El intérprete Jang Dong‑joo, de 31 años, difundió en sus historias de Instagram una grabación en la que aparece cortándose el dedo meñique con un objeto punzante, acompañada de un mensaje en el que asegura que aún debe afrontar pagos por valor de casi medio millón de euros tras haber sido víctima de un hackeo
La polémica secuencia vio la luz el 22 de mayo de 2026, apenas una semana después de que el propio actor anunciara de forma unilateral su retirada de la industria del entretenimiento. En el texto que acompañaba a las imágenes, Jang escribió frases como “me corté el meñique, que no tiene culpa” y explicó que se trataba de un castigo autoinfligido por las “miles de promesas” que no había logrado cumplir, en especial una que le hizo a su padre y que sellaron entrelazando los dedos.. La crudeza de las fotos y del video provocó una oleada de llamadas a los servicios de emergencia por parte de seguidores que temían por su vida, lo que obligó a la policía surcoreana a personarse en su domicilio para verificar su estado.. Una deuda millonaria y un historial de comportamiento errático. El episodio del meñique es el último eslabón de una cadena de acontecimientos que comenzó a principios de 2026, cuando el artista reveló que su teléfono móvil había sido vulnerado por un atacante desconocido.. Según su propio relato, el ciberdelincuente extrajo fotografías íntimas, conversaciones privadas y su lista de contactos para someterlo a un chantaje continuado. Para hacer frente a las exigencias económicas del extorsionador, Jang empezó a pedir dinero prestado a amigos y familiares, y en pocos meses acumuló una deuda total de 4.000 millones de wones (unos 2,3 millones de euros).. Con la ayuda de allegados logró devolver cerca de 3.000 millones de wones, pero todavía le quedan por saldar entre 700 y 800 millones de wones, una cantidad que ronda los 462.000 euros y que él mismo describió como “una losa diaria” que le impedía concentrarse en su trabajo actoral.. En ese contexto de asfixia financiera, el pasado 15 de mayo Jang Dong‑joo publicó un comunicado en Instagram con el que daba por terminada su carrera: “Hoy es mi último día como actor”.. Reacciones, disculpas y un futuro profesional en el aire. Horas después de la difusión del video, la cuenta de Instagram del actor fue suspendida por infringir las normas comunitarias relativas a la exhibición de autolesiones.. Antes del cierre del perfil, el propio Jang colgó un nuevo mensaje en el que pedía perdón a sus seguidores y subrayaba que su gesto no pretendía “amenazar a nadie ni insinuar un acto extremo”, sino que buscaba grabar en su mente la determinación de corregir su vida.. La agencia Management W, con la que el intérprete había firmado un contrato de exclusividad tan solo dos meses antes, emitió un comunicado en el que calificó la decisión unilateral de retirarse de “extremadamente irresponsable” y admitió que la relación de confianza estaba prácticamente rota, por lo que estudia romper el vínculo contractual. Mientras la ola de preocupación sigue viva en las redes, el actor permanece bajo cuidado médico y acompañado por su círculo más cercano.
La polémica secuencia vio la luz el 22 de mayo de 2026, apenas una semana después de que el propio actor anunciara de forma unilateral su retirada de la industria del entretenimiento. En el texto que acompañaba a las imágenes, Jang escribió frases como “me corté el meñique, que no tiene culpa” y explicó que se trataba de un castigo autoinfligido por las “miles de promesas” que no había logrado cumplir, en especial una que le hizo a su padre y que sellaron entrelazando los dedos.. La crudeza de las fotos y del video provocó una oleada de llamadas a los servicios de emergencia por parte de seguidores que temían por su vida, lo que obligó a la policía surcoreana a personarse en su domicilio para verificar su estado.. Una deuda millonaria y un historial de comportamiento errático. El episodio del meñique es el último eslabón de una cadena de acontecimientos que comenzó a principios de 2026, cuando el artista reveló que su teléfono móvil había sido vulnerado por un atacante desconocido.. Según su propio relato, el ciberdelincuente extrajo fotografías íntimas, conversaciones privadas y su lista de contactos para someterlo a un chantaje continuado. Para hacer frente a las exigencias económicas del extorsionador, Jang empezó a pedir dinero prestado a amigos y familiares, y en pocos meses acumuló una deuda total de 4.000 millones de wones (unos 2,3 millones de euros).. Con la ayuda de allegados logró devolver cerca de 3.000 millones de wones, pero todavía le quedan por saldar entre 700 y 800 millones de wones, una cantidad que ronda los 462.000 euros y que él mismo describió como “una losa diaria” que le impedía concentrarse en su trabajo actoral.. En ese contexto de asfixia financiera, el pasado 15 de mayo Jang Dong‑joo publicó un comunicado en Instagram con el que daba por terminada su carrera: “Hoy es mi último día como actor”.. Reacciones, disculpas y un futuro profesional en el aire. Horas después de la difusión del video, la cuenta de Instagram del actor fue suspendida por infringir las normas comunitarias relativas a la exhibición de autolesiones.. Antes del cierre del perfil, el propio Jang colgó un nuevo mensaje en el que pedía perdón a sus seguidores y subrayaba que su gesto no pretendía “amenazar a nadie ni insinuar un acto extremo”, sino que buscaba grabar en su mente la determinación de corregir su vida.. La agencia Management W, con la que el intérprete había firmado un contrato de exclusividad tan solo dos meses antes, emitió un comunicado en el que calificó la decisión unilateral de retirarse de “extremadamente irresponsable” y admitió que la relación de confianza estaba prácticamente rota, por lo que estudia romper el vínculo contractual. Mientras la ola de preocupación sigue viva en las redes, el actor permanece bajo cuidado médico y acompañado por su círculo más cercano.
