercicio se llevaron a cabo bajo la supervisión directa de un equipo clínico, mientras que el 33% no contaban con supervisión y requerían que los participantes documentaran su cumplimiento en un registro.. Los programas de nutrición fueron más eficaces para acortar la estancia hospitalaria: los programas centrados en la nutrición redujeron el tiempo de hospitalización en aproximadamente un 14% en comparación con la atención estándar. Estos programas solían durar de cinco días a dos semanas y a menudo incluían suplementos nutricionales especializados diseñados para apoyar el sistema inmunitario y la recuperación.. Mejora de la calidad de vida: los programas de ejercicio se asociaron con un mayor bienestar general y un mejor funcionamiento diario, aunque no redujeron significativamente el dolor ni mejoraron la salud emocional después de la cirugía.. “Tanto los programas de prehabilitación nutricional como los basados en ejercicio pueden mejorar la recuperación tras la cirugía, pero cada uno puede ofrecer beneficios diferentes”, afirma la Dra. Catherine T. Cascavita, primera autora del estudio, quien reconoce que “se necesita más investigación para determinar qué tipo de programa funciona mejor para cada paciente y su cirugía específica”. El tipo de cirugía pudo haber influido en la eficacia de los programas basados en ejercicio o en nutrición, añadió la Dra. Cascavita. Si bien la revisión abarcó diversas cirugías, los programas basados en ejercicio se utilizaron con mayor frecuencia en casos ortopédicos, mientras que los programas basados en nutrición se emplearon principalmente en cirugías gastrointestinales y cardíacas.
