La falta de matronas vuelve a tensionar la atención sanitaria durante el verano. El Sindicato de Enfermería (Satse) denuncia que numerosos centros de salud y hospitales han afrontado estos meses una situación límite por la escasez de profesionales, un problema que, según la organización, se repite cada año y compromete la calidad y la seguridad de la atención que reciben las mujeres y los recién nacidos. El sindicato sostiene que el origen de esta situación es un déficit estructural de plantillas que se agrava en el periodo estival, cuando las gerencias no sustituyen adecuadamente a las profesionales que están de vacaciones o que no pueden acudir a su puesto por enfermedad o accidente.
Satse advierte de que esta falta de cobertura se suma a una desincentivación retributiva progresiva que afecta especialmente a las matronas de Atención Primaria, que llegan a cobrar menos que otras enfermeras pese a tratarse de una especialidad consolidada. La consecuencia, según el sindicato, es que las profesionales que sí están trabajando durante el verano se ven obligadas a realizar horas extraordinarias, doblar turnos y asumir un número de pacientes superior al que les corresponde.
En los centros de salud, la escasez de matronas provoca el cierre de agendas o obliga a las profesionales a asumir las de sus compañeras sin compensación alguna. Esto implica alargar la jornada laboral o priorizar únicamente aquello que pueden atender, una situación que, según SATSE, genera un debate ético interno y tiene efectos perjudiciales en la salud física y emocional de las matronas, además de dificultar la conciliación. El impacto también recae en las pacientes, que se encuentran con consultas suspendidas o retrasadas, programas paralizados y talleres formativos cancelados. En algunos casos, deben desplazarse a otro centro de salud para poder ser atendidas.
Entre las prestaciones afectadas se encuentran el seguimiento del embarazo, las consultas de postparto y lactancia, la recuperación del suelo pélvico, el cribado de cáncer de cuello uterino o la orientación sobre métodos anticonceptivos y salud sexual‑afectiva. Satse subraya que estas actividades no pueden posponerse indefinidamente sin consecuencias para la salud de las mujeres.
Hospitales funcionando a medio gas
La situación en los hospitales tampoco ha sido mejor. El sindicato alerta de episodios recientes en centros como los hospitales de Guadalajara, Palma de Mallorca o Valencia, donde la falta de matronas ha provocado un deterioro importante en la atención y ha afectado a la salud física y psicológica de las profesionales. En Guadalajara, la Unidad de Paritorio ha llegado a funcionar con la mitad de las matronas previstas en su plan funcional, obligando a prolongar turnos y exponiendo a las profesionales a niveles de cansancio y estrés que, según Satse, repercuten directamente en la seguridad de las pacientes.
En el Hospital Son Espases de Palma de Mallorca, el descubierto de nueve matronas en el paritorio y la planta de maternidad supone casi un 20 por ciento de la plantilla sin cubrir. Varias profesionales han solicitado traslado a otras comunidades, como Andalucía, ante una situación que califican de insostenible. En el Hospital Clínico Universitario de Valencia, la falta estructural de matronas en el área de Paritorio se prolonga desde hace más de dos años sin que la dirección haya adoptado medidas estables para garantizar una dotación suficiente.
Buscar sustitutas en grupos de WhatsApp
El sindicato sostiene que estas situaciones se repiten, en mayor o menor medida, en numerosos centros de salud y hospitales del país. «La atención se garantiza gracias al trabajo de un personal cada vez más cansado, desmotivado y contrariado», lamenta la organización. El sindicato denuncia además que, especialmente en Atención Primaria, son las propias matronas quienes deben buscar sustitutas a través de herramientas informales como grupos de WhatsApp, ante la incapacidad de las gerencias para planificar y coordinar adecuadamente las jornadas de trabajo.
La organización reclama medidas urgentes para reforzar las plantillas, mejorar las condiciones laborales y garantizar que la atención a las mujeres y los recién nacidos no dependa de la buena voluntad de unas profesionales exhaustas.
La falta de matronas vuelve a tensionar la atención sanitaria durante el verano. El Sindicato de Enfermería (Satse) denuncia que numerosos centros de salud y hospitales han afrontado estos meses una situación límite por la escasez de profesionales, un problema que, según la organización, se repite cada año y compromete la calidad y la seguridad de la atención que reciben las mujeres y los recién nacidos. El sindicato sostiene que el origen de esta situación es un déficit estructural de plantillas que se agrava en el periodo estival, cuando las gerencias no sustituyen adecuadamente a las profesionales que están de vacaciones o que no pueden acudir a su puesto por enfermedad o accidente.. Satse advierte de que esta falta de cobertura se suma a una desincentivación retributiva progresiva que afecta especialmente a las matronas de Atención Primaria, que llegan a cobrar menos que otras enfermeras pese a tratarse de una especialidad consolidada. La consecuencia, según el sindicato, es que las profesionales que sí están trabajando durante el verano se ven obligadas a realizar horas extraordinarias, doblar turnos y asumir un número de pacientes superior al que les corresponde.. En los centros de salud, la escasez de matronas provoca el cierre de agendas o obliga a las profesionales a asumir las de sus compañeras sin compensación alguna. Esto implica alargar la jornada laboral o priorizar únicamente aquello que pueden atender, una situación que, según SATSE, genera un debate ético interno y tiene efectos perjudiciales en la salud física y emocional de las matronas, además de dificultar la conciliación. El impacto también recae en las pacientes, que se encuentran con consultas suspendidas o retrasadas, programas paralizados y talleres formativos cancelados. En algunos casos, deben desplazarse a otro centro de salud para poder ser atendidas.. Entre las prestaciones afectadas se encuentran el seguimiento del embarazo, las consultas de postparto y lactancia, la recuperación del suelo pélvico, el cribado de cáncer de cuello uterino o la orientación sobre métodos anticonceptivos y salud sexual‑afectiva. Satse subraya que estas actividades no pueden posponerse indefinidamente sin consecuencias para la salud de las mujeres.. Hospitales funcionando a medio gas. La situación en los hospitales tampoco ha sido mejor. El sindicato alerta de episodios recientes en centros como los hospitales de Guadalajara, Palma de Mallorca o Valencia, donde la falta de matronas ha provocado un deterioro importante en la atención y ha afectado a la salud física y psicológica de las profesionales. En Guadalajara, la Unidad de Paritorio ha llegado a funcionar con la mitad de las matronas previstas en su plan funcional, obligando a prolongar turnos y exponiendo a las profesionales a niveles de cansancio y estrés que, según Satse, repercuten directamente en la seguridad de las pacientes.. En el Hospital Son Espases de Palma de Mallorca, el descubierto de nueve matronas en el paritorio y la planta de maternidad supone casi un 20 por ciento de la plantilla sin cubrir. Varias profesionales han solicitado traslado a otras comunidades, como Andalucía, ante una situación que califican de insostenible. En el Hospital Clínico Universitario de Valencia, la falta estructural de matronas en el área de Paritorio se prolonga desde hace más de dos años sin que la dirección haya adoptado medidas estables para garantizar una dotación suficiente.. Buscar sustitutas en grupos de WhatsApp. El sindicato sostiene que estas situaciones se repiten, en mayor o menor medida, en numerosos centros de salud y hospitales del país. «La atención se garantiza gracias al trabajo de un personal cada vez más cansado, desmotivado y contrariado», lamenta la organización. El sindicato denuncia además que, especialmente en Atención Primaria, son las propias matronas quienes deben buscar sustitutas a través de herramientas informales como grupos de WhatsApp, ante la incapacidad de las gerencias para planificar y coordinar adecuadamente las jornadas de trabajo.. La organización reclama medidas urgentes para reforzar las plantillas, mejorar las condiciones laborales y garantizar que la atención a las mujeres y los recién nacidos no dependa de la buena voluntad de unas profesionales exhaustas.
El sindicato denuncia un déficit estructural que obliga a doblar turnos, suspende consultas y compromete la atención a mujeres y recién nacidos
La falta de matronas vuelve a tensionar la atención sanitaria durante el verano. El Sindicato de Enfermería (Satse) denuncia que numerosos centros de salud y hospitales han afrontado estos meses una situación límite por la escasez de profesionales, un problema que, según la organización, se repite cada año y compromete la calidad y la seguridad de la atención que reciben las mujeres y los recién nacidos. El sindicato sostiene que el origen de esta situación es un déficit estructural de plantillas que se agrava en el periodo estival, cuando las gerencias no sustituyen adecuadamente a las profesionales que están de vacaciones o que no pueden acudir a su puesto por enfermedad o accidente.. Satse advierte de que esta falta de cobertura se suma a una desincentivación retributiva progresiva que afecta especialmente a las matronas de Atención Primaria, que llegan a cobrar menos que otras enfermeras pese a tratarse de una especialidad consolidada. La consecuencia, según el sindicato, es que las profesionales que sí están trabajando durante el verano se ven obligadas a realizar horas extraordinarias, doblar turnos y asumir un número de pacientes superior al que les corresponde.. En los centros de salud, la escasez de matronas provoca el cierre de agendas o obliga a las profesionales a asumir las de sus compañeras sin compensación alguna. Esto implica alargar la jornada laboral o priorizar únicamente aquello que pueden atender, una situación que, según SATSE, genera un debate ético interno y tiene efectos perjudiciales en la salud física y emocional de las matronas, además de dificultar la conciliación. El impacto también recae en las pacientes, que se encuentran con consultas suspendidas o retrasadas, programas paralizados y talleres formativos cancelados. En algunos casos, deben desplazarse a otro centro de salud para poder ser atendidas.. Entre las prestaciones afectadas se encuentran el seguimiento del embarazo, las consultas de postparto y lactancia, la recuperación del suelo pélvico, el cribado de cáncer de cuello uterino o la orientación sobre métodos anticonceptivos y salud sexual‑afectiva. Satse subraya que estas actividades no pueden posponerse indefinidamente sin consecuencias para la salud de las mujeres.. Hospitales funcionando a medio gas. La situación en los hospitales tampoco ha sido mejor. El sindicato alerta de episodios recientes en centros como los hospitales de Guadalajara, Palma de Mallorca o Valencia, donde la falta de matronas ha provocado un deterioro importante en la atención y ha afectado a la salud física y psicológica de las profesionales. En Guadalajara, la Unidad de Paritorio ha llegado a funcionar con la mitad de las matronas previstas en su plan funcional, obligando a prolongar turnos y exponiendo a las profesionales a niveles de cansancio y estrés que, según Satse, repercuten directamente en la seguridad de las pacientes.. En el Hospital Son Espases de Palma de Mallorca, el descubierto de nueve matronas en el paritorio y la planta de maternidad supone casi un 20 por ciento de la plantilla sin cubrir. Varias profesionales han solicitado traslado a otras comunidades, como Andalucía, ante una situación que califican de insostenible. En el Hospital Clínico Universitario de Valencia, la falta estructural de matronas en el área de Paritorio se prolonga desde hace más de dos años sin que la dirección haya adoptado medidas estables para garantizar una dotación suficiente.. Buscar sustitutas en grupos de WhatsApp. El sindicato sostiene que estas situaciones se repiten, en mayor o menor medida, en numerosos centros de salud y hospitales del país. «La atención se garantiza gracias al trabajo de un personal cada vez más cansado, desmotivado y contrariado», lamenta la organización. El sindicato denuncia además que, especialmente en Atención Primaria, son las propias matronas quienes deben buscar sustitutas a través de herramientas informales como grupos de WhatsApp, ante la incapacidad de las gerencias para planificar y coordinar adecuadamente las jornadas de trabajo.. La organización reclama medidas urgentes para reforzar las plantillas, mejorar las condiciones laborales y garantizar que la atención a las mujeres y los recién nacidos no dependa de la buena voluntad de unas profesionales exhaustas.
