Es uno de los principales baluartes defensivos de este Paris Saint-Germain. La pareja que forma Marquinhos con Willian Pacho es una de las mejores de Europa y, desde que llegara a la capital francesa hace dos años, el ecuatoriano suma tantas temporadas como títulos de Champions League. Nacido en 2001 en una de las provincias más golpeadas por la violencia de todo Ecuador, Pacho cogió por primera vez un balón en las calles de tierra de su barrio rodeado de casas con techos de latón. Inició su carrera en el equipo de su pueblo: el Huracán de Quinindé y desde pequeño ya despuntaba. A los catorce años, su entrenador lo sacó de sus clases del colegio para hacer una prueba de ingreso al Liga de Quito, pero los capitalinos lo rechazaron. Tras un desilusionante regreso a su localidad natal, su entrenador no desistió y le pidió a su profesor que pudiera ausentarse durante tres días más para hacer otra prueba de Independiente del Valle. Destacó en uno de los partido amistosos organizados y los de la ciudad de Sangolquí no dudaron en ficharlo.. Allí coincidió con otras estrellas del fútbol del país con las que hoy comparte selección, como Piero Hincapié o Moisés Caicedo. Tras pasar varios años en las inferiores, el 2 de noviembre de 2019 marcaría la vida de Pacho. El mismo día que debutó como futbolista profesional fallecía Glenda, su madre, víctima de un cáncer de mama. «La verdad, no lo sabía. Me enteré cuando terminó el partido Mis hermanas no quisieron decirme nada para que jugara. Fue un día inesperado con una mezcla de sensaciones», declaró en una entrevista. Glenda murió con 51 años, explicación del motivo del uso del extraño dorsal que luce siempre en su camiseta. «Llevar ese número es una forma de rendirle homenaje. Me da fuerza en cada partido y la siento cerca de mí», explicó.. En 2021 se asentó en el primer equipo y participó en la conquista del primer campeonato de la historia del club ecuatoriano, comenzando así su meteórico ascenso en el mundo del fútbol. En enero de 2022, con 20 años, fue contratado por el Amberes por algo más de 5 millones. En Bélgica vivió sus meses más duros. Poco acostumbrado al frío y sin jugar —por una operación en sus dos hombros— aprovechó la llegada al banquillo de Mark van Bommel y aprendió jugando al lado de Toby Alderweireld. Pacho contó que se comunicaba con él mediante gestos debido a la barrera lingüística, pero aun así aseguraba «estar aprendiendo mucho» del veterano central.. El resultado deportivo fue espectacular. El Amberes conquistó en 2022-23 Liga y Copa de Bélgica, con Pacho convertido ya en un futbolista importante. En uno de sus primeros partidos se fracturó la muñeca izquierda. Tuvieron que ponerle yeso y una venda para jugar los partidos venideros. Entonces, fue convocado con la selección ecuatoriana y tuvo que jugar con una venda puesta, anotó su primer gol con la selección y, desde entonces, lo ha vuelto una superstición y siempre juega con una. Después año y medio en Amberes, fichó por el Eintracht de Frankfurt y se hizo inmediatamente con el puesto de titular. Con tan solo 44 encuentros en su primera y única temporada en Alemania, apareció el interés del PSG. «Quiero verte para presentarte el proyecto del club», le comunicó Luis Campos, el director deportivo, al jugador cuando estaba en sus vacaciones. La respuesta fue clara: «Señor, ¿me está diciendo que el PSG quiere ficharme? ¡Mañana mismo estoy en Europa!», reveló Campos en una entrevista. El París lo fichó por 40 millones de euros.. Cuando llegó a la capital del Sena en el verano de 2024, su fichaje pasó prácticamente desapercibido. El público apenas conocía su nombre y él tampoco hizo nada estridente por darse a conocer en un primer momento. Sin embargo, partido tras partido, el ecuatoriano empezó a dejar huella. «Juega con mucha limpieza, gana sus duelos sin cometer faltas y no recibe amonestaciones. Es un defensa de talla mundial y, para nosotros, es un jugador vital», dijo de él Luis Enrique. Dos años después, Pacho ha conquistado dos Champions League vistiendo el dorsal 51. Su madre fue la primera persona de la que se acordó tras lograrlo. «Va por ella, esté donde esté. Sé que está feliz por lo que estoy haciendo». También se ha acordado de Byron Cedeño —el entrenador que le sacaba de las clases en Ecuador para hacer pruebas con equipos— para darle las gracias. Lo hizo cuando fue convocado con la selección para el mundial de Qatar en 2022 y volvió a repetirlo para este último en 2026.. Así es Willian Pacho, una persona agradecida con quienes le ayudaron a construir una carrera que, a pesar de haber estado llena de obstáculos, ha labrado de forma meteórica. En apenas cinco años hizo campeón de Ecuador a Estudiantes del Valle, quedó campeón de Bélgica con el Amberes, deslumbró a la Bundesliga y ha levantado dos veces «La Orejona» en sus dos temporadas en el Paris Saint-Germain. Este miércoles busca seguir ampliando su palmarés: defienden el título de la Supercopa de Europa ante el Aston Villa.
Un entrenador lo sacaba de clase para llevarlo a pruebas de fútbol y, tras ser rechazado por Liga de Quito, inició una carrera meteórica que lo ha llevado hasta el PSG doble campeón de Europa.
Es uno de los principales baluartes defensivos de este Paris Saint-Germain. La pareja que forma Marquinhos con Willian Pacho es una de las mejores de Europa y, desde que llegara a la capital francesa hace dos años, el ecuatoriano suma tantas temporadas como títulos de Champions League. Nacido en 2001 en una de las provincias más golpeadas por la violencia de todo Ecuador, Pacho cogió por primera vez un balón en las calles de tierra de su barrio rodeado de casas con techos de latón. Inició su carrera en el equipo de su pueblo: el Huracán de Quinindé y desde pequeño ya despuntaba. A los catorce años, su entrenador lo sacó de sus clases del colegio para hacer una prueba de ingreso al Liga de Quito, pero los capitalinos lo rechazaron. Tras un desilusionante regreso a su localidad natal, su entrenador no desistió y le pidió a su profesor que pudiera ausentarse durante tres días más para hacer otra prueba de Independiente del Valle. Destacó en uno de los partido amistosos organizados y los de la ciudad de Sangolquí no dudaron en ficharlo.. Allí coincidió con otras estrellas del fútbol del país con las que hoy comparte selección, como Piero Hincapié o Moisés Caicedo. Tras pasar varios años en las inferiores, el 2 de noviembre de 2019 marcaría la vida de Pacho. El mismo día que debutó como futbolista profesional fallecía Glenda, su madre, víctima de un cáncer de mama. «La verdad, no lo sabía. Me enteré cuando terminó el partido Mis hermanas no quisieron decirme nada para que jugara. Fue un día inesperado con una mezcla de sensaciones», declaró en una entrevista. Glenda murió con 51 años, explicación del motivo del uso del extraño dorsal que luce siempre en su camiseta. «Llevar ese número es una forma de rendirle homenaje. Me da fuerza en cada partido y la siento cerca de mí», explicó.. En 2021 se asentó en el primer equipo y participó en la conquista del primer campeonato de la historia del club ecuatoriano, comenzando así su meteórico ascenso en el mundo del fútbol. En enero de 2022, con 20 años, fue contratado por el Amberes por algo más de 5 millones. En Bélgica vivió sus meses más duros. Poco acostumbrado al frío y sin jugar —por una operación en sus dos hombros— aprovechó la llegada al banquillo de Mark van Bommel y aprendió jugando al lado de Toby Alderweireld. Pacho contó que se comunicaba con él mediante gestos debido a la barrera lingüística, pero aun así aseguraba «estar aprendiendo mucho» del veterano central.. El resultado deportivo fue espectacular. El Amberes conquistó en 2022-23 Liga y Copa de Bélgica, con Pacho convertido ya en un futbolista importante. En uno de sus primeros partidos se fracturó la muñeca izquierda. Tuvieron que ponerle yeso y una venda para jugar los partidos venideros. Entonces, fue convocado con la selección ecuatoriana y tuvo que jugar con una venda puesta, anotó su primer gol con la selección y, desde entonces, lo ha vuelto una superstición y siempre juega con una. Después año y medio en Amberes, fichó por el Eintracht de Frankfurt y se hizo inmediatamente con el puesto de titular. Con tan solo 44 encuentros en su primera y única temporada en Alemania, apareció el interés del PSG. «Quiero verte para presentarte el proyecto del club», le comunicó Luis Campos, el director deportivo, al jugador cuando estaba en sus vacaciones. La respuesta fue clara: «Señor, ¿me está diciendo que el PSG quiere ficharme? ¡Mañana mismo estoy en Europa!», reveló Campos en una entrevista. El París lo fichó por 40 millones de euros.. Cuando llegó a la capital del Sena en el verano de 2024, su fichaje pasó prácticamente desapercibido. El público apenas conocía su nombre y él tampoco hizo nada estridente por darse a conocer en un primer momento. Sin embargo, partido tras partido, el ecuatoriano empezó a dejar huella. «Juega con mucha limpieza, gana sus duelos sin cometer faltas y no recibe amonestaciones. Es un defensa de talla mundial y, para nosotros, es un jugador vital», dijo de él Luis Enrique. Dos años después, Pacho ha conquistado dos Champions League vistiendo el dorsal 51. Su madre fue la primera persona de la que se acordó tras lograrlo. «Va por ella, esté donde esté. Sé que está feliz por lo que estoy haciendo». También se ha acordado de Byron Cedeño —el entrenador que le sacaba de las clases en Ecuador para hacer pruebas con equipos— para darle las gracias. Lo hizo cuando fue convocado con la selección para el mundial de Qatar en 2022 y volvió a repetirlo para este último en 2026.. Así es Willian Pacho, una persona agradecida con quienes le ayudaron a construir una carrera que, a pesar de haber estado llena de obstáculos, ha labrado de forma meteórica. En apenas cinco años hizo campeón de Ecuador a Estudiantes del Valle, quedó campeón de Bélgica con el Amberes, deslumbró a la Bundesliga y ha levantado dos veces «La Orejona» en sus dos temporadas en el Paris Saint-Germain. Este miércoles busca seguir ampliando su palmarés: defienden el título de la Supercopa de Europa ante el Aston Villa.
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