El experto alerta de una práctica cada vez más recurrente entre familias que ayudan económicamente a sus hijos a comprar vivienda mediante un préstamo entre particulares que nunca llega a devolverse a la otra parte
La compra de una vivienda suele convertirse en uno de los momentos en los que más ayuda familiar reciben muchos jóvenes. En numerosos casos, los padres aportan parte del dinero necesario para afrontar la entrada de la hipoteca o los gastos iniciales de la operación. Sin embargo, la forma en la que se articula esa ayuda puede tener consecuencias fiscales importantes si no se hace correctamente.»Hacienda te vendrá a buscar si haces esto, que por cierto últimamente no lo paro de ver». Esas han sido las palabras de Sergio Gutiérrez, experto inmobiliario, que ha alertado de una costumbre que, según explica, ve cada vez con más frecuencia y que puede acabar generando problemas con Hacienda.El especialista relata que recientemente participó en una compraventa en la que los compradores habían recibido un consejo que él considera equivocado. «El otro día asesoré en una compraventa que previamente les habían aconsejado hacerlo y se lo prohibí totalmente», explica. «No pasa nada, un préstamo es totalmente válido entre particularesSegún detalla, muchas familias que quieren ayudar económicamente a sus hijos optan por formalizar la entrega de dinero como si se tratara de un préstamo entre particulares. «Muchas familias, para ayudar a sus hijos en la compra de una vivienda, les dan dinero y no se les ocurre otra cosa que dejarlo como un préstamo», comenta.Gutiérrez reconoce que este tipo de operaciones son perfectamente legales, pero recuerda que implican obligaciones que no siempre se cumplen. «No pasa nada, un préstamo es totalmente válido entre particulares, pero tiene un detalle que casualmente todos olvidan: hay que devolverlo», señala.El problema aparece cuando ese supuesto préstamo nunca se reintegra. En ese caso, Hacienda puede interpretar que en realidad se trata de una donación encubierta. «Hacienda tarde o temprano te lo va a reclamar», advierte. Para ilustrar esta situación, el experto recuerda un caso que llegó a su despacho. «Hace un año nos llegó un señor que, después de la muerte de su familiar, que le había prestado el dinero, y pasados unos años, le reclamaban la donación», explica.»Es que eso es una donación, lo mires como lo mires»En resumidas cuentas: el dinero había sido entregado como préstamo sobre el papel, pero jamás se había devuelto. «Pues claro, se hizo el préstamo y nunca se devolvió. Es que eso es una donación, lo mires como lo mires», afirma.Con ello, Gutiérrez aprovecha para reflexionar sobre las dificultades que afrontan actualmente muchos jóvenes para acceder a una vivienda. En su opinión, la ayuda económica de los padres se ha convertido en un elemento clave para completar muchas operaciones de compra.»En un momento como el que vivimos, donde la ayuda de padres a hijos es tan importante, sobre todo en lo relacionado con la compra de una vivienda y al ahorro que necesitamos para que nos den una hipoteca, esa donación, si es para la compra de primera vivienda
La compra de una vivienda suele convertirse en uno de los momentos en los que más ayuda familiar reciben muchos jóvenes. En numerosos casos, los padres aportan parte del dinero necesario para afrontar la entrada de la hipoteca o los gastos iniciales de la operación. Sin embargo, la forma en la que se articula esa ayuda puede tener consecuencias fiscales importantes si no se hace correctamente. «Hacienda te vendrá a buscar si haces esto, que por cierto últimamente no lo paro de ver». Esas han sido las palabras de Sergio Gutiérrez, experto inmobiliario, que ha alertado de una costumbre que, según explica, ve cada vez con más frecuencia y que puede acabar generando problemas con Hacienda. El especialista relata que recientemente participó en una compraventa en la que los compradores habían recibido un consejo que él considera equivocado. «El otro día asesoré en una compraventa que previamente les habían aconsejado hacerlo y se lo prohibí totalmente», explica. «No pasa nada, un préstamo es totalmente válido entre particulares Según detalla, muchas familias que quieren ayudar económicamente a sus hijos optan por formalizar la entrega de dinero como si se tratara de un préstamo entre particulares. «Muchas familias, para ayudar a sus hijos en la compra de una vivienda, les dan dinero y no se les ocurre otra cosa que dejarlo como un préstamo», comenta. Gutiérrez reconoce que este tipo de operaciones son perfectamente legales, pero recuerda que implican obligaciones que no siempre se cumplen. «No pasa nada, un préstamo es totalmente válido entre particulares, pero tiene un detalle que casualmente todos olvidan: hay que devolverlo», señala. El problema aparece cuando ese supuesto préstamo nunca se reintegra. En ese caso, Hacienda puede interpretar que en realidad se trata de una donación encubierta. «Hacienda tarde o temprano te lo va a reclamar», advierte. Para ilustrar esta situación, el experto recuerda un caso que llegó a su despacho. «Hace un año nos llegó un señor que, después de la muerte de su familiar, que le había prestado el dinero, y pasados unos años, le reclamaban la donación», explica. «Es que eso es una donación, lo mires como lo mires» En resumidas cuentas: el dinero había sido entregado como préstamo sobre el papel, pero jamás se había devuelto. «Pues claro, se hizo el préstamo y nunca se devolvió. Es que eso es una donación, lo mires como lo mires», afirma. Con ello, Gutiérrez aprovecha para reflexionar sobre las dificultades que afrontan actualmente muchos jóvenes para acceder a una vivienda. En su opinión, la ayuda económica de los padres se ha convertido en un elemento clave para completar muchas operaciones de compra. «En un momento como el que vivimos, donde la ayuda de padres a hijos es tan importante, sobre todo en lo relacionado con la compra de una vivienda y al ahorro que necesitamos para que nos den una hipoteca, esa donación, si es para la compra de primera vivienda de un
