El exfutbolista brasileño Zé Roberto ha confesado en una entrevista en Globo Esporte el motivo de su fracaso en el Real Madrid. El antiguo mediocampista admite en el citado medio que su rendimiento en el club español se vio afectado por su obsesión con los videojuegos, especialmente tras adquirir una consola PlayStation cuando tenía poco más de veinte años.. “No estaba preparado sicológica y tácticamente para jugar en uno de los clubes más grandes del mundo. El no conocer el idioma también agravaron mi situación y ahí entre fuerte en los videojuegos”, señaló el exvolante y lateral izquierdo brasileño.. «Perdí todo mi rendimiento y subí de peso». En la misma línea, el exjugador de Bayern Múnich añadió que “era joven, recién casado, y me compré una PlayStation. Recuerdo que jugaba hasta altas horas de la madrugada, comía mal y dormía poco. Así fue como perdí rendimiento y hasta subí de peso”.. El futbolista también ha recordado el clásico juego que más lo tuvo obsesionado en esa época, el cual le hizo madrugar y no estar al 100% en tanto entrenamientos como partidos de los Merengues. Tras su fracaso en el Madrid, regresó a su país en solo meses para jugar en Flamengo (1998).. “Tenía una obsesión por acabar el juego Crash Bandicoot. Cuando me dí cuenta que el fútbol se había vuelto más físico, comencé a invertir más en mí mismo. Comprendí que mi cuerpo era mi herramienta de trabajo, así que empecé a tratarlo como una máquina que necesita mantenimiento diario”, añadió.. “Fue muy difícil asimilar todo eso. El videojuego me perjudicó mucho porque yo era muy joven: 21 años. Mi esposa también era muy joven, de 18 para 19. Uno de mis sueños, además de convertirme en jugador y comprar un coche, era tener una PlayStation. Y la compramos. Recién casado, yo parecía un gallo. Salía con mi esposa todo el día y, por la noche, iba a jugar videojuegos. Perdí todo mi rendimiento, llegaba al club para entrenar con ojeras. Imagina: el tipo sale con su esposa todo el día y, por la noche, pierde el sueño jugando videojuegos”.. Noches sin descanso y hábitos poco saludables. El exinternacional brasileño explicó que el impacto de esa rutina nocturna fue más allá de la falta de descanso. Según su relato, el deseo de terminar un videojuego lo llevó a pasar largas horas frente a la consola, lo que terminó alterando sus hábitos de sueño y alimentación. “Aquella fue la única época en la que perdí mi forma física, porque el juego me generaba mucho estrés. Quería terminarlo y no podía. Entonces me daba hambre en la madrugada. Comía galletas. Comía muchas galletas. Decía: ‘Tráeme una galleta’. Iba a comer una y terminaba la cajita. Luego venía el bocadillo, el refresco… Fui engordando sin darme cuenta. Y estresado por el juego. Eso es algo que hoy también quita la concentración y el foco a muchos deportistas”.. “Cuando me quise dar cuenta, había subido de peso”, reconoce.. Durante su etapa en el Real Madrid disputó 23 partidos oficiales y marcó un solo gol.
El exfutbolista brasileño Zé Roberto ha confesado en una entrevista en Globo Esporte el motivo de su fracaso en el Real Madrid. El antiguo mediocampista admite en el citado medio que su rendimiento en el club español se vio afectado por su obsesión con los videojuegos, especialmente tras adquirir una consola PlayStation cuando tenía poco más de veinte años.. “No estaba preparado sicológica y tácticamente para jugar en uno de los clubes más grandes del mundo. El no conocer el idioma también agravaron mi situación y ahí entre fuerte en los videojuegos”, señaló el exvolante y lateral izquierdo brasileño.. «Perdí todo mi rendimiento y subí de peso». En la misma línea, el exjugador de Bayern Múnich añadió que “era joven, recién casado, y me compré una PlayStation. Recuerdo que jugaba hasta altas horas de la madrugada, comía mal y dormía poco. Así fue como perdí rendimiento y hasta subí de peso”.. El futbolista también ha recordado el clásico juego que más lo tuvo obsesionado en esa época, el cual le hizo madrugar y no estar al 100% en tanto entrenamientos como partidos de los Merengues. Tras su fracaso en el Madrid, regresó a su país en solo meses para jugar en Flamengo (1998).. “Tenía una obsesión por acabar el juego Crash Bandicoot. Cuando me dí cuenta que el fútbol se había vuelto más físico, comencé a invertir más en mí mismo. Comprendí que mi cuerpo era mi herramienta de trabajo, así que empecé a tratarlo como una máquina que necesita mantenimiento diario”, añadió.. “Fue muy difícil asimilar todo eso. El videojuego me perjudicó mucho porque yo era muy joven: 21 años. Mi esposa también era muy joven, de 18 para 19. Uno de mis sueños, además de convertirme en jugador y comprar un coche, era tener una PlayStation. Y la compramos. Recién casado, yo parecía un gallo. Salía con mi esposa todo el día y, por la noche, iba a jugar videojuegos. Perdí todo mi rendimiento, llegaba al club para entrenar con ojeras. Imagina: el tipo sale con su esposa todo el día y, por la noche, pierde el sueño jugando videojuegos”.. Noches sin descanso y hábitos poco saludables. El exinternacional brasileño explicó que el impacto de esa rutina nocturna fue más allá de la falta de descanso. Según su relato, el deseo de terminar un videojuego lo llevó a pasar largas horas frente a la consola, lo que terminó alterando sus hábitos de sueño y alimentación. “Aquella fue la única época en la que perdí mi forma física, porque el juego me generaba mucho estrés. Quería terminarlo y no podía. Entonces me daba hambre en la madrugada. Comía galletas. Comía muchas galletas. Decía: ‘Tráeme una galleta’. Iba a comer una y terminaba la cajita. Luego venía el bocadillo, el refresco… Fui engordando sin darme cuenta. Y estresado por el juego. Eso es algo que hoy también quita la concentración y el foco a muchos deportistas”.. “Cuando me quise dar cuenta, había subido de peso”, reconoce.. Durante su etapa en el Real Madrid disputó 23 partidos oficiales y marcó un solo gol.
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