El descubrimiento de un nuevo tratamiento eficaz para cualquier patología es siempre una buena noticia. Tras este hito, el siguiente paso suele ser su aprobación por parte de los organismos reguladores y, en el caso de países como España, que cuentan con un sistema nacional de salud, el tercero es la inclusión de esta innovación en la cartera de servicios, es decir, la financiación por parte de Sanidad de la nueva terapia para que sea accesible a cualquier paciente que lo necesite.. Y eso es precisamente lo que se ha anunciado esta mañana con acalabrutinib (comercializado como Calquence por AstraZeneca), un inhibidor selectivo de segunda generación de la tirosina quinasa de Bruton (BTK) para nada menos que tres nuevas indicaciones. A saber: el tratamiento, en combinación con venetoclax, de pacientes adultos con leucemia linfocítica crónica (LLC) no tratados previamente; como tratamiento, en combinación con bendamustina y rituximab (BR), de pacientes adultos con linfoma de células del manto (LCM) no tratados previamente y que no son candidatos a trasplante autólogo de células madre (TAPH); y como tratamiento en monoterapia de pacientes adultos con LCM en recaída o refractario que no hayan sido tratados previamente con un inhibidor de tirosina quinasa de Bruton (BTK).. El cáncer sanguíneo más frecuente. En España, se detectan aproximadamente 30 nuevos casos por millón de habitantes al año de LLC, una enfermedad que supone alrededor de un tercio de todos los casos de leucemia que se diagnostican cada año; afecta principalmente a personas mayores (edad media de 72 años) y es más común en hombres, tal y como ha explicado Francesc Bosch, jefe del Servicio de Hematología del Hospital Universitario Vall d’Hebron, de Barcelona.. En su opinión, la financiación de esta nueva indicación «permite tratamiento eficaz, mas moderno y bien tolerado», ha asegurado Bosch.. Por su parte, Alejandro Martín García-Sancho, coordinador de la Unidad de Linfomas y del Hospital de Día de Hematología del Hospital Universitario de Salamanca, ha señalado que el linfoma de células del manto (LCM) es un subtipo poco frecuente de linfoma no Hodgkin de células B que supone cerca del 5% de estos casos; es una enfermedad rara, con una incidencia aproximada de un caso por cada 200.000 personas.. Por eso, entiende que «amplía las opciones de tratamiento para estos pacientes, además de prolonga de forma significativa la supervivencia libre de progresión de 4 años a 6 años lo que es significativo y con una notable eficacia: mas del 80% de los pacientes responde, la mediana de duración de 2 años». Dr. José Luis Revuelta, farmacéutico hospitalario del área de Oncohematología del Hospital Universitario Gregorio Marañón ha añadido que el hecho de que sea de tipo oral «ayudará a mejorar la adherencia al tratamiento así como ahorro al sistema»
La financiación de acalabrutinib para tres nuevas indicaciones amplía las opciones de tratamiento de estas patologías al tiempo que mejora su eficacia y tolerancia
El descubrimiento de un nuevo tratamiento eficaz para cualquier patología es siempre una buena noticia. Tras este hito, el siguiente paso suele ser su aprobación por parte de los organismos reguladores y, en el caso de países como España, que cuentan con un sistema nacional de salud, el tercero es la inclusión de esta innovación en la cartera de servicios, es decir, la financiación por parte de Sanidad de la nueva terapia para que sea accesible a cualquier paciente que lo necesite.. Y eso es precisamente lo que se ha anunciado esta mañana con acalabrutinib (comercializado como Calquence por AstraZeneca), un inhibidor selectivo de segunda generación de la tirosina quinasa de Bruton (BTK) para nada menos que tres nuevas indicaciones. A saber: el tratamiento, en combinación con venetoclax, de pacientes adultos con leucemia linfocítica crónica (LLC) no tratados previamente; como tratamiento, en combinación con bendamustina y rituximab (BR), de pacientes adultos con linfoma de células del manto (LCM) no tratados previamente y que no son candidatos a trasplante autólogo de células madre (TAPH); y como tratamiento en monoterapia de pacientes adultos con LCM en recaída o refractario que no hayan sido tratados previamente con un inhibidor de tirosina quinasa de Bruton (BTK).. El cáncer sanguíneo más frecuente. En España, se detectan aproximadamente 30 nuevos casos por millón de habitantes al año de LLC, una enfermedad que supone alrededor de un tercio de todos los casos de leucemia que se diagnostican cada año; afecta principalmente a personas mayores (edad media de 72 años) y es más común en hombres, tal y como ha explicado Francesc Bosch, jefe del Servicio de Hematología del Hospital Universitario Vall d’Hebron, de Barcelona.. En su opinión, la financiación de esta nueva indicación «permite tratamiento eficaz, mas moderno y bien tolerado», ha asegurado Bosch.. Por su parte, Alejandro Martín García-Sancho, coordinador de la Unidad de Linfomas y del Hospital de Día de Hematología del Hospital Universitario de Salamanca, ha señalado que el linfoma de células del manto (LCM) es un subtipo poco frecuente de linfoma no Hodgkin de células B que supone cerca del 5% de estos casos; es una enfermedad rara, con una incidencia aproximada de un caso por cada 200.000 personas.. Por eso, entiende que «amplía las opciones de tratamiento para estos pacientes, además de prolonga de forma significativa la supervivencia libre de progresión de 4 años a 6 años lo que es significativo y con una notable eficacia: mas del 80% de los pacientes responde, la mediana de duración de 2 años». Dr. José Luis Revuelta, farmacéutico hospitalario del área de Oncohematología del Hospital Universitario Gregorio Marañón ha añadido que el hecho de que sea de tipo oral «ayudará a mejorar la adherencia al tratamiento así como ahorro al sistema»
