Encantada de trabajar justamente hoy, el primer día del mes trabajador, intentando hacerle justicia a este humilde rincón de «parresía». Desde la más absoluta franqueza me fijo en Andalucía, donde arranca oficialmente la campaña electoral que culminará en las elecciones del 17 de mayo.. De la candidata Montero sobra opinar, mis paisanos la conocen perfectamente. De Vox y sus terremotos, de todos ellos, huiría. Visto lo visto, ojalá el candidato popular Juanma Moreno no tenga que necesitarles para formar gobierno. A lo largo de estos años Moreno ha gobernado con muchos más aciertos que errores, siempre templado, sin insultar al adversario. Esas maneras suyas, por desgracia, escasean en nuestra clase política y en sus entornos crispados, extremos. Qué lamentable, por ejemplo, el reciente vídeo de la persecución de Vito Quiles a Begoña Gómez (no confundamos, por favor, esa grabación/creación de Quiles para alimentar su negocio con el oficio del verdadero periodista). Ha hecho bien la mujer del presidente en denunciarle.. ¿Y qué me decís de la actitud tuitera radical del actual ministro de Transportes? Una cosa es la crítica al ideario del adversario político y otra, el estilo Puente, desaforado. Sobre Feijóo ha escrito: «Qué asco da este ser, lo peor que le ha pasado a la política española en casi 50 años de democracia». Sin comentarios. Una no comprende qué sentido tuvo en marzo, hace dos días, el lanzamiento a bombo y platillo de Hodio, esa herramienta tecnológica impulsada por el Gobierno para combatir lo que Puente desprende cada dos por tres. Una plataforma más que pasará al olvido de lo irrelevante.. Y ya que transitamos por el territorio de los ministros de Transportes de Pedro Sánchez, paremos un momento en el juicio del caso mascarillas. Esta semana hemos asistido, en el Tribunal Supremo, al entretenido preludio de la comparecencia del exministro Ábalos.. El primero en desfilar, el comisionista Víctor Aldama, apuntando directo a Pedro Sánchez como «el uno» de una supuesta trama corrupta en la que lo de menos serían las mascarillas. Una red en la que Ábalos, Koldo y él mismo se encargarían, entre otras cosas, de financiar ilegalmente al PSOE.. Hace solo unas horas, un nervioso Koldo García se ha dedicado a exculpar de cualquier delito a su jefe Ábalos y ha confesado que las chistorras sí eran billetes de 500, en contra de la versión del exgerente del PSOE.. ¿Qué habrá de verdad en estos dos testimonios? El comisionista Aldama ha aportado –que sepamos– solo una foto con el presidente del Gobierno, como prueba de su relación personal. Hay motivos para la duda. ¿Pero por qué Pedro Sánchez no ha denunciado a Aldama?, se pregunta el PP. ¿Y dónde se ha escondido estos días el presidente? ¿De qué huye? A ver si el lunes atamos más cabos.
¿Pero por qué Pedro Sánchez no ha denunciado a Aldama?, se pregunta el PP. ¿Y dónde se ha escondido estos días el presidente?
Encantada de trabajar justamente hoy, el primer día del mes trabajador, intentando hacerle justicia a este humilde rincón de «parresía». Desde la más absoluta franqueza me fijo en Andalucía, donde arranca oficialmente la campaña electoral que culminará en las elecciones del 17 de mayo.. De la candidata Montero sobra opinar, mis paisanos la conocen perfectamente. De Vox y sus terremotos, de todos ellos, huiría. Visto lo visto, ojalá el candidato popular Juanma Moreno no tenga que necesitarles para formar gobierno. A lo largo de estos años Moreno ha gobernado con muchos más aciertos que errores, siempre templado, sin insultar al adversario. Esas maneras suyas, por desgracia, escasean en nuestra clase política y en sus entornos crispados, extremos. Qué lamentable, por ejemplo, el reciente vídeo de la persecución de Vito Quiles a Begoña Gómez (no confundamos, por favor, esa grabación/creación de Quiles para alimentar su negocio con el oficio del verdadero periodista). Ha hecho bien la mujer del presidente en denunciarle.. ¿Y qué me decís de la actitud tuitera radical del actual ministro de Transportes? Una cosa es la crítica al ideario del adversario político y otra, el estilo Puente, desaforado. Sobre Feijóo ha escrito: «Qué asco da este ser, lo peor que le ha pasado a la política española en casi 50 años de democracia». Sin comentarios. Una no comprende qué sentido tuvo en marzo, hace dos días, el lanzamiento a bombo y platillo de Hodio, esa herramienta tecnológica impulsada por el Gobierno para combatir lo que Puente desprende cada dos por tres. Una plataforma más que pasará al olvido de lo irrelevante.. Y ya que transitamos por el territorio de los ministros de Transportes de Pedro Sánchez, paremos un momento en el juicio del caso mascarillas. Esta semana hemos asistido, en el Tribunal Supremo, al entretenido preludio de la comparecencia del exministro Ábalos.. El primero en desfilar, el comisionista Víctor Aldama, apuntando directo a Pedro Sánchez como «el uno» de una supuesta trama corrupta en la que lo de menos serían las mascarillas. Una red en la que Ábalos, Koldo y él mismo se encargarían, entre otras cosas, de financiar ilegalmente al PSOE.. Hace solo unas horas, un nervioso Koldo García se ha dedicado a exculpar de cualquier delito a su jefe Ábalos y ha confesado que las chistorras sí eran billetes de 500, en contra de la versión del exgerente del PSOE.. ¿Qué habrá de verdad en estos dos testimonios? El comisionista Aldama ha aportado –que sepamos– solo una foto con el presidente del Gobierno, como prueba de su relación personal. Hay motivos para la duda. ¿Pero por qué Pedro Sánchez no ha denunciado a Aldama?, se pregunta el PP. ¿Y dónde se ha escondido estos días el presidente? ¿De qué huye? A ver si el lunes atamos más cabos.
