Padre e hijo interpretan el mismo papel en la segunda entrega de la serie «Monarch: el legado de los monstruos», de Apple TV
Apple TV ha puesto desde el principio la mirada en grandes actores renovando los géneros televisivos. Uno de sus logros más recientes es la expansión del llamado «monsterverse», con su serie «Monarch: el legado de los monstruos», que lleva la acción a su máxima expresión sin perder de vista la humanidad de los personajes. En ella, Kurt Russell (Springfield, 1951) y Wyatt Russell (Los Ángeles, 1986), padre e hijo, respectivamente, interpretan el papel de Lee Shaw en 1957 y en la actualidad.. La serie siempre ha destacado más por las relaciones humanas que por el espectáculo de los monstruos. En esta temporada hay un encuentro intergeneracional en torno al perdón. Hábleme de este drama.. Kurt: Hubo una gran película —ahora no recuerdo el título— en la que un personaje decía algo así como: «Puedo perdonar, pero no olvido nada». Creo que eso se aplica mucho a la segunda temporada. Sí hay perdón, pero no hay olvido. De hecho, hay muchos recuerdos. En la primera se insinuaban las relaciones entre estos personajes que se enfrentan a una tarea casi imposible: tratar de entender cómo sobrevivirá el mundo ante lo que está saliendo de la tierra. Creo que esas relaciones hacen la historia más cercana. Y me gustó lo que hicimos en la segunda temporada al responder algunas de las preguntas de la primera, aunque esas respuestas abren todavía más interrogantes. La serie es más grande; más épica en escala. Los monstruos son más peligrosos y están más presentes. Creo que será una temporada muy divertida, interesante y también muy emocional de ver.. Interpretan al mismo personaje en diferentes décadas. Debe sentirse como una especie de «máquina del tiempo familiar». ¿Cuál ha sido el momento más surrealista que han vivido en el rodaje?. Wyatt: El momento más surrealista… creo que fue en un episodio donde trabajamos juntos, aunque sin coincidir realmente —no quiero revelar nada—. Estábamos en el set, pero no exactamente en el mismo espacio. Fue genial estar en la misma caravana, observándolo, mientras hablábamos a través de un sistema de comunicación interna. Cada uno conocía al personaje tan bien como el otro. Y tú, entre los directores y los showrunners, eres realmente dueño de tu personaje después de 18 o 19 episodios; pasas muchas horas con ese personaje. Pero, en general, uno nunca puede «hablar consigo mismo», salvo que seas un narcisista psicótico (ríe). Así que fue muy divertido poder conversar con él, intercambiar perspectivas sobre lo que ocurría en la escena. Era como ser dirigido por otra versión de ti mismo. No es que el director no estuviera ahí, pero, dentro de lo posible, teníamos un control sobre la interpretación que nadie más podría tener. Básicamente, era como hablar contigo mismo. Fue una experiencia genial. Muy divertida.. Kurt: (entre risas) Creo que tardé quince minutos en responder, así que él ya equilibró el tiempo. Vamos a revisar la grabación después.. Ya que ambos interpretan al mismo personaje en pasado y futuro: si pudieran, ¿qué le dirían a su yo del pasado?. Kurt: Creo que es una muy buena pregunta, de hecho, el episodio siete siempre me pareció interesante por ese enfoque de «si hubiera sabido entonces lo que sé ahora». Me encantó cómo se desarrolló y las consecuencias que tuvo, especialmente para el personaje de Keiko, porque más tarde, ella pregunta sobre eso y él cuenta exactamente lo que pasó.. Wyatt: Si pudiera volver atrás, le diría a mi yo más joven: «Mantén la cabeza baja, sigue trabajando y no te estreses tanto por el resultado. Pero tampoco trabajes menos duro. Solo sigue adelante y carga». Eso le diría.. Wyatt, usted interpreta a un personaje que también interpreta a su padre, Kurt Russell. ¿Cómo preparó ese trabajo?. Wyatt: Creo que ambos interpretamos al personaje, punto. Eso es lo que nos hace buenos en nuestro trabajo. Mi padre nunca ha sido el tipo de actor que se queda en un solo registro, y siempre lo he admirado por eso. Hay actores que lo hacen muy bien, pero él ha creado personajes completamente distintos, siempre muy comprometido con cada papel. Yo tiendo a seguir ese mismo enfoque: comprometerme con el personaje que tengo enfrente. Así que cuando llegó el momento de trabajar juntos, fue natural decir: «Vamos a interpretar al personaje y hacerlo lo mejor posible».. Kurt:Nos aproximamos igual al papel: entendiendo quién es la persona, y buscando que ambas versiones —la joven y la mayor— tuvieran coherencia. Eso le daba autenticidad: ver al personaje de joven y luego de mayor, pero siendo la misma persona.. Wyatt, ¿se atrevería a interpretar a su padre, Kurt Russell, en un reboot de alguna de sus películas?. He visto todas, sí (ríe). Solo hay una que me interesaría hacer, y no como un «reboot», sino como una «reimaginación»: «Used Cars» («Frenos rotos, coches locos»). Es una película de Robert Zemeckis, su segunda cinta después de «I Wanna Hold Your Hand». Esa película mostraba el humor de mi padre de una forma que nunca más ha repetido. Es como una cápsula del tiempo de esa época, con un toque americano muy ochentero. Me parece atemporal, aunque anclada en su contexto, en lugares como Phoenix o El Paso. Amo «Used Cars», y sería la única película que consideraría reinterpretar.
Apple TV ha puesto desde el principio la mirada en grandes actores renovando los géneros televisivos. Uno de sus logros más recientes es la expansión del llamado «monsterverse», con su serie «Monarch: el legado de los monstruos», que lleva la acción a su máxima expresión sin perder de vista la humanidad de los personajes. En ella, Kurt Russell (Springfield, 1951) y Wyatt Russell (Los Ángeles, 1986), padre e hijo, respectivamente, interpretan el papel de Lee Shaw en 1957 y en la actualidad.. La serie siempre ha destacado más por las relaciones humanas que por el espectáculo de los monstruos. En esta temporada hay un encuentro intergeneracional en torno al perdón. Hábleme de este drama.. Kurt: Hubo una gran película —ahora no recuerdo el título— en la que un personaje decía algo así como: «Puedo perdonar, pero no olvido nada». Creo que eso se aplica mucho a la segunda temporada. Sí hay perdón, pero no hay olvido. De hecho, hay muchos recuerdos. En la primera se insinuaban las relaciones entre estos personajes que se enfrentan a una tarea casi imposible: tratar de entender cómo sobrevivirá el mundo ante lo que está saliendo de la tierra. Creo que esas relaciones hacen la historia más cercana. Y me gustó lo que hicimos en la segunda temporada al responder algunas de las preguntas de la primera, aunque esas respuestas abren todavía más interrogantes. La serie es más grande; más épica en escala. Los monstruos son más peligrosos y están más presentes. Creo que será una temporada muy divertida, interesante y también muy emocional de ver.. Interpretan al mismo personaje en diferentes décadas. Debe sentirse como una especie de «máquina del tiempo familiar». ¿Cuál ha sido el momento más surrealista que han vivido en el rodaje?. Wyatt: El momento más surrealista… creo que fue en un episodio donde trabajamos juntos, aunque sin coincidir realmente —no quiero revelar nada—. Estábamos en el set, pero no exactamente en el mismo espacio. Fue genial estar en la misma caravana, observándolo, mientras hablábamos a través de un sistema de comunicación interna. Cada uno conocía al personaje tan bien como el otro. Y tú, entre los directores y los showrunners, eres realmente dueño de tu personaje después de 18 o 19 episodios; pasas muchas horas con ese personaje. Pero, en general, uno nunca puede «hablar consigo mismo», salvo que seas un narcisista psicótico (ríe). Así que fue muy divertido poder conversar con él, intercambiar perspectivas sobre lo que ocurría en la escena. Era como ser dirigido por otra versión de ti mismo. No es que el director no estuviera ahí, pero, dentro de lo posible, teníamos un control sobre la interpretación que nadie más podría tener. Básicamente, era como hablar contigo mismo. Fue una experiencia genial. Muy divertida.. Kurt: (entre risas) Creo que tardé quince minutos en responder, así que él ya equilibró el tiempo. Vamos a revisar la grabación después.. Ya que ambos interpretan al mismo personaje en pasado y futuro: si pudieran, ¿qué le dirían a su yo del pasado?. Kurt: Creo que es una muy buena pregunta, de hecho, el episodio siete siempre me pareció interesante por ese enfoque de «si hubiera sabido entonces lo que sé ahora». Me encantó cómo se desarrolló y las consecuencias que tuvo, especialmente para el personaje de Keiko, porque más tarde, ella pregunta sobre eso y él cuenta exactamente lo que pasó.. Wyatt: Si pudiera volver atrás, le diría a mi yo más joven: «Mantén la cabeza baja, sigue trabajando y no te estreses tanto por el resultado. Pero tampoco trabajes menos duro. Solo sigue adelante y carga». Eso le diría.. Wyatt, usted interpreta a un personaje que también interpreta a su padre, Kurt Russell. ¿Cómo preparó ese trabajo?. Wyatt: Creo que ambos interpretamos al personaje, punto. Eso es lo que nos hace buenos en nuestro trabajo. Mi padre nunca ha sido el tipo de actor que se queda en un solo registro, y siempre lo he admirado por eso. Hay actores que lo hacen muy bien, pero él ha creado personajes completamente distintos, siempre muy comprometido con cada papel. Yo tiendo a seguir ese mismo enfoque: comprometerme con el personaje que tengo enfrente. Así que cuando llegó el momento de trabajar juntos, fue natural decir: «Vamos a interpretar al personaje y hacerlo lo mejor posible».. Kurt:Nos aproximamos igual al papel: entendiendo quién es la persona, y buscando que ambas versiones —la joven y la mayor— tuvieran coherencia. Eso le daba autenticidad: ver al personaje de joven y luego de mayor, pero siendo la misma persona.. Wyatt, ¿se atrevería a interpretar a su padre, Kurt Russell, en un reboot de alguna de sus películas?. He visto todas, sí (ríe). Solo hay una que me interesaría hacer, y no como un «reboot», sino como una «reimaginación»: «Used Cars» («Frenos rotos, coches locos»). Es una película de Robert Zemeckis, su segunda cinta después de «I Wanna Hold Your Hand». Esa película mostraba el humor de mi padre de una forma que nunca más ha repetido. Es como una cápsula del tiempo de esa época, con un toque americano muy ochentero. Me parece atemporal, aunque anclada en su contexto, en lugares como Phoenix o El Paso. Amo «Used Cars», y sería la única película que consideraría reinterpretar.
