La Comisión Interministerial de Precios de los Medicamentos (CIPM) ha decidido no financiar el fármaco Mounjaro, indicado para diabetes y sobrepeso, así como la de sufragar Ozempic como monoterapia para la diabetes, al considerar que ambas medidas tendrían un excesivo impacto económico para el Sistema Nacional de Salud (SNS).
La resolución, hecha pública este martes y correspondiente a la reunión celebrada a finales de octubre, recoge que la CIPM ha propuesto excluir la financiación de varios adelgazantes y limitar la ampliación de indicaciones de otros medicamentos que se utilizan para diabetes y obesidad.
En el caso de la tirzepatida, comercializada como Mounjaro por la farmacéutica Lilly, el organismo rechaza su inclusión incluso para el uso solicitado por la compañía: el tratamiento de la diabetes mellitus tipo 2.
La CIPM argumenta que el fármaco no debe incorporarse a la prestación farmacéutica pública atendiendo a criterios de racionalización del gasto y al impacto presupuestario que supondría. Pese al rechazo, Lilly ha señalado a EFE que mantiene un diálogo abierto con el Ministerio de Sanidad para analizar las objeciones y seguir trabajando en posibles alternativas.
Una justificación similar aplica para la semaglutida, desarrollada por Novo Nordisk, que se comercializa como las famosas plumas de Ozempic o en comprimidos con el nombre de Rybelsus, como monoterapia para el tratamiento de la diabetes 2.
Actualmente, el SNS solo financia este principio activo para pacientes con diabetes tipo 2 y obesidad con IMC igual o superior a 30 kg/m², siempre en combinación con otros antidiabéticos, cuando dieta y ejercicio no proporcionan el control glucémico adecuado. Tras la decisión de la CIPM, tanto Mounjaro como Ozempic seguirán financiados únicamente como parte de un tratamiento combinado, pero no como terapias únicas.
La Comisión Interministerial de Precios de los Medicamentos (CIPM) ha decidido no financiar el fármaco Mounjaro, indicado para diabetes y sobrepeso, así como la de sufragar Ozempic como monoterapia para la diabetes, al considerar que ambas medidas tendrían un excesivo impacto económico para el Sistema Nacional de Salud (SNS).. La resolución, hecha pública este martes y correspondiente a la reunión celebrada a finales de octubre, recoge que la CIPM ha propuesto excluir la financiación de varios adelgazantes y limitar la ampliación de indicaciones de otros medicamentos que se utilizan para diabetes y obesidad.. En el caso de la tirzepatida, comercializada como Mounjaro por la farmacéutica Lilly, el organismo rechaza su inclusión incluso para el uso solicitado por la compañía: el tratamiento de la diabetes mellitus tipo 2.. La CIPM argumenta que el fármaco no debe incorporarse a la prestación farmacéutica pública atendiendo a criterios de racionalización del gasto y al impacto presupuestario que supondría. Pese al rechazo, Lilly ha señalado a EFE que mantiene un diálogo abierto con el Ministerio de Sanidad para analizar las objeciones y seguir trabajando en posibles alternativas.. Una justificación similar aplica para la semaglutida, desarrollada por Novo Nordisk, que se comercializa como las famosas plumas de Ozempic o en comprimidos con el nombre de Rybelsus, como monoterapia para el tratamiento de la diabetes 2.. Actualmente, el SNS solo financia este principio activo para pacientes con diabetes tipo 2 y obesidad con IMC igual o superior a 30 kg/m², siempre en combinación con otros antidiabéticos, cuando dieta y ejercicio no proporcionan el control glucémico adecuado. Tras la decisión de la CIPM, tanto Mounjaro como Ozempic seguirán financiados únicamente como parte de un tratamiento combinado, pero no como terapias únicas.
La CIPM ha propuesto excluir la financiación de varios adelgazantes y limitar la ampliación de indicaciones de otros medicamentos que se utilizan para diabetes y obesidad
La Comisión Interministerial de Precios de los Medicamentos (CIPM) ha decidido no financiar el fármaco Mounjaro, indicado para diabetes y sobrepeso, así como la de sufragar Ozempic como monoterapia para la diabetes, al considerar que ambas medidas tendrían un excesivo impacto económico para el Sistema Nacional de Salud (SNS).. La resolución, hecha pública este martes y correspondiente a la reunión celebrada a finales de octubre, recoge que la CIPM ha propuesto excluir la financiación de varios adelgazantes y limitar la ampliación de indicaciones de otros medicamentos que se utilizan para diabetes y obesidad.. En el caso de la tirzepatida, comercializada como Mounjaro por la farmacéutica Lilly, el organismo rechaza su inclusión incluso para el uso solicitado por la compañía: el tratamiento de la diabetes mellitus tipo 2.. La CIPM argumenta que el fármaco no debe incorporarse a la prestación farmacéutica pública atendiendo a criterios de racionalización del gasto y al impacto presupuestario que supondría. Pese al rechazo, Lilly ha señalado a EFE que mantiene un diálogo abierto con el Ministerio de Sanidad para analizar las objeciones y seguir trabajando en posibles alternativas.. Una justificación similar aplica para la semaglutida, desarrollada por Novo Nordisk, que se comercializa como las famosas plumas de Ozempic o en comprimidos con el nombre de Rybelsus, como monoterapia para el tratamiento de la diabetes 2.. Actualmente, el SNS solo financia este principio activo para pacientes con diabetes tipo 2 y obesidad con IMC igual o superior a 30 kg/m², siempre en combinación con otros antidiabéticos, cuando dieta y ejercicio no proporcionan el control glucémico adecuado. Tras la decisión de la CIPM, tanto Mounjaro como Ozempic seguirán financiados únicamente como parte de un tratamiento combinado, pero no como terapias únicas.
