La sombra de los confinamientos energéticos o de un racionamiento blando, no es la de un fantasma sino una realidad que se proyecta desde el Estrecho de Ormuz y que amenaza convertirse en el cuarto shock al suministro global en menos de una década: tras el Covid, la guerra de Ucrania, la crisis de los contenedores y de los aranceles, llega el caos por el conflicto de Irán, latente mientras el actual alto el fuego no se convierta en un cese definitivo de las hostilidades. Dejar de volar por placer, reducir la velocidad en carretera o usar más el transporte público pueden ser medidas obligatorias a tenor de la alarma difundida por la Agencia Internacional de la Energia (AIE), que sugiere una suerte de confinamiento light, puesto que el peligro no es sólo la guerra, sino la crisis alimentaria y energética que se puede desencadenar por el bloqueo de Ormuz, caso de no ser definitivo el alto el fuego. El petróleo es lo que más nos llama la atención, pero los precios de los fertilizantes han subido un 40 por ciento. Y será aún peor, pues las plantas del Golfo se están apagando, la temporada de siembra de primavera está ya aquí y los agricultores podrían no disponer de la urea, el nitrato de amonio o el cloruro de potasio necesarios para abonar los cultivos. Y también falta helio (el 33 por ciento mundial lo produce Qatar, a partir del Gas Natural), que es fundamental para las resonancias magnéticas, los microchips, la fusión nuclear y las tecnologías cuánticas. Sin olvidar los medicamentos, especialmente los genéricos, que utilizan insumos petroquímicos en su fabricación, y tienen que atravesar Ormuz, llegar a los Emiratos y de allí a India o China, que los manufacturan.. Tal es la situación, que diferentes países empezaron a tomar medidas preventivas, en de una vuelta a las andadas. El Reino Unido debería prepararse para el racionamiento de combustible, ha advertido el exjefe de BP a Starmer. Sri Lanka y Tailandia ya han incorporado ese racionamiento. En Vietnam dejarán en tierra numerosos vuelos, desde este mes de abril, debido a la escasez de combustible para aviones, aún real pese al alto el fuego. Pakistán, Vietnam, Bangladesh y Tailandia también han instituido el trabajo remoto para empleados gubernamentales. En Dinamarca lo están sugiriendo, igual que Australia. Bloomberg advierte que la crisis del combustible puede amenazar el suministro mundial de alimentos.. Siendo así, la AIE recomienda: trabajar desde casa siempre que sea posible, reducir los límites de velocidad en autopistas en al menos 10 km/h, fomentar el transporte público, alternar el acceso de los autos a las carreteras de las grandes ciudades en días diferentes y desviar el uso del GLP (gas licuado de petróleo) del transporte, reservando el propano para «necesidades esenciales». También sugiere que va a ser necesario evitar los viajes en avión cuando existan diferentes opciones y cocinar con energía eléctrica moderna en vez de con gas. Y en España la DGT confirma que habrá carriles donde ni tan siquiera podrán circular los vehículos con etiqueta 0, en los que se están instalando las primeras cámaras que multarán si viaja solo una persona. No serán confinamientos totales, pero dificultarán enormemente la movilidad.
La Agencia Internacional de la Energía recomienda teletrabajar, volar lo menos posible, restricciones al coche privado y usar más el transporte publico
La sombra de los confinamientos energéticos o de un racionamiento blando, no es la de un fantasma sino una realidad que se proyecta desde el Estrecho de Ormuz y que amenaza convertirse en el cuarto shock al suministro global en menos de una década: tras el Covid, la guerra de Ucrania, la crisis de los contenedores y de los aranceles, llega el caos por el conflicto de Irán, latente mientras el actual alto el fuego no se convierta en un cese definitivo de las hostilidades. Dejar de volar por placer, reducir la velocidad en carretera o usar más el transporte público pueden ser medidas obligatorias a tenor de la alarma difundida por la Agencia Internacional de la Energia (AIE), que sugiere una suerte de confinamiento light, puesto que el peligro no es sólo la guerra, sino la crisis alimentaria y energética que se puede desencadenar por el bloqueo de Ormuz, caso de no ser definitivo el alto el fuego. El petróleo es lo que más nos llama la atención, pero los precios de los fertilizantes han subido un 40 por ciento. Y será aún peor, pues las plantas del Golfo se están apagando, la temporada de siembra de primavera está ya aquí y los agricultores podrían no disponer de la urea, el nitrato de amonio o el cloruro de potasio necesarios para abonar los cultivos. Y también falta helio (el 33 por ciento mundial lo produce Qatar, a partir del Gas Natural), que es fundamental para las resonancias magnéticas, los microchips, la fusión nuclear y las tecnologías cuánticas. Sin olvidar los medicamentos, especialmente los genéricos, que utilizan insumos petroquímicos en su fabricación, y tienen que atravesar Ormuz, llegar a los Emiratos y de allí a India o China, que los manufacturan.. Tal es la situación, que diferentes países empezaron a tomar medidas preventivas, en de una vuelta a las andadas. El Reino Unido debería prepararse para el racionamiento de combustible, ha advertido el exjefe de BP a Starmer. Sri Lanka y Tailandia ya han incorporado ese racionamiento. En Vietnam dejarán en tierra numerosos vuelos, desde este mes de abril, debido a la escasez de combustible para aviones, aún real pese al alto el fuego. Pakistán, Vietnam, Bangladesh y Tailandia también han instituido el trabajo remoto para empleados gubernamentales. En Dinamarca lo están sugiriendo, igual que Australia. Bloomberg advierte que la crisis del combustible puede amenazar el suministro mundial de alimentos.. Siendo así, la AIE recomienda: trabajar desde casa siempre que sea posible, reducir los límites de velocidad en autopistas en al menos 10 km/h, fomentar el transporte público, alternar el acceso de los autos a las carreteras de las grandes ciudades en días diferentes y desviar el uso del GLP (gas licuado de petróleo) del transporte, reservando el propano para «necesidades esenciales». También sugiere que va a ser necesario evitar los viajes en avión cuando existan diferentes opciones y cocinar con energía eléctrica moderna en vez de con gas. Y en España la DGT confirma que habrá carriles donde ni tan siquiera podrán circular los vehículos con etiqueta 0, en los que se están instalando las primeras cámaras que multarán si viaja solo una persona. No serán confinamientos totales, pero dificultarán enormemente la movilidad.
