La Comisión Interministerial de Precios de los Medicamentos (CIPM), dependiente del Ministerio de Sanidad, ha rechazo financiar el fármaco «Kisunla»(donanemab), indicado para adultos con enfermedad de Alzheimer sintomática temprana en fase de deterioro cognitivo leve y demencia leve. Se trata del primer y único medicamento autorizado que ralentiza la progresión de la enfermedad, eliminando placas de amiloide del cerebro. En población europea, donanemab ha demostrado reducir el riesgo de progresión al siguiente estadio clínico en un 38% y el riesgo de progresión a demencia moderada en un 48% frente a placebo.
En julio de 2025 «Kisunla» recibió el visto bueno de la Agencia Europea del Medicamento (EMA, por sus siglas en inglés) y, en octubre, el de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps).
Ante la nueva negativa de la CIMP a incluir el medicamento en la financiación pública, la Confederación Española de Alzheimer y Otras Demencias (Ceafa) ha denucniado que «el Gobierno de España y las comunidades autónomas condenan a los pacientes al abandono». Algo que, a su juicio, es «injustificable». «Vuelven a negar el acceso a una innovación terapéutica que ya ha sido avalada por la EMA y por la Aemps». Ceafa ha afirmado también que estas terapias representan «el mayor avance científico frente al alzhéimer» están ya disponibles «en más de medio centenar de países» y en la sanidad privada española.
Por tanto, consideran que ·»España se sitúa, de nuevo, al margen de la innovación biomédica, negando a miles de personas la única opción terapéutica capaz de demorar la evolución de la enfermedad».
«Es una decisión que no cuestiona la evidencia científica, sino que impide que los especialistas españoles la ofrezcan a los pacientes que cumplen los criterios clínicos», ha insistido, para añadir que esta medida «condena a hijos, hijas, cónyuges y cuidadores a contemplar cómo la enfermedad sigue robando recuerdos, autonomía y tiempo, sabiendo que existe un tratamiento que España ha decidido no poner a su alcance». «Es una condena que excluye médicamente con efecto inmediato e irreversible a toda una generación de pacientes», ha aseverado.
Ceafa subraya que «cada semana que pasa nuevos pacientes dejan definitivamente de cumplir los criterios clínicos para acceder a una oportunidad que nunca podrán recuperar». «No se trata de un retraso administrativo, sino de una decisión de enorme crueldad, porque la Administración no está aplazando una partida presupuestaria, está privando a miles de personas de la única opción que existe», ha incidido. Además, ha declarado que la no financiación de estos compuestos supone también «un paso atrás respecto al consenso construido durante más de un año entre pacientes y profesionales», cuya «mejor prueba» es «el ‘Decálogo Alzheimer: Diez Compromisos por el Rercuerdo», elaborado junto a las sociedades españolas de Psicogeriatría (SEPG), de Médicos Generales y de Familia (SEMG), de Neurología (SEN), de Psiquiatría y Salud Mental (Sepsm), de Geriatría y Gerontología (SEGG) y de Médicos de Atención Primaria (Semergen), y las fundaciones CIEN y Reina Sofía.
Precisamente a tenor de este acuerdo, Ceafa ha recordado que se han mantenido reuniones con Ministerios, grupos parlamentarios, comunidades autónomas y responsables sanitarios. De hecho, ha explicado que ha obtenido incluso el «respaldo expreso» del Ministerio de Industria y Turismo. Tras exponer, a su vez, que esta medida «tampoco se sostiene desde el punto de vista económico», ya que «el cuidado de una persona con Alzheimer avanzado supone un coste medio cercano a los 30.000 euros anuales para las familias españolas, que asumen alrededor del 80 por ciento del impacto», la presidenta de Ceafa, Mariló Almagro, ha manifestado que «los Gobiernos no pueden seguir escondiéndose detrás de los procedimientos». «Las Administraciones vuelven a cerrar la puerta al mayor avance terapéutico frente al Alzheimer en décadas», ha denunciado, para agregar que lo que se ha producido es «una traición histórica a las personas con Alzheimer y un desprecio absoluto a su dignidad». Por ello, esta organización intensificará todas las acciones institucionales, políticas y sociales necesarias hasta revertir esta decisión.
La Comisión Interministerial de Precios de los Medicamentos (CIPM), dependiente del Ministerio de Sanidad, ha rechazo financiar el fármaco «Kisunla»(donanemab), indicado para adultos con enfermedad de Alzheimer sintomática temprana en fase de deterioro cognitivo leve y demencia leve. Se trata del primer y único medicamento autorizado que ralentiza la progresión de la enfermedad, eliminando placas de amiloide del cerebro. En población europea, donanemab ha demostrado reducir el riesgo de progresión al siguiente estadio clínico en un 38% y el riesgo de progresión a demencia moderada en un 48% frente a placebo. En julio de 2025 «Kisunla» recibió el visto bueno de la Agencia Europea del Medicamento (EMA, por sus siglas en inglés) y, en octubre, el de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps). Ante la nueva negativa de la CIMP a incluir el medicamento en la financiación pública, la Confederación Española de Alzheimer y Otras Demencias (Ceafa) ha denucniado que «el Gobierno de España y las comunidades autónomas condenan a los pacientes al abandono». Algo que, a su juicio, es «injustificable». «Vuelven a negar el acceso a una innovación terapéutica que ya ha sido avalada por la EMA y por la Aemps». Ceafa ha afirmado también que estas terapias representan «el mayor avance científico frente al alzhéimer» están ya disponibles «en más de medio centenar de países» y en la sanidad privada española. Por tanto, consideran que ·»España se sitúa, de nuevo, al margen de la innovación biomédica, negando a miles de personas la única opción terapéutica capaz de demorar la evolución de la enfermedad». «Es una decisión que no cuestiona la evidencia científica, sino que impide que los especialistas españoles la ofrezcan a los pacientes que cumplen los criterios clínicos», ha insistido, para añadir que esta medida «condena a hijos, hijas, cónyuges y cuidadores a contemplar cómo la enfermedad sigue robando recuerdos, autonomía y tiempo, sabiendo que existe un tratamiento que España ha decidido no poner a su alcance». «Es una condena que excluye médicamente con efecto inmediato e irreversible a toda una generación de pacientes», ha aseverado. Ceafa subraya que «cada semana que pasa nuevos pacientes dejan definitivamente de cumplir los criterios clínicos para acceder a una oportunidad que nunca podrán recuperar». «No se trata de un retraso administrativo, sino de una decisión de enorme crueldad, porque la Administración no está aplazando una partida presupuestaria, está privando a miles de personas de la única opción que existe», ha incidido. Además, ha declarado que la no financiación de estos compuestos supone también «un paso atrás respecto al consenso construido durante más de un año entre pacientes y profesionales», cuya «mejor prueba» es «el ‘Decálogo Alzheimer: Diez Compromisos por el Rercuerdo», elaborado junto a las sociedades españolas de Psicogeriatría (SEPG), de Médicos Ge
Pacientes y familiares denuncian «abandono» institucional y una «traición» que condena a los afectados «a la dependencia»
La Comisión Interministerial de Precios de Medicamentos y Productos Sanitarios ha rechazo financiar el fármaco «Kisunla» (donanemab) , indicado para adultos con enfermedad de Alzheimer sintomática temprana en fase de deterioro cognitivo leve y demencia leve. Su objetivo no es curar el Alzheimer ni recuperar la memoria perdida, sino ralentizar la progresión de la enfermedad eliminando placas de amiloide del cerebro. El ensayo clínico principal mostró una ralentización del deterioro cognitivo de aproximadamente un 30-35% frente a placebo durante unos 18 meses de seguimiento. En julio de 2025 «Kisunla» recibió el visto bueno de la Agencia Europea de Medicamentos (EMA). En este sentido, el presidente y director general de Lilly España, Portugal y Grecia, Julio Gay-Ger, ha lamentado la decisión , indicado para adultos con enfermedad de Alzheimer sintomática temprana en fase de deterioro cognitivo leve y demencia leve, y ha apuntado que, mientras mantiene su intención de seguir trabajando por la financiación pública, este tratamiento está disponible en la sanidad privada.»Durante los últimos meses, desde Lilly hemos mantenido un diálogo permanente, constructivo y respetuoso con el Ministerio de Sanidad (proceso que valoramos y alentamos), realizando un esfuerzo muy significativo para que el acceso a esta innovación fuera posible a través del Sistema Nacional de Salud –explica en una carta abierta–. No hemos dudado en ofrecer soluciones para cada posible obstáculo, porque creemos que una innovación de este tipo debe llegar a todos y cada uno de los pacientes elegibles, con equidad y dentro del sistema público. Por eso, la decisión conocida hoy nos sorprende y desilusiona, pero no detendrá nuestro firme compromiso de ayudar a los pacientes que sufren de la enfermedad de Alzheimer en España».
