Un verano más, España se enfrenta a uno de sus mayores desafíos ambientales, los incendios forestales. Las altas temperaturas junto con la escasez de precipitaciones, están provocando que el país sufra una situación crítica con varios incendios activos, como el de Almería.
Según los datos de Copernicus, un programa de observación y monitorización de la Tierra de la Unión Europea, España tiene en sus tierras 50.384 hectáreas quemadas, lo que equivale al 39,8% de la superficie calcinada en la Unión Europea en el primer semestre del año 2026.
Estos datos sitúan a España al frente de las estadísticas europeas en un contexto marcado por las olas de calor que intensificarán estas situaciones durante los siguientes meses de verano. Satélites de la NASA y el Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales, han captado una sucesión de focos de calor repartidos por el país.
Pese a que estas anomalías no tienen por qué convertirse en incendios forestales, su detección crea una esfera que preocupa a los servicios de emergencia, ya que indican zonas con elevados riesgos de incendio.
Una herramienta para vigilar en directo estos incendios
Se ha elaborado un mapa mediante los datos del sistema Fire Information for Resource Management System (FIRMS) de la NASA. Los sensores VIIRS instalados en estos satélites capaces de detectar estos focos con una gran resolución, han sido una pieza clave, ya que se podrá ver la información actualizada cada pocas horas.
Hay que tener en cuenta que no tienen por qué tratarse de incendios activos, por lo que se debe revisar la zona en la que se registran alertas. Esto se debe a que podría estar detectando zonas autorizadas como quemas agrícolas, instalaciones industriales o alguna fuente similar.
España encabezando el ranking
Lo que más preocupa actualmente a los expertos, es que todavía no ha dado comienzo la temporada de incendios más extremos. Más allá de tener las superficies más quemadas, España también cuenta ahora mismo con el índice de incendios más alto de la Unión Europea este semestre, habiéndose registrado unos 300 incendios.
El periodo está siendo tan fuerte que los datos revelan como cerca de 4 hectáreas de cada 10 que tiene la UE quemadas, corresponden a España. Un hecho que podría seguir aumentando con el calor extremo que estamos enfrentando este verano en el país.
Aunque seguimos lejos de las cifras de 2025, que alcanzaron las 400.000 hectáreas quemadas, la alerta empieza a crecer tras ver que en dos semanas, los terrenos quemados han crecido un 36%, superando las 55.000 hectáreas quemadas.
¿Cómo surgen estos incendios?
Aunque algunos de estos incendios son provocados por causas naturales, las cifras de la Estadística General de Incendios (EGIF) señalan como el 95% de los incendios forestales de causa conocida son culpa del ser humano y de su actividad. Concretamente, el 52,7% son intencionados, mientras que el 28,07% vienen de negligencias y accidentes.
Dentro de los intencionados, las causas más comunes son la quema agrícola ilegal y abandonada y la quema para la regeneración de pastos. No obstante, factores como el vandalismo y los pirómanos, también forman parte de estos porcentajes.
Un verano más, España se enfrenta a uno de sus mayores desafíos ambientales, los incendios forestales. Las altas temperaturas junto con la escasez de precipitaciones, están provocando que el país sufra una situación crítica con varios incendios activos, como el de Almería.
Según los datos de Copernicus, un programa de observación y monitorización de la Tierra de la Unión Europea, España tiene en sus tierras 50.384 hectáreas quemadas, lo que equivale al 39,8% de la superficie calcinada en la Unión Europea en el primer semestre del año 2026.
Estos datos sitúan a España al frente de las estadísticas europeas en un contexto marcado por las olas de calor que intensificarán estas situaciones durante los siguientes meses de verano. Satélites de la NASA y el Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales, han captado una sucesión de focos de calor repartidos por el país.
Pese a que estas anomalías no tienen por qué convertirse en incendios forestales, su detección crea una esfera que preocupa a los servicios de emergencia, ya que indican zonas con elevados riesgos de incendio.
Una herramienta para vigilar en directo estos incendios
Se ha elaborado un mapa mediante los datos del sistema Fire Information for Resource Management System (FIRMS) de la NASA. Los sensores VIIRS instalados en estos satélites capaces de detectar estos focos con una gran resolución, han sido una pieza clave, ya que se podrá ver la información actualizada cada pocas horas.
Hay que tener en cuenta que no tienen por qué tratarse de incendios activos, por lo que se debe revisar la zona en la que se registran alertas. Esto se debe a que podría estar detectando zonas autorizadas como quemas agrícolas, instalaciones industriales o alguna fuente similar.
España encabezando el ranking
Lo que más preocupa actualmente a los expertos, es que todavía no ha dado comienzo la temporada de incendios más extremos. Más allá de tener las superficies más quemadas, España también cuenta ahora mismo con el índice de incendios más alto de la Unión Europea este semestre, habiéndose registrado unos 300 incendios.
El periodo está siendo tan fuerte que los datos revelan como cerca de 4 hectáreas de cada 10 que tiene la UE quemadas, corresponden a España. Un hecho que podría seguir aumentando con el calor extremo que estamos enfrentando este verano en el país.
Aunque seguimos lejos de las cifras de 2025, que alcanzaron las 400.000 hectáreas quemadas, la alerta empieza a crecer tras ver que en dos semanas, los terrenos quemados han crecido un 36%, superando las 55.000 hectáreas quemadas.
¿Cómo surgen estos incendios?
Aunque algunos de estos incendios son provocados por causas naturales, las cifras de la Estadística General de Incendios (EGIF) señalan como el 95% de los incendios forestales de causa conocida son culpa del ser humano y de su actividad. Concretamente, el 52,7% son intencionados, mientras que el 28,07% vienen de negligencias y ac
La información obtenida por Copernicus sugiere una perspectiva preocupante para los incendios que podrían documentarse en los próximos meses.
En el próximo verano, España deberá enfrentarse a uno de sus obstáculos ecológicos más importantes, que son los incendios forestales. La nación está experimentando una grave situación debido a la combinación de altas temperaturas y escasas precipitaciones, lo que resulta en numerosos incendios en curso, incluido el de Almería. Los datos de Copernicus, el programa de observación y monitoreo de la Tierra de la Unión Europea, revelan que España ha experimentado 50.384 hectáreas de tierra quemadas, lo que representa el 39.2025% del área total quemada en la Unión Europea durante la primera mitad de 2026. España lidera las estadísticas europeas durante un período caracterizado por olas de calor, que exacerbarán las condiciones en los próximos meses de verano. Los satélites de la NASA y el Sistema de Información de Incendios Forestales de Europa han detectado una serie de olas de calor que están extendidas por toda la nación. Si bien no es necesario que estas irregularidades se conviertan en incendios forestales, su identificación genera un círculo de preocupación para los socorristas, ya que apuntan a regiones con elevados riesgos de incendio. Se ha creado un mapa, que muestra datos de monitoreo de incendios en tiempo real obtenidos del Sistema de Información de Incendios para la Gestión de Recursos (FIRMS) de la NASA. Los sensores de alta resolución de estos satélites, conocidos como VIIRS, han desempeñado un papel crucial. Permiten la detección de estos puntos críticos y proporcionan datos actualizados cada pocas horas.
