La propuesta de un ex asesor del Pentágono de empujar a Marruecos a organizar una Marcha Verde en Ceuta y Melilla ha encendido una tormenta mediática en la nación del Magreb, con el fuego amenazando con barrer el estrecho como los vientos abrasadores del Sahara. Michael Rubin, un analista internacional, tiene vínculos con el equipo dentro del Departamento de Defensa de EE.UU. que, de 2002 a 2004, elaboró la narrativa de «armas de destrucción masiva» para justificar la guerra que derrocó el régimen de Saddam Hussein. En un artículo publicado esta semana en la revista Middle East Forum Observer, ahora sostiene que Mohammed VI debe revivir el espíritu de la masiva movilización popular que obligó a la retirada de España del Sáhara Occidental en 1975. «Este experto en Oriente Medio sostiene que la expulsión de los colonialistas españoles del suelo marroquí debe completarse».
La propuesta de un exconsejero del Pentágono para instar a Marruecos a lanzar una Marcha Verde sobre Ceuta y Melilla ha levantado una polvareda en la prensa del país magrebí que amenaza con extenderse como la calima del Sáhara al otro lodo del Estrecho. El analista internacional Michael Rubin ha sido vinculado al equipo que entre 2002 y 2004 ideó en el Departamento de Defensa de EE UU la tesis de la “armas de destrucción masiva” para justificar la guerra que depuso al régimen de Sadam Husein. Ahora defiende en un artículo publicado esta semana en la revista Middle East Forum Observer que Mohamed VI debe recuperar el espíritu de la masiva movilización popular que forzó en 1975 la salida de España del Sáhara Occidental. “[Hay] que finalizar la expulsión de los colonialistas españoles de suelo marroquí”, argumenta este experto en Oriente Próximo.
Rubin admite en el análisis titulado Marruecos debe enviar una nueva Marcha Verde hacia Ceuta y Melilla que ambas ciudades autónomas españolas norteafricanas son “diminutas”, pero advierte de que representan “cabezas de playa ilegítimas” que albergan a unos “170.000 colonos españoles” y suponen un “punto débil” para la seguridad europea ante las oleadas de inmigrantes irregulares que asaltan sus verjas.
“Los marroquíes deben concentrarse y enviar palas excavadoras a las fronteras para irrumpir desarmados en Ceuta y Melilla, e izar la bandera [de Marruecos]”, detalla su propuesta de reedición de la Marcha Verde. “Mientras, las autoridades de Cádiz deben iniciar los preparativos para acoger a los colonos españoles desplazados”, remacha, sin especificar el origen ni la adscripción religiosa de los repatriados.
Medios marroquíes como el digital Barlamane, cercano a los servicios secretos y las agencias de seguridad, o el popular Yabiladi, dirigido a la diáspora emigrada a Europa, se han hecho eco, entre otros, del polémico artículo sobre las plazas de soberanía españolas en el norte de África. El portal informativo Le Deskinvestiga a su vez las razones del llamamiento del analista estadounidense que “exhorta a Marruecos a la reconquista de Ceuta y Melilla”.
Esta última publicacióncalifica a Rubin de “figura de los think tanks proisraelíes de Washington”, y destaca que una primera entrega de su tribuna académica fue publicada el pasado 12 de marzo, un día después de que el Gobierno español decidiera retirar definitivamente a su embajadora en Israel y en pleno rechazo de España a permitir a EE UU el uso de las bases de utilización conjunta de Morón y Rota en operaciones bélicas contra Irán.
En ese primer momento, el texto se limitaba a instar al presidente Donald Trump a declarar a Ceuta y Melilla como “territorios marroquíes ocupados”. La fórmula “presidios ocupados” es habitualmente utilizada en la prensa del país magrebí —e incluso en algún documento oficial reciente— para referirse a ambas ciudades autónomas españolas. El reconocimiento implícito de soberanía mediante la apertura de sendas aduanas comerciales por el Gobierno español —tras el giro dado por el presidente Pedro Sánchez en 2022 en favor de la tesis de Marruecos de autonomía para el Sáhara Occidental— no ha pasado de la declaración de intenciones a la realidad de los hechos.
Las dos ciudades autónomas se quejan de que las trabas impuestas por Marruecos han hecho que las aduanas comerciales, formalmente abiertas en febrero del año pasado, sean inoperantes en la práctica. El Gobierno local de Melilla, con mayoría absoluta del Partido Popular, negó la semana pasada que la aduana comercial esté abierta y que funcione con normalidad.
A comienzos de este mes de marzo, el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas (PP), afirmó en un acto en Madrid que ve “absolutamente descartable” la posibilidad de que Marruecos intente invadir la ciudad autónoma con una nueva Marcha Verde. “No tengo ninguna preocupación y lo digo con toda sinceridad”, enfatizó el mandatario local, informa la agencia Efe.
Vox y el PP han acordado este martes en el Senado, a iniciativa del partido de Santiago Abascal, una proposición no de ley que defiende la soberanía española de Ceuta y Melilla. “Marruecos incrementa su gasto en Defensa y tiene el apoyo constante de EE UU e Israel, gracias a que el Gobierno se alía con el islamismo (…) incluido [el régimen iraní de] los ayatolás”, ha asegurado el parlamentario de Vox Jorge Campos, citado por Efe, al presentar la proposición en la Cámara Alta.
En la segunda entrega del artículo de Rubin, publicada el lunes y que figura actualmente en la web de la revista Middle East Forum Observer, la apelación a una “invasión civil en masa” es explícita, con un llamamiento a una nueva Marcha Verde y al la expulsión de los colonos españoles de suelo marroquí. El portal informativo Le Desk interpreta que tras la retórica anticolonial de Rubin se busca desencadenar “una represalia calibrada” por la retirada definitiva de la embajadora de España en Israel y el “no a la guerra” proclamado por Sánchez.
Rubin arremete contra el jefe del Gobierno español. “Pedro Sánchez debe ser coherente con la retórica anticolonial” que ha expresado ante los conflictos en Oriente Próximo, sostiene el autor del polémico artículo, “y poner fin a la ocupación española en África”. Considera que Ceuta y Melilla se hallan fuera de la jurisdicción de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (Norteamérica, Europa junto con Turquía, y sus islas situadas al norte del trópico de Cáncer). “No habrá una respuesta de la OTAN”, argumenta, si fuerzas marroquíes penetran en las ciudades autónomas para “restaurar el orden” tras una nueva Marcha Verde, y “organizar la salida de los colonos de regreso a España a través del estrecho de Gibraltar”.
Michael Rubin fue becario hace 26 años del Instituto para la Política de Oriente Próximo de Washington, considerado como think-tank de referencia del lobby proisraelí Comité Estados Unidos-Israel de Asuntos Públicos (AIPAC, en sus siglas inglesas). Profesor adjunto posteriormente en la Universidad Hebrea de Jerusalén, trabajó como asesor del Departamento de Estado entre 2002 y 2004 y, al mismo tiempo como consejero político en Bagdad de la Autoridad Provisional de la Coalición, el órgano establecido por EE UU para intentar gobernar en Irak tras el desmantelamiento del régimen de Sadam Husein en 2023.
Le Desk atribuye a Rubin en ese periodo la condición de miembro de la Oficina de Planes Especiales del Pentágono, encargada de suministrar pruebas a la Administración del presidente George W. Bush sobre la existencia de “armas de destrucción masiva” para justificar una internación militar en Irak. El propio Bush reconoció años después que el mayor error de su mandato de ocho años en la Casa Blanca fue hacer caso a los informes de inteligencia que afirmaban que había “armas de destrucción masiva” en Irak que amenazaban al resto del mundo, como quedó desmentido tras la guerra.
Rubin no es conocido por haber abordado a fondo en su trabajo como analista internacional la geopolítica del Magreb. En su polémico artículo sobre Ceuta y Melilla afirma que las islas Canarias, al igual que el archipiélago estadounidense de Hawái, se halla fuera del paraguas de protección militar de la OTAN por situarse por debajo del trópico de Cáncer. Pero las Islas Afortunadas no se localizan en mares remotos ni en aguas lejanas, sino a unos 500 kilómetros al norte del paralelo de Cáncer.
Michael Rubin, un analista internacional vinculado al grupo que promovió el reclamo de «armas de destrucción masiva» para justificar la guerra de Irak, sostiene que las excavadoras se están moviendo hacia las vallas fronterizas.
