La cantante murciana se despidió del concurso tras negarse a desnudarse en una prueba de cartas decisiva para conseguir los ingredientes con los que debía replicar las complejas creaciones de la firma Maison Brûlée
La cuarta entrega de «MasterChef Celebrity Legends» en La 1 de RTVE desplegó una compleja dinámica donde las alianzas, las traiciones deliberadas y la picaresca condicionaron el resultado de los fogones. La velada arrancó en plató bajo la influencia del juego de rol de los Lobos, conducido por el actor Manu Baqueiro. En esta dinámica, los concursantes debían desenmascarar a los infiltrados encargados de sabotear las elaboraciones. Bajo el condicionante técnico impuesto por el chef invitado Jordi Roca, consistente en elaborar propuestas dulces o saladas con la polenta como elemento base, el jurado compuesto por Pepe Rodríguez, Jordi Cruz y Marta Sanahuja puso de nuevo en circulación el cotizado pin de la inmunidad “infiel”. Tras las expulsiones del cocinado de acusados como Edu Soto y Santiago Segura al confirmarse su rol de saboteadores, la prueba encumbró a Mala Rodríguez y María Escoté. Esta última se hizo con la codiciada ventaja gracias a una pavlova con crema de chocolate, frambuesa y praliné de avellana que cautivó a los jueces.. El despliegue exterior trasladó a la caravana del programa hasta Santander, concretamente al entorno del Centro Botín, para dar servicio a 70 comensales con un menú cántabro diseñado por el chef Nacho Solana, poseedor de dos estrellas Michelin. La designación de capitanes enfrentó al equipo rojo de David Bustamante —formado por Santiago Segura, Ruth Lorenzo, Juan Betancourt, Paz Vega y Mala Rodríguez— contra el conjunto azul capitaneado por María Escoté, integrado por Marina Rivers, Florentino Fernández, Anabel Alonso, Bibiana Fernández y Edu Soto. Con el juego de los saboteadores todavía activo, la descoordinación derivó en un cruce de acusaciones donde Bustamante señaló erróneamente a la Mala, ganándose el delantal negro. Paralelamente, Juan Betancourt destapó la estrategia de Paz Vega y María Escoté identificó a Marina Rivers, enviando a ambas al foso de eliminación. La victoria del cuadro azul permitió a Escoté destinar los 4.000 euros del premio solidario a la Fundación del Hospital Niño Jesús de Madrid.. El tramo decisivo de la noche devolvió a las cocinas a los seis delantales negros: Marina Rivers, Paz Vega, David Bustamante, Santiago Segura, Mala Rodríguez y Ruth Lorenzo. Acompañados por la actriz Victoria Abril, los aspirantes recibieron la visita del chef pastelero Edwin Garpa, creador de la firma Maison Brûlée, para encarar la reproducción de sus elaboraciones de repostería de alta escuela. No obstante, el acceso a la totalidad de los ingredientes y los utillajes necesarios quedó supeditado a una partida de “strip poker” con Santiago Segura. Mientras concursantes como Paz Vega, Bustamante o el propio Segura accedieron a desprenderse de sus prendas para completar sus despensas, Ruth Lorenzo rechazó de forma explícita participar en la dinámica debido a su timidez, viéndose obligada a sustituir insumos básicos para su receta.. Durante el desarrollo de la prueba de eliminación, las carencias derivadas de las sustituciones condicionaron el desempeño de la cantante murciana, quien mantuvo la calma en contraste con el nerviosismo de Paz Vega o el descontrol de Mala Rodríguez. Llegado el turno de las valoraciones, la propuesta de Marina Rivers cosechó encendidos elogios por parte del jurado, al igual que la réplica presentada por Paz Vega. En el lado opuesto, los fallos de grosor en la masa de Bustamante, la falta de sabor en la elaboración de la Mala y los defectos en la textura por exceso de harina en el plato de Ruth Lorenzo decantaron la balanza.. Finalmente, el veredicto del jurado dictaminó la salida de Ruth Lorenzo de las cocinas del programa. En su despedida, marcada por la serenidad y la complicidad con la actriz Victoria Abril y sus compañeros, la artista manifestó su orgullo por el trabajo realizado y la evolución personal mostrada en esta etapa del concurso, poniendo punto final a un programa que dejó además momentos distendidos, como la resolución en directo de un antiguo bloqueo en redes sociales entre Santiago Segura y Marina Rivers.
La cuarta entrega de «MasterChef Celebrity Legends» en La 1 de RTVE desplegó una compleja dinámica donde las alianzas, las traiciones deliberadas y la picaresca condicionaron el resultado de los fogones. La velada arrancó en plató bajo la influencia del juego de rol de los Lobos, conducido por el actor Manu Baqueiro. En esta dinámica, los concursantes debían desenmascarar a los infiltrados encargados de sabotear las elaboraciones. Bajo el condicionante técnico impuesto por el chef invitado Jordi Roca, consistente en elaborar propuestas dulces o saladas con la polenta como elemento base, el jurado compuesto por Pepe Rodríguez, Jordi Cruz y Marta Sanahuja puso de nuevo en circulación el cotizado pin de la inmunidad “infiel”. Tras las expulsiones del cocinado de acusados como Edu Soto y Santiago Segura al confirmarse su rol de saboteadores, la prueba encumbró a Mala Rodríguez y María Escoté. Esta última se hizo con la codiciada ventaja gracias a una pavlova con crema de chocolate, frambuesa y praliné de avellana que cautivó a los jueces.. El despliegue exterior trasladó a la caravana del programa hasta Santander, concretamente al entorno del Centro Botín, para dar servicio a 70 comensales con un menú cántabro diseñado por el chef Nacho Solana, poseedor de dos estrellas Michelin. La designación de capitanes enfrentó al equipo rojo de David Bustamante —formado por Santiago Segura, Ruth Lorenzo, Juan Betancourt, Paz Vega y Mala Rodríguez— contra el conjunto azul capitaneado por María Escoté, integrado por Marina Rivers, Florentino Fernández, Anabel Alonso, Bibiana Fernández y Edu Soto. Con el juego de los saboteadores todavía activo, la descoordinación derivó en un cruce de acusaciones donde Bustamante señaló erróneamente a la Mala, ganándose el delantal negro. Paralelamente, Juan Betancourt destapó la estrategia de Paz Vega y María Escoté identificó a Marina Rivers, enviando a ambas al foso de eliminación. La victoria del cuadro azul permitió a Escoté destinar los 4.000 euros del premio solidario a la Fundación del Hospital Niño Jesús de Madrid.. El tramo decisivo de la noche devolvió a las cocinas a los seis delantales negros: Marina Rivers, Paz Vega, David Bustamante, Santiago Segura, Mala Rodríguez y Ruth Lorenzo. Acompañados por la actriz Victoria Abril, los aspirantes recibieron la visita del chef pastelero Edwin Garpa, creador de la firma Maison Brûlée, para encarar la reproducción de sus elaboraciones de repostería de alta escuela. No obstante, el acceso a la totalidad de los ingredientes y los utillajes necesarios quedó supeditado a una partida de “strip poker” con Santiago Segura. Mientras concursantes como Paz Vega, Bustamante o el propio Segura accedieron a desprenderse de sus prendas para completar sus despensas, Ruth Lorenzo rechazó de forma explícita participar en la dinámica debido a su timidez, viéndose obligada a sustituir insumos básicos para su receta.. Durante el desarrollo de la prueba de eliminación, las carencias derivadas de las sustituciones condicionaron el desempeño de la cantante murciana, quien mantuvo la calma en contraste con el nerviosismo de Paz Vega o el descontrol de Mala Rodríguez. Llegado el turno de las valoraciones, la propuesta de Marina Rivers cosechó encendidos elogios por parte del jurado, al igual que la réplica presentada por Paz Vega. En el lado opuesto, los fallos de grosor en la masa de Bustamante, la falta de sabor en la elaboración de la Mala y los defectos en la textura por exceso de harina en el plato de Ruth Lorenzo decantaron la balanza.. Finalmente, el veredicto del jurado dictaminó la salida de Ruth Lorenzo de las cocinas del programa. En su despedida, marcada por la serenidad y la complicidad con la actriz Victoria Abril y sus compañeros, la artista manifestó su orgullo por el trabajo realizado y la evolución personal mostrada en esta etapa del concurso, poniendo punto final a un programa que dejó además momentos distendidos, como la resolución en directo de un antiguo bloqueo en redes sociales entre Santiago Segura y Marina Rivers.
