El Ministerio de Sanidad y el comité de huelga médico han dado hoy un paso para reconducir el conflicto que desde hace meses enfrenta al departamento que dirige Mónica García con los facultativos.
Tras semanas de tensión y desencuentros públicos, han mantenido reunión bilateral que se prolongó durante casi tres horas y que se desarrolló en un «clima de cordialidad», según señalaron a este periódico desde el comité.
A diferencia del encuentro anterior, en el que el Ministerio llevó a la mediación a Carina Escobar, presidenta de la Plataforma de Organizaciones de Pacientes (POP), y que terminó con el abandono de la reunión por parte de los médicos, esta vez Sanidad optó por un formato «cara a cara». Ese gesto ha sido interpretado por el comité de huelga como una rectificación necesaria para retomar el diálogo, después de que los facultativos advirtieran reiteradamente de que no negociarían en presencia de intermediarios no consensuados.
Por parte del Ministerio asistió Miguel Ángel Máñez, recientemente nombrado director general de Ordenación Profesional, acompañado de un equipo técnico reducido. El comité de huelga, integrado por las organizaciones médicas convocantes, también acudió con una representación limitada. Al término del encuentro, ambas partes se emplazaron a celebrar nuevas reuniones «en breve», aunque sin concretar todavía fechas.
La cita de ayer se produce a una semana de la siguiente convocatoria de huelga, que tendrá lugar del 20 al 24 de abril, por lo que el departamento de Mónica García tiene prisa por solucionar el conflicto o al menos estabilizar la relación con el comité.
El conflicto se agravó después de que la ministra decidiera incorporar a los pacientes en la negociación de manera unilateral, un paso en falso que los sindicatos médicos calificaron de «maniobra política» y que terminó por bloquear el diálogo. En ese contexto, Sanidad llegó a admitir públicamente su dificultad para desescalar el conflicto, mientras los médicos mantenían intacto el calendario de paros.
El núcleo del enfrentamiento sigue estando en las profundas diferencias sobre las condiciones laborales que debe recoger el futuro Estatuto Marco, que Sanidad ya ha «pre-pactado» con los sindicatos del Ámbito.
Uno de los principales puntos de fricción es la jornada laboral. Los médicos reclaman una jornada máxima obligatoria de 35 horas semanales, en igualdad con el resto de los profesionales del sistema sanitario, mientras que Sanidad plantea una jornada máxima de 45 horas en cómputo cuatrimestral exclusivamente para médicos y facultativos.
Tampoco hay acercamiento en el modelo de negociación. El comité demanda una mesa específica para el colectivo médico y facultativo, con capacidad negociadora real, mientras que el Ministerio mantiene su apuesta por reforzar el Foro de la Profesión Médica y por la creación de mesas técnicas sin carácter negociador.
Otro punto clave es la clasificación profesional. Los sindicatos reclaman que las profesiones con máxima responsabilidad asistencial, conforme a la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias (LOPS), queden encuadradas en un grupo profesional diferenciado del resto. Sanidad, sin embargo, se remite a la clasificación incluida en el borrador del Estatuto Marco, con referencias genéricas a la formación sanitaria especializada y al nivel de responsabilidad clínica, pero sin concreciones prácticas.
Por último, los médicos exigen que todas las horas realizadas por encima de la jornada ordinaria computen para la jubilación. El Ministerio rechaza esta posibilidad y se ampara en la normativa vigente de la Seguridad Social, que no contempla el cómputo de estas horas extraordinarias y obligatorias.
El Ministerio de Sanidad y el comité de huelga médico han dado hoy un paso para reconducir el conflicto que desde hace meses enfrenta al departamento que dirige Mónica García con los facultativos.. Tras semanas de tensión y desencuentros públicos, han mantenido reunión bilateral que se prolongó durante casi tres horas y que se desarrolló en un «clima de cordialidad», según señalaron a este periódico desde el comité.. A diferencia del encuentro anterior, en el que el Ministerio llevó a la mediación a Carina Escobar, presidenta de la Plataforma de Organizaciones de Pacientes (POP), y que terminó con el abandono de la reunión por parte de los médicos, esta vez Sanidad optó por un formato «cara a cara». Ese gesto ha sido interpretado por el comité de huelga como una rectificación necesaria para retomar el diálogo, después de que los facultativos advirtieran reiteradamente de que no negociarían en presencia de intermediarios no consensuados.. Por parte del Ministerio asistió Miguel Ángel Máñez, recientemente nombrado director general de Ordenación Profesional, acompañado de un equipo técnico reducido. El comité de huelga, integrado por las organizaciones médicas convocantes, también acudió con una representación limitada. Al término del encuentro, ambas partes se emplazaron a celebrar nuevas reuniones «en breve», aunque sin concretar todavía fechas.. La cita de ayer se produce a una semana de la siguiente convocatoria de huelga, que tendrá lugar del 20 al 24 de abril, por lo que el departamento de Mónica García tiene prisa por solucionar el conflicto o al menos estabilizar la relación con el comité.. El conflicto se agravó después de que la ministra decidiera incorporar a los pacientes en la negociación de manera unilateral, un paso en falso que los sindicatos médicos calificaron de «maniobra política» y que terminó por bloquear el diálogo. En ese contexto, Sanidad llegó a admitir públicamente su dificultad para desescalar el conflicto, mientras los médicos mantenían intacto el calendario de paros.. El núcleo del enfrentamiento sigue estando en las profundas diferencias sobre las condiciones laborales que debe recoger el futuro Estatuto Marco, que Sanidad ya ha «pre-pactado» con los sindicatos del Ámbito.. Uno de los principales puntos de fricción es la jornada laboral. Los médicos reclaman una jornada máxima obligatoria de 35 horas semanales, en igualdad con el resto de los profesionales del sistema sanitario, mientras que Sanidad plantea una jornada máxima de 45 horas en cómputo cuatrimestral exclusivamente para médicos y facultativos.. Tampoco hay acercamiento en el modelo de negociación. El comité demanda una mesa específica para el colectivo médico y facultativo, con capacidad negociadora real, mientras que el Ministerio mantiene su apuesta por reforzar el Foro de la Profesión Médica y por la creación de mesas técnicas sin carácter negociador.. Otro punto clave es la clasificación profesional. Los sindicatos reclaman que las profesiones con máxima responsabilidad asistencial, conforme a la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias (LOPS), queden encuadradas en un grupo profesional diferenciado del resto. Sanidad, sin embargo, se remite a la clasificación incluida en el borrador del Estatuto Marco, con referencias genéricas a la formación sanitaria especializada y al nivel de responsabilidad clínica, pero sin concreciones prácticas.. Por último, los médicos exigen que todas las horas realizadas por encima de la jornada ordinaria computen para la jubilación. El Ministerio rechaza esta posibilidad y se ampara en la normativa vigente de la Seguridad Social, que no contempla el cómputo de estas horas extraordinarias y obligatorias.
La reunión bilateral, que duró casi tres horas, se ha celebrado en un «clima de cordialidad» y abre la puerta a nuevos encuentros
El Ministerio de Sanidad y el comité de huelga médico han dado hoy un paso para reconducir el conflicto que desde hace meses enfrenta al departamento que dirige Mónica García con los facultativos.. Tras semanas de tensión y desencuentros públicos, han mantenido reunión bilateral que se prolongó durante casi tres horas y que se desarrolló en un «clima de cordialidad», según señalaron a este periódico desde el comité.. A diferencia del encuentro anterior, en el que el Ministerio llevó a la mediación a Carina Escobar, presidenta de la Plataforma de Organizaciones de Pacientes (POP), y que terminó con el abandono de la reunión por parte de los médicos, esta vez Sanidad optó por un formato «cara a cara». Ese gesto ha sido interpretado por el comité de huelga como una rectificación necesaria para retomar el diálogo, después de que los facultativos advirtieran reiteradamente de que no negociarían en presencia de intermediarios no consensuados.. Por parte del Ministerio asistió Miguel Ángel Máñez, recientemente nombrado director general de Ordenación Profesional, acompañado de un equipo técnico reducido. El comité de huelga, integrado por las organizaciones médicas convocantes, también acudió con una representación limitada. Al término del encuentro, ambas partes se emplazaron a celebrar nuevas reuniones «en breve», aunque sin concretar todavía fechas.. La cita de ayer se produce a una semana de la siguiente convocatoria de huelga, que tendrá lugar del 20 al 24 de abril, por lo que el departamento de Mónica García tiene prisa por solucionar el conflicto o al menos estabilizar la relación con el comité.. El conflicto se agravó después de que la ministra decidiera incorporar a los pacientes en la negociación de manera unilateral, un paso en falso que los sindicatos médicos calificaron de «maniobra política» y que terminó por bloquear el diálogo. En ese contexto, Sanidad llegó a admitir públicamente su dificultad para desescalar el conflicto, mientras los médicos mantenían intacto el calendario de paros.. El núcleo del enfrentamiento sigue estando en las profundas diferencias sobre las condiciones laborales que debe recoger el futuro Estatuto Marco, que Sanidad ya ha «pre-pactado» con los sindicatos del Ámbito.. Uno de los principales puntos de fricción es la jornada laboral. Los médicos reclaman una jornada máxima obligatoria de 35 horas semanales, en igualdad con el resto de los profesionales del sistema sanitario, mientras que Sanidad plantea una jornada máxima de 45 horas en cómputo cuatrimestral exclusivamente para médicos y facultativos.. Tampoco hay acercamiento en el modelo de negociación. El comité demanda una mesa específica para el colectivo médico y facultativo, con capacidad negociadora real, mientras que el Ministerio mantiene su apuesta por reforzar el Foro de la Profesión Médica y por la creación de mesas técnicas sin carácter negociador.. Otro punto clave es la clasificación profesional. Los sindicatos reclaman que las profesiones con máxima responsabilidad asistencial, conforme a la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias (LOPS), queden encuadradas en un grupo profesional diferenciado del resto. Sanidad, sin embargo, se remite a la clasificación incluida en el borrador del Estatuto Marco, con referencias genéricas a la formación sanitaria especializada y al nivel de responsabilidad clínica, pero sin concreciones prácticas.. Por último, los médicos exigen que todas las horas realizadas por encima de la jornada ordinaria computen para la jubilación. El Ministerio rechaza esta posibilidad y se ampara en la normativa vigente de la Seguridad Social, que no contempla el cómputo de estas horas extraordinarias y obligatorias.
