Las personas con una economía más frágil priorizan el consumo inmediato, siendo más vulnerables al endeudamiento
La economía de los españoles cada vez es más apretada. El Informe Europeo de Pagos de Consumidores (ECPR) de Intrum recoge que seis de cada diez son capaces de adaptarse y gestionar su economía para afrontar el día a día, pero con poco margen para afrontar imprevistos.. Un 23% sí que considera una mayor capacidad para afrontar situaciones adversas, mientras que el 14% de los encuestados en España presenta mayores dificultades para hacer frente a sus obligaciones financieras. Esto afecta especialmente a los más jóvenes, que sufren las consecuencias de las crisis financieras. Los adultos o bien tienen mayores ahorros acumulados o cuentan con una experiencia más dilatada que les permite administrar mejor.. Entre los comportamientos que aparecen con mayor frecuencia en situaciones de vulnerabilidad financiera destaca la ausencia de ahorro para emergencias. Las personas con una economía más frágil priorizan el consumo inmediato, incluso cuando ello implica renunciar a cierta seguridad financiera a largo plazo, esto hace que sean mucho más vulnerables al endeudamiento.. Esto no tiene por qué responder a unos salarios más altos, sino a la capacidad de gestión. Según el estudio, incluso las personas con ingresos superiores a la media pueden experimentar dificultades para gestionar sus deudas, mientras que otros con rentas más ajustadas logran mantener una situación más estable.. En ocasiones, esta situación viene por la falta de información, tiempo o motivación, muchas veces heredada de su familia. El 31% de estos consumidores afirma haber intentado desarrollar hábitos financieros mejores que los de sus padres, y únicamente el 27% tiene una visión clara de cómo le gustaría vivir en el futuro.. En la misma línea, el informe afirma que uno de cada cuatro consumidores con mala salud financiera considera que la terminología financiera resulta confusa, más del doble que entre quienes no encuentran problemas en la gestión de su economía. Eso se debe a que solo un 56% reconoce haber recibido algún tipo de formación en la materia.. El dinero es uno de los temas que más puede afectar a las familias en su día a día. Un 35% de los participantes recuerda haber presenciado alguna discusión relacionada con la situación económica del hogar durante su infancia.. Estrés financiero. Las decisiones financieras generan mucho estrés y ansiedad entre la población, especialmente para aquellas personas que tienen que enfrentarse a decisiones económicas importantes, como la compra de una vivienda o la planificación de la jubilación. Además, señala que en algunos casos el gasto puede utilizarse como vía para aliviar el estrés, la ansiedad o el aburrimiento.. El principal motivo que genera esta ansiedad es la volatilidad de la evolución de la economía. Muchos de estos consumidores anticipan un posible aumento del desempleo en los próximos años, lo que incrementa la percepción de incertidumbre financiera.. La comparación con otras personas es uno de los mayores impulsos al gasto que sufre toda la población. El estudio recoge como algunos españoles tienden a sentir una mayor presión por mantener un nivel de vida similar al que observan en redes sociales o en su entorno cercano.
La economía de los españoles cada vez es más apretada. El Informe Europeo de Pagos de Consumidores (ECPR) de Intrum recoge que seis de cada diez son capaces de adaptarse y gestionar su economía para afrontar el día a día, pero con poco margen para afrontar imprevistos.. Un 23% sí que considera una mayor capacidad para afrontar situaciones adversas, mientras que el 14% de los encuestados en España presenta mayores dificultades para hacer frente a sus obligaciones financieras. Esto afecta especialmente a los más jóvenes, que sufren las consecuencias de las crisis financieras. Los adultos o bien tienen mayores ahorros acumulados o cuentan con una experiencia más dilatada que les permite administrar mejor.. Entre los comportamientos que aparecen con mayor frecuencia en situaciones de vulnerabilidad financiera destaca la ausencia de ahorro para emergencias. Las personas con una economía más frágil priorizan el consumo inmediato, incluso cuando ello implica renunciar a cierta seguridad financiera a largo plazo, esto hace que sean mucho más vulnerables al endeudamiento.. Esto no tiene por qué responder a unos salarios más altos, sino a la capacidad de gestión. Según el estudio, incluso las personas con ingresos superiores a la media pueden experimentar dificultades para gestionar sus deudas, mientras que otros con rentas más ajustadas logran mantener una situación más estable.. En ocasiones, esta situación viene por la falta de información, tiempo o motivación, muchas veces heredada de su familia. El 31% de estos consumidores afirma haber intentado desarrollar hábitos financieros mejores que los de sus padres, y únicamente el 27% tiene una visión clara de cómo le gustaría vivir en el futuro.. En la misma línea, el informe afirma que uno de cada cuatro consumidores con mala salud financiera considera que la terminología financiera resulta confusa, más del doble que entre quienes no encuentran problemas en la gestión de su economía. Eso se debe a que solo un 56% reconoce haber recibido algún tipo de formación en la materia.. El dinero es uno de los temas que más puede afectar a las familias en su día a día. Un 35% de los participantes recuerda haber presenciado alguna discusión relacionada con la situación económica del hogar durante su infancia.. Estrés financiero. Las decisiones financieras generan mucho estrés y ansiedad entre la población, especialmente para aquellas personas que tienen que enfrentarse a decisiones económicas importantes, como la compra de una vivienda o la planificación de la jubilación. Además, señala que en algunos casos el gasto puede utilizarse como vía para aliviar el estrés, la ansiedad o el aburrimiento.. El principal motivo que genera esta ansiedad es la volatilidad de la evolución de la economía. Muchos de estos consumidores anticipan un posible aumento del desempleo en los próximos años, lo que incrementa la percepción de incertidumbre financiera.. La comparación con otras personas es uno de los mayores impulsos al gasto que sufre toda la población. El estudio recoge como algunos españoles tienden a sentir una mayor presión por mantener un nivel de vida similar al que observan en redes sociales o en su entorno cercano.
