SACO funciona como un marketplace de servicios. Por ejemplo, un economista puede ofrecer asesoramiento sobre finanzas domésticas y utilizar los minutos obtenidos para recibir clases de inglés, aprender a cocinar o contratar a un entrenador personal
Dos emprendedores españoles han lanzado SACO, una aplicación que recupera el concepto del trueque y lo adapta al mundo digital. La plataforma permite a los usuarios intercambiar habilidades y servicios utilizando el tiempo como moneda, en lugar de dinero.. Detrás del proyecto están Kazuhiro Tajima Pozo, psiquiatra y emprendedor español de ascendencia japonesa, y su socio, Llorenç Sansó, un profesional del ámbito financiero. La idea surgió cuando ambos coincidieron en un programa de directivos en el IESE, en Madrid. «Nos dimos cuenta de que muchas personas de nuestro entorno nos pedían favores profesionales constantemente. En mi caso, como médico, era habitual que familiares o amigos me pidieran recomendaciones o consejos», explica Tajima. De esas conversaciones nació la idea de crear una plataforma que permitiera organizar y canalizar ese intercambio de conocimientos, pero sin dinero de por medio.. «El dinero es un factor limitante para mucha gente. Hay personas que no aprenden idiomas o no se permiten ciertos servicios simplemente por falta de recursos. Si eliminamos esa barrera, el intercambio puede ser mucho más accesible», afirma Tajima. A diferencia de los tradicionales bancos de tiempo, el sistema no exige un intercambio directo entre dos personas. Los usuarios acumulan tiempo y lo utilizan cuando lo necesitan.. Más de 200 servicios. La aplicación, disponible gratuitamente para Android e iOS desde finales de 2025, cuenta ya con más de 2.000 usuarios, más de 200 servicios activos y más de 3.300 descargas. Entre los servicios que se ofrecen hay propuestas muy variadas: clases de idiomas, clases de música, entrenamientos deportivos, asesoramiento profesional o ayuda con tareas domésticas.. Uno de los ejemplos que más llamó la atención a los creadores fue una oferta de clases de inglés orientadas a la hostelería, impartidas por alguien que trabaja en el sector y conoce las expresiones más habituales del día a día. Para Tajima, esa diversidad es parte de la esencia del proyecto. «No hace falta ser un profesional certificado para compartir algo que sabes hacer. Todo el mundo tiene habilidades útiles que pueden ayudar a otros».. El valor de sentirse útil. Como psiquiatra, Tajima también ve en el proyecto una dimensión social y emocional. Según explica, sentirse útil es un factor clave para el bienestar psicológico. «Para una persona no hay nada peor que no sentirse útil. Muchas veces el malestar laboral o el burnout tiene que ver con la sensación de que lo que haces ya no aporta valor», señala. Además, considera que el dinero es una fuente importante de ansiedad para muchas personas. «Si eliminamos ese factor en algunas interacciones, reducimos parte de esa presión».. Los fundadores confían en que el crecimiento de la plataforma se acelere a medida que aumente el número de servicios disponibles. «Más que usuarios, lo que queremos es que haya muchos más servicios. Si una persona se descarga la aplicación y encuentra exactamente lo que necesita, el crecimiento se vuelve mucho más rápido», explica Tajima. El objetivo de la compañía es alcanzar entre 70.000 y 100.000 usuarios en España durante este año y llegar a un millón de usuarios activos en 2031, con unos ingresos previstos superiores a 20 millones de euros.. Por ahora, el proyecto se ha financiado con recursos propios de los fundadores, aunque en el futuro contemplan distintas vías de monetización, como la compra de minutos adicionales o modelos de suscripción. Más allá del negocio, Tajima cree que el éxito del modelo dependerá también de un cambio cultural. «Cada vez más gente busca formas de relacionarse que no estén basadas solo en el dinero. Y también recuperar algo que hemos perdido un poco: el contacto social y la colaboración entre personas».. La aplicación es muy intuitiva con un diseño que facilita la creación de servicios en segundos. Dispone de una interfaz humana y cercana que permite coordinar citas y actividades fácilmente. Un calendario y gestión de tiempo transparente, justo y universal. Un espacio donde los usuarios ofrecen y contratan servicios con perfiles revisados, lo que garantiza confianza y calidad en cada interacción. Las marcas pueden llegar a usuarios con intereses y skills específicos.
Dos emprendedores españoles han lanzado SACO, una aplicación que recupera el concepto del trueque y lo adapta al mundo digital. La plataforma permite a los usuarios intercambiar habilidades y servicios utilizando el tiempo como moneda, en lugar de dinero.. Detrás del proyecto están Kazuhiro Tajima Pozo, psiquiatra y emprendedor español de ascendencia japonesa, y su socio, Llorenç Sansó, un profesional del ámbito financiero. La idea surgió cuando ambos coincidieron en un programa de directivos en el IESE, en Madrid. «Nos dimos cuenta de que muchas personas de nuestro entorno nos pedían favores profesionales constantemente. En mi caso, como médico, era habitual que familiares o amigos me pidieran recomendaciones o consejos», explica Tajima. De esas conversaciones nació la idea de crear una plataforma que permitiera organizar y canalizar ese intercambio de conocimientos, pero sin dinero de por medio.. «El dinero es un factor limitante para mucha gente. Hay personas que no aprenden idiomas o no se permiten ciertos servicios simplemente por falta de recursos. Si eliminamos esa barrera, el intercambio puede ser mucho más accesible», afirma Tajima. A diferencia de los tradicionales bancos de tiempo, el sistema no exige un intercambio directo entre dos personas. Los usuarios acumulan tiempo y lo utilizan cuando lo necesitan.. Más de 200 servicios. La aplicación, disponible gratuitamente para Android e iOS desde finales de 2025, cuenta ya con más de 2.000 usuarios, más de 200 servicios activos y más de 3.300 descargas. Entre los servicios que se ofrecen hay propuestas muy variadas: clases de idiomas, clases de música, entrenamientos deportivos, asesoramiento profesional o ayuda con tareas domésticas.. Uno de los ejemplos que más llamó la atención a los creadores fue una oferta de clases de inglés orientadas a la hostelería, impartidas por alguien que trabaja en el sector y conoce las expresiones más habituales del día a día. Para Tajima, esa diversidad es parte de la esencia del proyecto. «No hace falta ser un profesional certificado para compartir algo que sabes hacer. Todo el mundo tiene habilidades útiles que pueden ayudar a otros».. El valor de sentirse útil. Como psiquiatra, Tajima también ve en el proyecto una dimensión social y emocional. Según explica, sentirse útil es un factor clave para el bienestar psicológico. «Para una persona no hay nada peor que no sentirse útil. Muchas veces el malestar laboral o el burnout tiene que ver con la sensación de que lo que haces ya no aporta valor», señala. Además, considera que el dinero es una fuente importante de ansiedad para muchas personas. «Si eliminamos ese factor en algunas interacciones, reducimos parte de esa presión».. Los fundadores confían en que el crecimiento de la plataforma se acelere a medida que aumente el número de servicios disponibles. «Más que usuarios, lo que queremos es que haya muchos más servicios. Si una persona se descarga la aplicación y encuentra exactamente lo que necesita, el crecimiento se vuelve mucho más rápido», explica Tajima. El objetivo de la compañía es alcanzar entre 70.000 y 100.000 usuarios en España durante este año y llegar a un millón de usuarios activos en 2031, con unos ingresos previstos superiores a 20 millones de euros.. Por ahora, el proyecto se ha financiado con recursos propios de los fundadores, aunque en el futuro contemplan distintas vías de monetización, como la compra de minutos adicionales o modelos de suscripción. Más allá del negocio, Tajima cree que el éxito del modelo dependerá también de un cambio cultural. «Cada vez más gente busca formas de relacionarse que no estén basadas solo en el dinero. Y también recuperar algo que hemos perdido un poco: el contacto social y la colaboración entre personas».. La aplicación es muy intuitiva con un diseño que facilita la creación de servicios en segundos. Dispone de una interfaz humana y cercana que permite coordinar citas y actividades fácilmente. Un calendario y gestión de tiempo transparente, justo y universal. Un espacio donde los usuarios ofrecen y contratan servicios con perfiles revisados, lo que garantiza confianza y calidad en cada interacción. Las marcas pueden llegar a usuarios con intereses y skills específicos.
