El 20 de enero de 2026 comenzó una crisis ferroviaria sin precedentes en Cataluña. A las 21.00, un muro de contención de la AP7 cayó sobre las vías del tren de la R4 a su paso por Gelida. Un convoy impactó de lleno contra el muro. En el accidente falleció un maquinista en prácticas y resultaron heridos el maquinista titular y otros dos que iban en la cabina. Hasta 37 pasajeros resultaron afectados por el impacto. El accidente obligó a suspender toda la red de Rodalies para revisar una red que adolecí de décadas de desinversión. Comenzaron las obras de urgencias, las limitaciones de velocidad, cortes de circulación y los servicios alternativos por carretera. Solo una semana antes se había constituido la empresa mixta (Generalitat-Renfe Viajeros), que empezará a asumir competencias en 2027.Seguir leyendo
El 20 de enero de 2026 comenzó una crisis ferroviaria sin precedentes en Cataluña. A las 21.00, un muro de contención de la AP7 cayó sobre las vías del tren de la R4 a su paso por Gelida. Un convoy impactó de lleno contra el muro. En el accidente falleció un maquinista en prácticas y resultaron heridos el maquinista titular y otros dos que iban en la cabina. Hasta 37 pasajeros resultaron afectados por el impacto. El accidente obligó a suspender toda la red de Rodalies para revisar una red que adolecí de décadas de desinversión. Comenzaron las obras de urgencias, las limitaciones de velocidad, cortes de circulación y los servicios alternativos por carretera. Solo una semana antes se había constituido la empresa mixta (Generalitat-Renfe Viajeros), que empezará a asumir competencias en 2027.Seis meses después, la crisis continúa castigando a los pasajeros. Rodalies ha recuperado una parte importante de los viajeros que abandonaron la red durante las primeras semanas de la crisis. Aún así, el servicio sigue lejos de ser apropiado y los usuarios sobreviven al castigo diario de las cancelaciones y a la impuntualidad crónica. Esta misma semana, el robo de cobre en La Sagrera y en la Plana-Picamoixons ha afectado y paralizado tramos enteros. Los datos de Renfe correspondientes a junio muestran que los pasajeros han vuelto progresivamente al servicio ferroviario. Pero prácticamente la mitad de las circulaciones sigue sin cumplir el horario previsto y los trenes que llegan tarde acumulan una demora media de 22,3 minutos.La infraestructura de Rodalies en Cataluña presta servicio a 166 municipios, cuenta con 1.120 kilómetros de longitud, 200 estaciones y 271 trenes. Antes de la crisis, la red transportaba cerca de medio millón de viajeros diarios. El deterioro acumulado, los accidentes y las obras provocaron un fuerte desplome de la demanda. En enero utilizaron Rodalies 6,16 millones de viajeros, frente a los 9,01 millones del mismo mes de 2025. La pérdida fue del 31,6%. En febrero, la caída fue todavía mayor: se pasó de 9,35 millones de pasajeros en 2025 a 6,25 millones este año, lo que supone un descenso del 33,1%. La demanda comenzó a recuperarse en marzo, cuando Rodalies transportó 8,48 millones de usuarios. La cifra seguía siendo un 11,5% inferior a los 9,59 millones registrados un año antes, pero mostraba que una parte de los pasajeros empezaba a regresar. El punto de inflexión llegó en abril. Ese mes, en el que todavía se podía viajar gratis (tal y como decretó la Generalitat), Rodalies transportó 9,66 millones de viajeros, por encima de los 9,36 millones de abril de 2025. Por primera vez desde el accidente, la demanda superaba la del mismo mes del año anterior. La gratuidad terminó el 9 de mayo, cuando la consejera de Territorio, Sílvia Paneque, y el secretario de Estado de Transportes, José Antonio Santano, mantuvieron que “lo peor” de la crisis ya había pasado. Sin embargo, las cifras de abril no se c
La red se desplomó en enero con el accidente de Gelida y en junio el retraso medio de los trenes seguía siendo de 22 minutos
