La adolescencia siempre se ha tratado como la etapa más conflictiva entre padres e hijos, pudiendo ser a veces un desafío. Ya sean discusiones por temas de horarios de volver a casa, por las tareas del hogar o la cantidad de horas con el teléfono, se convierten en el día a día de muchas de las familias del país.
Entre las respuestas más comunes que presenciamos de los hijos a los padres, encontramos el famoso «ya voy», que puede englobar una franja que va desde ahora mismo hasta pasado mañana. De primeras, uno pensaría que son 2 palabras con poco significado.
Pero el psicoterapeuta Antonio Ríos explica que esconden más de lo que parece en su libro «La travesía de la adolescencia», con el que busca ayudar a los padres en esta etapa tan compleja pero a su vez, tan bonita.
«La afirmación del yo» explicada por Antonio
Cuando un niño comienza la etapa de la adolescencia, también está empezando «la afirmación del yo», explica Antonio. Según afirma, se trata de una actitud en la que los jóvenes comienzan a tener mayores libertades, pero siempre con una barrera final: sus padres.
Es en ese momento en el que consideran a sus padres un rival a batir más que una figura familiar, y no son pocos los padres que han llegado a plantearse en esta fase si sus hijos todavía les querían. Antonio aclara que no se trata de eso, que simplemente es una etapa.
No obstante, lo que sí afirma que la crianza ha cambiado mucho en los últimos años, ya que antes había tanta autoridad que no sucedía. «En conferencias me preguntan al respecto y yo siempre digo que necesitamos lo mismo para educar que antes: autoridad y amor».
¿Qué significa realmente el «ya voy»?
Es en esa fase de la «afirmación del yo» en la que entra en juego el mítico «ya voy» como respuesta a las órdenes. El psicoterapeuta aconseja a los padres que eviten en la medida de lo posible las órdenes directas y busquen la negociación.
Pone de ejemplo una situación cotidiana en la que unos padres mandan a su hijo a poner el lavavajillas. El hijo en plena búsqueda de una mayor independencia, probablemente responda con un ya voy que, según la interpretación de Antonio, se esconde en realidad un significado de «lo haré cuando me dé la gana».
El período de la adolescencia suele considerarse como la época más conflictiva en la relación entre padres e hijos, y puede resultar ser una prueba ocasional. Desde las conversaciones sobre el toque de queda, las tareas familiares o el uso del teléfono, muchas familias en la nación han adoptado esto como una práctica regular. Una de las reacciones predominantes que observamos de los niños a los padres es el conocido «Me voy», que puede cubrir un rango desde el momento presente hasta el día siguiente. En una observación inicial, se podría suponer que estos términos tienen un significado mínimo. Sin embargo, según el psicoterapeuta Antonio Ríos en su publicación «El viaje de la adolescencia», tienen un significado más profundo. El objetivo del libro es ayudar a los padres a navegar por la compleja pero cautivadora etapa de la adolescencia. Antonio desarrolla el concepto de «autoafirmación». Antonio explica que durante la adolescencia el niño comienza el proceso de «autoafirmación». Él describe una mentalidad en la que los adolescentes obtienen más libertades, pero enfrentan un último obstáculo: sus padres. Es cuando perciben a sus padres como oponentes a superar, en lugar de miembros de la familia. Es notable que algunos padres empiecen a dudar del afecto de sus hijos durante este período. Antonio explica que no se trata de ese aspecto específico, que es simplemente una fase. Sin embargo, señala que la crianza ha sufrido cambios significativos en los últimos tiempos, ya que antes faltaba un nivel considerable de autoridad. «En las reuniones, la gente pregunta por ello, y mi respuesta es que para aprender, necesitamos los mismos elementos que antes: autoridad y afecto. ¿Qué significa realmente ‘Estoy llegando’?» Durante la etapa de autoafirmación, la respuesta mítica «Vengo» es provocada por órdenes.
El experto subraya que la «autoafirmación» y el entorno actual en que se crían los jóvenes influyen significativamente en su carácter.
El período de la adolescencia suele considerarse como la época más conflictiva en la relación entre padres e hijos, y puede resultar ser una prueba ocasional. Desde las conversaciones sobre el toque de queda, las tareas familiares o el uso del teléfono, muchas familias en la nación han adoptado esto como una práctica regular. Una de las reacciones predominantes que observamos de los niños a los padres es el conocido «Me voy», que puede cubrir un rango desde el momento presente hasta el día siguiente. En una observación inicial, se podría suponer que estos términos tienen un significado mínimo. Sin embargo, según el psicoterapeuta Antonio Ríos en su publicación «El viaje de la adolescencia», tienen un significado más profundo. El objetivo del libro es ayudar a los padres a navegar por la compleja pero cautivadora etapa de la adolescencia. Antonio desarrolla el concepto de «autoafirmación». Antonio explica que durante la adolescencia el niño comienza el proceso de «autoafirmación». Él describe una mentalidad en la que los adolescentes obtienen más libertades, pero enfrentan un último obstáculo: sus padres. Es cuando perciben a sus padres como oponentes a superar, en lugar de miembros de la familia. Es notable que algunos padres empiecen a dudar del afecto de sus hijos durante este período. Antonio explica que no se trata de ese aspecto específico, que es simplemente una fase. Sin embargo, señala que la crianza ha sufrido cambios significativos en los últimos tiempos, ya que antes faltaba un nivel considerable de autoridad. «En las reuniones, la gente pregunta por ello, y mi respuesta es que para aprender, necesitamos los mismos elementos que antes: autoridad y afecto. ¿Qué significa realmente ‘Estoy llegando’?» Durante la etapa de autoafirmación, la respuesta mítica «Vengo» es provocada por órdenes.
