Optimizar la gestión, el uso de información de salud entre fronteras y el intercambio de datos sanitarios es el objetivo del Espacio Europeo de Datos de Salud.. El reglamento, que entró en vigor el 26 de marzo de 2025, supondrá en la práctica que en 2029 (el 30 de marzo deberán estar en uso los datos primarios) cuando un ciudadano europeo tenga que acudir al médico en otro estado miembro, el sanitario que le atienda tendrá acceso a su historial clínico.. Con el fin de abordar los retos que afronta España para su implementación, la Fundación Instituto Roche ha celebrado en Madrid la jornada “El Espacio Europeo de Datos de Salud y su implementación en España”, donde expertos de referencia nacional, con representatividad de diferentes Ministerios y Comunidades Autónomas, han puesto en valor el Espacio Europeo de Datos de Salud para el uso primario y secundario de los datos, los sistemas de Historia Clínica Electrónica (HCE) y aplicaciones de bienestar.. El evento ha girado en torno a la presentación del informe homónimo, cuyo objetivo es contribuir a la implementación del Espacio Europeo de Datos de Salud en España, como herramienta clave y palanca para la incorporación de la Medicina Personalizada de Precisión en el sistema sanitario.. Este espacio de datos, regulado por el Reglamento (UE) 2025/327, mejorará el control de los ciudadanos sobre su salud, facilitará la labor de los profesionales en la atención sanitaria transfronteriza y abrirá nuevas vías para la innovación e investigación.. “Los datos en salud se han convertido en uno de los activos más valiosos de nuestro tiempo, capaz de salvar vidas y de actuar como verdadero motor de la medicina del futuro, contribuyendo a generar un mayor conocimiento sobre las enfermedades y los factores que influyen sobre la salud a través de la investigación y la innovación, favoreciendo una atención sanitaria más precisa y personalizada, así como, el desarrollo de un sistema sanitario más avanzado y sostenible”, afirmó Patrick Wallach, presidente de la Fundación Instituto Roche.. En esta línea, el secretario general de Salud Digital, Información e Innovación del Sistema Nacional de Salud, Juan Fernando Muñoz Montalvo, destacó que el Espacio Europeo de Datos de Salud pretende construir un ecosistema sanitario sin fronteras para la prestación de asistencia sanitaria, la investigación, la innovación y la elaboración de políticas en el ámbito de la salud, siendo un pilar fundamental para la constitución de la Unión Europea de la Salud.. «Los datos son la base de la competitividad de España y Europa, si bien nos exige transformar el sistema para responder a las necesidades de la sociedad, afrontar los retos en la demanda y oferta sanitaria, junto con los desafíos organizativos y de conocimiento; además de avanzar hacia un modelo en red que aborde la prevalencia de las patologías crónicas. Todavía queda trabajo por hacer para que los datos generen algoritmos que apoyen a los profesionales sanitarios en la toma de decisiones y tengan un impacto real en los pacientes», manifestó.. España parte de una posición favorable para abordar su implementación, especialmente en el ámbito del uso primario y los sistemas de HCE, gracias al elevado grado de digitalización del Sistema Nacional de Salud (SNS), la existencia de infraestructuras consolidadas como la historia clínica digital y la receta electrónica interoperable, así como un marco jurídico sólido en materia de protección de datos y derechos de los pacientes.. Durante la primera mesa redonda de la jornada, “Espacio Europeo de Datos de Salud: el camino hacia una atención sanitaria transfronteriza”, moderada por Fernando Martín-Sánchez, coordinador del informe y profesor de Investigación en el Instituto de Salud Carlos III, los expertos debatieron sobre los principales retos para la incorporación del Espacio Europeo de Datos de Salud en las cuestiones relativas al uso primario de los datos y los sistemas de HCE. Entre ellos, destaca la heterogeneidad de los sistemas de HCE empleados a nivel nacional o la integración de la información del sistema sanitario privado.. Con el objetivo de avanzar en la interconexión, Martín-Sánchez remarcó la necesidad de definir un marco común de intercambio de datos seguro, con identificación inequívoca del paciente, la trazabilidad de accesos y reglas claras de responsabilidad.. Para ello, el experto ha sostenido la puesta en marcha de algún tipo de incentivos y obligaciones regulatorias proporcionales “para evitar que la interoperabilidad dependa solo de la voluntad de cada proveedor”.. Como apuntó Martín-Sánchez, España ha avanzado mucho en historia clínica digital, receta electrónica e interoperabilidad semántica dentro del SNS, “pero el reto es extender todo eso al ecosistema completo de la atención sanitaria”.. Asimismo, el limitado conocimiento de la ciudadanía y los profesionales sanitarios sobre este nuevo marco, también pueden limitar su implementación clínica a futuro. “Los nuevos derechos sobre datos sanitarios deben explicarse de forma sencilla y práctica, no solo publicarse en documentos legales”, declaró Martín- Sánchez. Uso secundario de datos. El uso secundario de datos es un verdadero motor para la investigación y la innovación clínica. A pesar de la posición aventajada de la que parte España en lo relativo al uso primario de datos, desde la perspectiva del uso secundario de datos la realidad es diferente.. Aunque existe un esfuerzo general por parte de los Ministerios de Sanidad y Transformación Digital y de la Función Pública; materializado con la puesta en marcha del Espacio Nacional de Datos de Salud y el impulso de numerosas iniciativas en el ámbito de la creación de espacios de datos de salud y pilotaje de casos de uso, el avance es muy heterogéneo entre las distintas Comunidades Autónomas e instituciones sanitarias.. A lo largo de la segunda mesa de debate, “Espacio Europeo de Datos de Salud: el intercambio de datos como palanca para la investigación y la innovación”, moderada por Luis Martí Bonmatí, director del Área Clínica de Imagen Médica en el Hospital Universitario y Politécnico La Fe de Valencia, los expertos destacaron la oportunidad estratégica que supone el Espacio Europeo de Datos de Salud para posicionar a España como referente en Europa.. Sin embargo, es necesario un esfuerzo y un compromiso a nivel nacional para abordar los retos existentes.. Entre las principales prioridades, destaca la necesidad de avanzar en el uso secundario de datos, promoviendo que los tenedores de datos declaren sus conjuntos para la creación del catálogo nacional, apoyando a las comunidades autónomas en la realización de inversiones adecuadas para la creación de sus infraestructuras y órganos de gobierno, informando y formando a profesionales sanitarios, administraciones e investigadores para su implementación; así como sensibilizando a todos los implicados, incluidos los ciudadanos sobre el potencial de este nuevo marco para la generación de valor y sus beneficios.. En este sentido, Martí-Bonmatí compartió que “el ensamblaje con plataformas digitales de datos, como el caso de Eucaim en imagen médica, genera una mayor confianza ciudadana en el uso de recursos, despliega metodologías adecuadas para garantizar el acceso a datos de calidad y soportar un aprendizaje federado, y garantiza una financiación más adecuada de la investigación sobre datos”.. En palabras del experto, para que este modelo funcione de forma eficiente, homogénea y ágil es necesario establecer criterios comunes técnicos y organizativos para los organismos de acceso y tenedores autonómicos, coordinados por el organismo de acceso nacional.. “Asimismo, se requiere crear espacios estables para compartir experiencias y buenas prácticas entre comunidades autónomas; dar capacidad operativa a las comisiones y unidades previstas en el modelo de gobierno del dato del SNS; y ampliar la participación en los órganos de gobernanza de todos los actores participantes”. Por último, como incidió el especialista, hay que concretar, a través de la futura Ley de Salud Digital, la distribución exacta de competencias entre tenedores, usuarios y organismos de acceso a nivel autonómico.. Otra de las prioridades para avanzar hacia la implementación del uso secundario es la necesidad de incorporar nuevos perfiles profesionales al sistema sanitario.. El sistema sanitario cuenta hoy con perfiles especializados limitados en informática, ciencia de datos o inteligencia artificial integrados en los entornos clínicos y de investigación. Sin embargo, como incidió Martí-Bonmatí, “la formación actual de los profesionales sanitarios resulta insuficiente para acompasar el ritmo de adopción de estas tecnologías”.. En este marco, los expertos plantearon la necesidad establecer mecanismos que faciliten el acceso a la formación y capacitación de los profesionales sanitarios en transformación digital y compartición de datos, e incorporar de forma activa perfiles digitales con experiencia en datos y digitalización a los equipos multidisciplinares de hospitales y centros de investigación sanitaria. “Se trata de una tarea todavía pendiente de abordar de forma sistemática para el despliegue del Espacio Europeo de Datos de Salud”, añadió Martí-Bonmatí.. Como resaltó Federico Plaza, vicepresidente de la Fundación Instituto Roche, el encuentro puso de manifiesto que la implementación gradual y estructurada del Espacio Europeo de Datos de Salud, cuyas principales obligaciones empezarán a aplicarse previsiblemente en 2029, “representa una oportunidad estratégica para consolidar en España un sistema sanitario más innovador, eficiente y centrado en el paciente, así como para reforzar el posicionamiento de nuestro país en la economía europea del dato y avanzar en la implementación de la medicina personalizada de precisión».. «Esto nos permitirá generar numerosas oportunidades para una asistencia más precisa y personalizada; así como estar más preparados y dar una mejor respuesta ante las amenazas para la salud, incluidas la prevención y respuesta ante futuras pandemias», concluyó.
Los expertos destacan la necesidad de definir un marco común de intercambio de datos seguro, garantizar la financiación sostenida en el tiempo, la inclusión de perfiles profesionales híbridos, así como la integración del sistema sanitario privado
Optimizar la gestión, el uso de información de salud entre fronteras y el intercambio de datos sanitarios es el objetivo del Espacio Europeo de Datos de Salud.. El reglamento, que entró en vigor el 26 de marzo de 2025, supondrá en la práctica que en 2029 (el 30 de marzo deberán estar en uso los datos primarios) cuando un ciudadano europeo tenga que acudir al médico en otro estado miembro, el sanitario que le atienda tendrá acceso a su historial clínico.. Con el fin de abordar los retos que afronta España para su implementación, la Fundación Instituto Roche ha celebrado en Madrid la jornada “El Espacio Europeo de Datos de Salud y su implementación en España”, donde expertos de referencia nacional, con representatividad de diferentes Ministerios y Comunidades Autónomas, han puesto en valor el Espacio Europeo de Datos de Salud para el uso primario y secundario de los datos, los sistemas de Historia Clínica Electrónica (HCE) y aplicaciones de bienestar.. El evento ha girado en torno a la presentación del informe homónimo, cuyo objetivo es contribuir a la implementación del Espacio Europeo de Datos de Salud en España, como herramienta clave y palanca para la incorporación de la Medicina Personalizada de Precisión en el sistema sanitario.. Este espacio de datos, regulado por el Reglamento (UE) 2025/327, mejorará el control de los ciudadanos sobre su salud, facilitará la labor de los profesionales en la atención sanitaria transfronteriza y abrirá nuevas vías para la innovación e investigación.. “Los datos en salud se han convertido en uno de los activos más valiosos de nuestro tiempo, capaz de salvar vidas y de actuar como verdadero motor de la medicina del futuro, contribuyendo a generar un mayor conocimiento sobre las enfermedades y los factores que influyen sobre la salud a través de la investigación y la innovación, favoreciendo una atención sanitaria más precisa y personalizada, así como, el desarrollo de un sistema sanitario más avanzado y sostenible”, afirmó Patrick Wallach, presidente de la Fundación Instituto Roche.. En esta línea, el secretario general de Salud Digital, Información e Innovación del Sistema Nacional de Salud, Juan Fernando Muñoz Montalvo, destacó que el Espacio Europeo de Datos de Salud pretende construir un ecosistema sanitario sin fronteras para la prestación de asistencia sanitaria, la investigación, la innovación y la elaboración de políticas en el ámbito de la salud, siendo un pilar fundamental para la constitución de la Unión Europea de la Salud.. «Los datos son la base de la competitividad de España y Europa, si bien nos exige transformar el sistema para responder a las necesidades de la sociedad, afrontar los retos en la demanda y oferta sanitaria, junto con los desafíos organizativos y de conocimiento; además de avanzar hacia un modelo en red que aborde la prevalencia de las patologías crónicas. Todavía queda trabajo por hacer para que los datos generen algoritmos que apoyen a los profesionales sanitarios en la toma de decisiones y tengan un impacto real en los pacientes», manifestó.. España parte de una posición favorable para abordar su implementación, especialmente en el ámbito del uso primario y los sistemas de HCE, gracias al elevado grado de digitalización del Sistema Nacional de Salud (SNS), la existencia de infraestructuras consolidadas como la historia clínica digital y la receta electrónica interoperable, así como un marco jurídico sólido en materia de protección de datos y derechos de los pacientes.. Durante la primera mesa redonda de la jornada, “Espacio Europeo de Datos de Salud: el camino hacia una atención sanitaria transfronteriza”, moderada por Fernando Martín-Sánchez, coordinador del informe y profesor de Investigación en el Instituto de Salud Carlos III, los expertos debatieron sobre los principales retos para la incorporación del Espacio Europeo de Datos de Salud en las cuestiones relativas al uso primario de los datos y los sistemas de HCE. Entre ellos, destaca la heterogeneidad de los sistemas de HCE empleados a nivel nacional o la integración de la información del sistema sanitario privado.. Con el objetivo de avanzar en la interconexión, Martín-Sánchez remarcó la necesidad de definir un marco común de intercambio de datos seguro, con identificación inequívoca del paciente, la trazabilidad de accesos y reglas claras de responsabilidad.. Para ello, el experto ha sostenido la puesta en marcha de algún tipo de incentivos y obligaciones regulatorias proporcionales “para evitar que la interoperabilidad dependa solo de la voluntad de cada proveedor”.. Como apuntó Martín-Sánchez, España ha avanzado mucho en historia clínica digital, receta electrónica e interoperabilidad semántica dentro del SNS, “pero el reto es extender todo eso al ecosistema completo de la atención sanitaria”.. Asimismo, el limitado conocimiento de la ciudadanía y los profesionales sanitarios sobre este nuevo marco, también pueden limitar su implementación clínica a futuro. “Los nuevos derechos sobre datos sanitarios deben explicarse de forma sencilla y práctica, no solo publicarse en documentos legales”, declaró Martín- Sánchez. El uso secundario de datos es un verdadero motor para la investigación y la innovación clínica. A pesar de la posición aventajada de la que parte España en lo relativo al uso primario de datos, desde la perspectiva del uso secundario de datos la realidad es diferente.. Aunque existe un esfuerzo general por parte de los Ministerios de Sanidad y Transformación Digital y de la Función Pública; materializado con la puesta en marcha del Espacio Nacional de Datos de Salud y el impulso de numerosas iniciativas en el ámbito de la creación de espacios de datos de salud y pilotaje de casos de uso, el avance es muy heterogéneo entre las distintas Comunidades Autónomas e instituciones sanitarias.. A lo largo de la segunda mesa de debate, “Espacio Europeo de Datos de Salud: el intercambio de datos como palanca para la investigación y la innovación”, moderada por Luis Martí Bonmatí, director del Área Clínica de Imagen Médica en el Hospital Universitario y Politécnico La Fe de Valencia, los expertos destacaron la oportunidad estratégica que supone el Espacio Europeo de Datos de Salud para posicionar a España como referente en Europa.. Sin embargo, es necesario un esfuerzo y un compromiso a nivel nacional para abordar los retos existentes.. Entre las principales prioridades, destaca la necesidad de avanzar en el uso secundario de datos, promoviendo que los tenedores de datos declaren sus conjuntos para la creación del catálogo nacional, apoyando a las comunidades autónomas en la realización de inversiones adecuadas para la creación de sus infraestructuras y órganos de gobierno, informando y formando a profesionales sanitarios, administraciones e investigadores para su implementación; así como sensibilizando a todos los implicados, incluidos los ciudadanos sobre el potencial de este nuevo marco para la generación de valor y sus beneficios.. En este sentido, Martí-Bonmatí compartió que “el ensamblaje con plataformas digitales de datos, como el caso de Eucaim en imagen médica, genera una mayor confianza ciudadana en el uso de recursos, despliega metodologías adecuadas para garantizar el acceso a datos de calidad y soportar un aprendizaje federado, y garantiza una financiación más adecuada de la investigación sobre datos”.. En palabras del experto, para que este modelo funcione de forma eficiente, homogénea y ágil es necesario establecer criterios comunes técnicos y organizativos para los organismos de acceso y tenedores autonómicos, coordinados por el organismo de acceso nacional.. “Asimismo, se requiere crear espacios estables para compartir experiencias y buenas prácticas entre comunidades autónomas; dar capacidad operativa a las comisiones y unidades previstas en el modelo de gobierno del dato del SNS; y ampliar la participación en los órganos de gobernanza de todos los actores participantes”. Por último, como incidió el especialista, hay que concretar, a través de la futura Ley de Salud Digital, la distribución exacta de competencias entre tenedores, usuarios y organismos de acceso a nivel autonómico.. Otra de las prioridades para avanzar hacia la implementación del uso secundario es la necesidad de incorporar nuevos perfiles profesionales al sistema sanitario.. El sistema sanitario cuenta hoy con perfiles especializados limitados en informática, ciencia de datos o inteligencia artificial integrados en los entornos clínicos y de investigación. Sin embargo, como incidió Martí-Bonmatí, “la formación actual de los profesionales sanitarios resulta insuficiente para acompasar el ritmo de adopción de estas tecnologías”.. En este marco, los expertos plantearon la necesidad establecer mecanismos que faciliten el acceso a la formación y capacitación de los profesionales sanitarios en transformación digital y compartición de datos, e incorporar de forma activa perfiles digitales con experiencia en datos y digitalización a los equipos multidisciplinares de hospitales y centros de investigación sanitaria. “Se trata de una tarea todavía pendiente de abordar de forma sistemática para el despliegue del Espacio Europeo de Datos de Salud”, añadió Martí-Bonmatí.. Como resaltó Federico Plaza, vicepresidente de la Fundación Instituto Roche, el encuentro puso de manifiesto que la implementación gradual y estructurada del Espacio Europeo de Datos de Salud, cuyas principales obligaciones empezarán a aplicarse previsiblemente en 2029, “representa una oportunidad estratégica para consolidar en España un sistema sanitario más innovador, eficiente y centrado en el paciente, así como para reforzar el posicionamiento de nuestro país en la economía europea del dato y avanzar en la implementación de la medicina personalizada de precisión».. «Esto nos permitirá generar numerosas oportunidades para una asistencia más precisa y personalizada; así como estar más preparados y dar una mejor respuesta ante las amenazas para la salud, incluidas la prevención y respuesta ante futuras pandemias», concluyó.
