Lamine Yamal suele hablar con una seguridad que muchas veces puede interpretarse como arrogancia. Es el futbolista con más talento de la selección campeona del mundo, aunque su Mundial no ha sido el más brillante de todos con la pelota, con algunos condicionantes: llegó después de un mes sin competir por lesión y en el primer partido contra Cabo Verde sólo salió al final. Le faltaba rodaje, pero desde ahí ya ha sido titular siempre, y su presencia en el segundo duelo, contra Arabia Saudí, después del susto del empate de la primera jornada, fue como un chute de moral para el resto. Aporta confianza a los compañeros y esperanza en las gradas, ya que los aficionados están esperando ver algo especial que salga de sus botas. En ese encuentro marcó: el primer gol de España en el torneo. No ha vuelto a marcar ni ha dado ningún pase de gol, aunque sí se ha llevado dos MVP. Pero como él mismo dijo ante los medios: “No me agobia no marcar. Mientras gane el Mundial yo creo que nadie en esta sala me va a decir: ‘No has marcado’”. El “y por qué no” de Laporte se convirtió en el lema del anuncio de España previo a la final, pero antes Lamine Yamal ya había dicho que tenía la sensación de que esta vez ya podían ser campeones del mundo. Si se analiza su Mundial como flojo es por lo que ya ha demostrado que es capaz de hacer, con actuaciones individuales en su club, y también con la selección, de nivel fuera de categoría. El extremo azulgrana ha estado más tímido de lo que acostumbra, pero en muchas ocasiones también era la opción más inteligente: pasar la pelota en lugar de seguir estrellándose contra los rivales. Por momentos ha estado algo “barroco” con el balón, buscando alguna acción imposible y chocándose con la defensa, pero también ha tenido desborde y, sobre todo, atrae a varios defensores, lo que hace que los huecos puedan aparecer por otro lado. En la final contra Argentina se dio una buena paliza en la presión. Sentado en el suelo, Lamine se señalaba el escudo con una estrella y movía los dedos diciendo que en nada tiene que poner ya la siguiente ahí, que se la han ganado. La España campeona de Europa fue la de los extremos, con él y Nico Williams, pero los dos han llegado justos a este campeonato, y también justo a tiempo, porque el atacante del Athletic Club asistió a Ferran Torres en el gol que ha dado el segundo Mundial a España. Juntos estuvieron durante gran parte de la celebración, en el césped y en el vestuario. Yamal también se dio un sentido abrazo con Cubarsí, que ha tenido un Mundial inolvidable en el que ha sido nombrado Mejor Jugador Joven. Y es que el central y el extremo han hecho historia al formar parte de un equipo titular en un Mundial siendo los dos adolescentes. Cubarsí cumplió los 19 el pasado enero y Lamine lo ha hecho durante el torneo, el lunes 13 de julio. El gran partido de Lamine en el Mundial, como los que hizo por ejemplo en 2025 en
El extremo de 19 años no ha tenido su gran partido en el Mundial, pero ha ayudado al grupo y es campeón del mundo
Lamine Yamal suele hablar con una seguridad que muchas veces puede interpretarse como arrogancia. Es el futbolista con más talento de la selección campeona del mundo, aunque su Mundial no ha sido el más brillante de todos con la pelota, con algunos condicionantes: llegó después de un mes sin competir por lesión y en el primer partido contra Cabo Verde sólo salió al final. Le faltaba rodaje, pero desde ahí ya ha sido titular siempre, y su presencia en el segundo duelo, contra Arabia Saudí, después del susto del empate de la primera jornada, fue como un chute de moral para el resto. Aporta confianza a los compañeros y esperanza en las gradas, ya que los aficionados están esperando ver algo especial que salga de sus botas. En ese encuentro marcó: el primer gol de España en el torneo. No ha vuelto a marcar ni ha dado ningún pase de gol, aunque sí se ha llevado dos MVP. Pero como él mismo dijo ante los medios: “No me agobia no marcar. Mientras gane el Mundial yo creo que nadie en esta sala me va a decir: ‘No has marcado’”.El “y por qué no” de Laporte se convirtió en el lema del anuncio de España previo a la final, pero antes Lamine Yamal ya había dicho que tenía la sensación de que esta vez ya podían ser campeones del mundo. Si se analiza su Mundial como flojo es por lo que ya ha demostrado que es capaz de hacer, con actuaciones individuales en su club, y también con la selección, de nivel fuera de categoría. El extremo azulgrana ha estado más tímido de lo que acostumbra, pero en muchas ocasiones también era la opción más inteligente: pasar la pelota en lugar de seguir estrellándose contra los rivales. Por momentos ha estado algo “barroco” con el balón, buscando alguna acción imposible y chocándose con la defensa, pero también ha tenido desborde y, sobre todo, atrae a varios defensores, lo que hace que los huecos puedan aparecer por otro lado. En la final contra Argentina se dio una buena paliza en la presión.Sentado en el suelo, Lamine se señalaba el escudo con una estrella y movía los dedos diciendo que en nada tiene que poner ya la siguiente ahí, que se la han ganado. La España campeona de Europa fue la de los extremos, con él y Nico Williams, pero los dos han llegado justos a este campeonato, y también justo a tiempo, porque el atacante del Athletic Club asistió a Ferran Torres en el gol que ha dado el segundo Mundial a España. Juntos estuvieron durante gran parte de la celebración, en el césped y en el vestuario.Yamal también se dio un sentido abrazo con Cubarsí, que ha tenido un Mundial inolvidable en el que ha sido nombrado Mejor Jugador Joven. Y es que el central y el extremo han hecho historia al formar parte de un equipo titular en un Mundial siendo los dos adolescentes.Cubarsí cumplió los 19 el pasado enero y Lamine lo ha hecho durante el torneo, el lunes 13 de julio. El gran partido de Lamine en el Mundial, como los que hizo por ejemplo en 2025 en las semifinales de la Champi
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