El director general de la compañía en Iberia cree que el café se ha vuelto tendencia
Antonio Romero (Madrid, 1971) no necesita que le expliquen cómo funciona Starbucks. Lleva más de dos décadas en la compañía y fue el responsable del primer establecimiento que abrió la cadena, que ahora cuenta con 220 establecimientos en España. La ha visto crecer, innovar y ser un modelo a seguir que, asegura, seguirá marcando el paso al sector.El negocio del café atrae cada vez a más competidores. ¿Cómo valora este aumento de la competencia?El café es una de las bebidas más consumidas del mundo, junto con el té, y además se está convirtiendo en una tendencia. El café es muy versátil: desde un espresso o un macchiato hasta bebidas frías y todo tipo de innovaciones. Hay un abanico de posibilidades enorme y por eso está entrando mucha gente en este negocio. Nosotros fuimos pioneros en el mundo del specialty coffee hace 25 años, cuando empezamos a ofrecer distintos tipos de café, diferentes orígenes, tostados y métodos de elaboración. La competencia es buena para todos porque incrementa la cultura del café y hace que el cliente entienda más de este producto.¿Ha cambiado el consumidor español en su relación con el café?Sí. Hace pocos años en España se consumía mucho café torrefacto, mezclado con azúcar para reducir su amargor. Hemos evolucionado hacia un café de especialidad y de mayor calidad, y el consumidor español lo aprecia y está dispuesto a pagarlo. El cliente cada vez es más exigente, entiende más y es más experto. Nuestra labor durante estos 25 años ha sido educar en torno al café y compartir ese conocimiento con nuestros clientes a través de nuestra red de baristas y de nuestros coffee masters.¿Qué papel desempeñan los coffee masters?Dentro del equipo de baristas tenemos expertos en café que generalmente llevan un delantal negro. Son nuestros coffee masters y ayudan a los clientes a elegir el café más adecuado, desde el origen hasta el método de elaboración o la molienda más adecuada.Haber sido pioneros, ¿les da una ventaja frente al resto de competidores?El año que viene cumplimos 25 años en España. Abrimos nuestro primer Starbucks en la plaza de Neptuno, en el Hotel Palace, en una época en la que no existía el concepto de tomar el café en vaso de papel o llevárselo. Nuestro trabajo inicial fue de educación: explicar qué era un latte, un cappuccino, un caramel macchiato o los diferentes métodos de elaboración. También comenzamos a trabajar con cafés fríos cuando todavía no eran una tendencia. Hemos sido pioneros en introducir estos conceptos en el mercado.¿Siguen marcando tendencia dentro del sector?Creo que sí. No quiero que suene a falta de modestia, pero marcamos tendencia en muchos aspectos. Observamos que la competencia sigue muchas de las cosas que hacemos, pero afortunadamente nuestro nivel de innovación es mayor y seguimos siendo pioneros.¿Les ha afectado mucho la subida de precios del cafe?No. Tenemos un cliente fiel y también hemos tenido una estrategia
Antonio Romero (Madrid, 1971) no necesita que le expliquen cómo funciona Starbucks. Lleva más de dos décadas en la compañía y fue el responsable del primer establecimiento que abrió la cadena, que ahora cuenta con 220 establecimientos en España. La ha visto crecer, innovar y ser un modelo a seguir que, asegura, seguirá marcando el paso al sector. El negocio del café atrae cada vez a más competidores. ¿Cómo valora este aumento de la competencia? El café es una de las bebidas más consumidas del mundo, junto con el té, y además se está convirtiendo en una tendencia. El café es muy versátil: desde un espresso o un macchiato hasta bebidas frías y todo tipo de innovaciones. Hay un abanico de posibilidades enorme y por eso está entrando mucha gente en este negocio. Nosotros fuimos pioneros en el mundo del specialty coffee hace 25 años, cuando empezamos a ofrecer distintos tipos de café, diferentes orígenes, tostados y métodos de elaboración. La competencia es buena para todos porque incrementa la cultura del café y hace que el cliente entienda más de este producto. ¿Ha cambiado el consumidor español en su relación con el café? Sí. Hace pocos años en España se consumía mucho café torrefacto, mezclado con azúcar para reducir su amargor. Hemos evolucionado hacia un café de especialidad y de mayor calidad, y el consumidor español lo aprecia y está dispuesto a pagarlo. El cliente cada vez es más exigente, entiende más y es más experto. Nuestra labor durante estos 25 años ha sido educar en torno al café y compartir ese conocimiento con nuestros clientes a través de nuestra red de baristas y de nuestros coffee masters. ¿Qué papel desempeñan los coffee masters? Dentro del equipo de baristas tenemos expertos en café que generalmente llevan un delantal negro. Son nuestros coffee masters y ayudan a los clientes a elegir el café más adecuado, desde el origen hasta el método de elaboración o la molienda más adecuada. Haber sido pioneros, ¿les da una ventaja frente al resto de competidores? El año que viene cumplimos 25 años en España. Abrimos nuestro primer Starbucks en la plaza de Neptuno, en el Hotel Palace, en una época en la que no existía el concepto de tomar el café en vaso de papel o llevárselo. Nuestro trabajo inicial fue de educación: explicar qué era un latte, un cappuccino, un caramel macchiato o los diferentes métodos de elaboración. También comenzamos a trabajar con cafés fríos cuando todavía no eran una tendencia. Hemos sido pioneros en introducir estos conceptos en el mercado. ¿Siguen marcando tendencia dentro del sector? Creo que sí. No quiero que suene a falta de modestia, pero marcamos tendencia en muchos aspectos. Observamos que la competencia sigue muchas de las cosas que hacemos, pero afortunadamente nuestro nivel de innovación es mayor y seguimos siendo pioneros. ¿Les ha afectado mucho la subida de precios del cafe? No. Tenemos un cliente fiel y también hemos tenido un
